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El inesperado uso del orujo de uva que revoluciona la ganadería avícola

19/05/2026
En: cambio16.com
Digital
El aprovechamiento de los subproductos de la industria vinícola está abriendo un horizonte transformador en la ganadería sostenible, transformando lo que antes se consideraba un residuo, el orujo de uva, en un potente aliado para la salud animal. Este residuo orgánico, compuesto por la piel, las pepitas y los restos de pulpa tras el prensado, es extraordinariamente rico en polifenoles e ingredientes bioactivos con propiedades antioxidantes y antimicrobianas naturales. Diversas investigaciones recientes han demostrado que la inclusión de orujo de uva deshidratado en la dieta de las gallinas ponedoras y pollos de engorde actúa como un sustituto eficaz de los antibióticos tradicionales promotores del crecimiento, los cuales están cada vez más restringidos debido al riesgo global de generar resistencia bacteriana. Uno de los estudios más detallados sobre este avance ha sido liderado por la Universidad de Cornell -en el estado de Nueva York- en colaboración con científicos del Instituto de Biodiseño de la Universidad Estatal de Arizona, publicado en Journal of Functional Foods . En Estados Unidos las granjas avícolas han estado intentando reducir el uso de antibióticos en sus animales, ante la creciente preocupación por la resistencia a los medicamentos y el daño ambiental. Pero hay un inconveniente. Estos fármacos, conocidos como «promotores del crecimiento antibióticos», cumplen una función útil, ya que ayudan a combatir las bacterias intestinales dañinas que causan inflamación intestinal, enferman a los pollos y reducen su crecimiento. Los agricultores han estado buscando una solución a esas afecciones . Aquí es donde entra en juego el desperdicio de vino. A partir de trabajos previos que revelaban el posible potencial antibacteriano de los residuos de vino, los investigadores decidieron poner a prueba estas propiedades en una serie de experimentos con 126 pollos distribuidos en diferentes grupos de tratamiento. El orujo del vino, un residuo revitalizante Para evaluar los efectos del orujo de uva , algunos de los animales recibieron una dieta con un 30% de salvado de arroz. Un componente conocido por provocar inflamación intestinal. Mientras que otros fueron alimentados con esa misma base pero con la adición de un antibiótico convencional llamado zinc-bacitracina. Otro grupo recibió la dieta de salvado suplementada con un pequeño porcentaje de orujo de uva, ya fuera en su estado puro o fermentado. Los resultados sorprendieron a los expertos, ya que incluso en una dosis mínima que representaba el 0,5% de la dieta, la adición del subproducto vinícola produjo un cambio notable en las aves. En comparación con los animales que no recibieron ningún tratamiento adicional, aquellos alimentados con el derivado de la uva, experimentaron un incremento en su aumento de peso corporal del 79%. Y su peso corporal promedio aumentó casi un 20%, siendo ambos indicadores claros de una salud intestinal significativamente mejorada. Entre las variantes analizadas, los residuos de uva fermentados fueron los que produjeron los resultados más prometedores, precisa el estudio. Un fenómeno que los investigadores atribuyeron a que el proceso de fermentación altera la composición química de la fruta de una manera que resulta idónea para atraer a los microbios intestinales beneficiosos. Optimizando así la digestión de las aves. Sorprendentemente, los pollos tratados con orujo de uva también manifestaron cambios fisiológicos positivos directamente en sus intestinos. Mostrando mejoras generales que resultaron totalmente comparables a las observadas en el grupo que había recibido el tratamiento antibiótico convencional. Granjas avícolas más saludables Los mecanismos exactos detrás de este efecto similar al de un fármaco aún no se conocen con total certeza. Pero los científicos especulan que el éxito de la terapia podría estar estrechamente vinculado a la rica variedad de compuestos bioactivos que se concentran en estos residuos de la uva. Tales como flavonoides, polifenoles y taninos. Sustancias ampliamente reconocidas por su capacidad para reducir la inflamación y combatir las bacterias. De este modo, todo ese poder curativo y protector permanece latente en los subproductos de la vendimia, consolidándose como un auténtico tesoro escondido para el futuro de la ganadería sostenible. Al alimentar a las aves con este componente, se observa una mejora sustancial en su microbiota intestinal. Fortaleciendo el sistema inmunológico y protegiéndolas contra patógenos comunes como la Salmonella o el Clostridium. Lo que se traduce no solo en animales más sanos, sino también en una producción de huevos con una calidad de cáscara óptima y un perfil lipídico más saludable. Se estima que la producción mundial de carne de ave alcanzará los 151,4 millones de toneladas en 2025. Con una proyección de crecimiento del 2,5% al [iconos]2,8% para 2026. Asia-Pacífico es el mayor productor con aproximadamente 63 millones de toneladas, representando una gran parte del total mundial. Estados Unidos, China y Brasil se mantienen como los principales productores mundiales. Y, con una valoración global de 350 mil millones de dólares, la industria de la alimentación avícola busca ingredientes nutricionalmente beneficiosos que resulten más económicos por provenir de residuos. Beneficios para las industria avícolas y vinícolas Este impacto positivo del orujo de uva no se limita a la avicultura. La comunidad científica se ha extendido con éxito estas investigaciones al ganado rumiante, particularmente a las ovejas. En los rebaños ovinos, la incorporación de los extractos de la uva en el pienso ha revelado beneficios metabólicos notables. Los taninos presentes en el orujo ayudan a modular la fermentación ruminal. Esto optimiza la digestión de las proteínas y, de manera muy significativa, contribuye a reducir las emisiones de gas metano a la atmósfera. Un factor crucial en la lucha contra el cambio climático. Además, la transferencia de estos antioxidantes naturales a través de la cadena alimentaria mejora la estabilidad oxidativa de la carne y de la leche de oveja. Prolongando su vida útil en los lineales de venta de forma completamente natural y sin necesidad de aditivos sintéticos. La ciencia agrícola valida los principios de la economía circular al revalorizar un deseo masivo del sector del vino. También consolida una alternativa terapéutica y nutricional viable que responda a la demanda social de una producción cárnica y láctea más limpia, ética y respetuosa con el medio ambiente. Sin dudas, el impacto económico a futuro de este descubrimiento es enorme y podría reconfigurar los márgenes de beneficio tanto de la industria avícola como de la vitivinícola, creando una sinergia perfecta de economía circular. Para el sector ganadero, el primer gran beneficio financiero se traduce en la reducción de costos veterinarios y de producción. Al lograr incrementos de peso corporal tan drásticos con dosis mínimas de orujo de vino, los productores pueden optimizar el índice de conversión alimenticia. Es decir, logran que las aves alcancen su peso óptimo en menos tiempo y consumiendo menos recursos. El consumidor lo agradecerá Los beneficios económicos también recaerían en la industria del vino. Este avance transforma un residuo que actualmente genera costes de gestión ambiental y eliminación en una nueva y lucrativa vía de ingresos. Las bodegas pasarán de pagar por deshacerse del orujo a comercializarlo como materia prima de alto valor para las empresas de alimentación animal. Especialmente si se implementa a escala industrial el proceso de fermentación controlado que potencia sus propiedades. El impacto también llega al consumidor final, quien está dispuesto a pagar un precio premium por alimentos más saludables, de proximidad y libres de trazas farmacológicas. Las granjas que adopten este modelo podrán certificar carne de pollo y huevos con un perfil graso mejorado y menor colesterol. Posicionándose con una ventaja competitiva imbatible en un mercado que valora cada vez más la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. + en Cambio16.com
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