El sector agroalimentario palmero afronta una transformación marcada por la necesidad de ganar eficiencia, incorporar tecnología y atraer a nuevas generaciones al campo que garanticen su competitividad y sostenibilidad. Estas fueron algunas de las principales conclusiones de un encuentro organizado por BBVA en La Palma, que reunió a representantes agroganaderos y expertos de la entidad para analizar los retos y buscar soluciones que marcarán el futuro del sector. La jornada permitió conocer cómo pymes y cooperativas del sector agroalimentario están adaptándose a un escenario cada vez más exigente, en el que la innovación y la financiación se han convertido en herramientas necesarias para la sostenibilidad de su negocio. Noticias relacionadas El binomio innovación y talento, clave para el futuro de las empresas CONVIERTE DIARIO DE AVISOS EN UNA FUENTE DE INFORMACIÓN PREFERIDA EN GOOGLE Un ejemplo de ello es la Granja Los Barbuzanos, cuya responsable, Nazareth Pérez, explicó durante el encuentro cómo la incorporación de herramientas digitales y la realización de nuevas inversiones han permitido mejorar la gestión diaria de la explotación y reforzar la relación directa con los clientes. Además, la explotación ha incorporado equipamientos integrados en el entorno, como la sala ordeñadora construida en el interior de una cueva, que reducen tiempos de trabajo y mejoran la eficiencia, manteniendo al mismo tiempo el carácter artesanal de la producción. "Es una granja moderna, pero el queso lo siguen haciendo mis manos, que también aportan su valor", resumió, reivindicando la importancia de mantener la calidad y la identidad del producto local mientras se aprovechan las ventajas que ofrecen los avances tecnológicos. La modernización también ocupa un lugar destacado en la estrategia de la Cooperativa La Prosperidad de Tijarafe, que trabaja en un proyecto para renovar y automatizar la red de riego de la comarca noroeste de La Palma, una actuación que permitirá optimizar los recursos hídricos y controlar de forma remota el agua almacenada. Su presidente, Víctor Manuel Rodríguez, apuntó a la creciente implantación de nuevas tecnologías en el sector agrícola, desde el uso de drones para el control de cultivos hasta sistemas mecanizados que reducen el esfuerzo físico en tareas como el transporte y corte de las piñas de plátanos. "El futuro no, el presente va por ahí", consideró al referirse a estas soluciones avanzadas. Junto a la innovación, Rodríguez puso sobre la mesa uno de los retos que considera más importantes para el sector: la falta de relevo generacional. A su juicio, cada vez son menos los jóvenes que deciden dedicar su futuro profesional a la agricultura, especialmente en La Palma, donde "la gente jóven se va a estudiar fuera y ya se quedan allí porque tienen más oportunidades". Soluciones personalizadas Durante el encuentro, el director de pymes de BBVA en Canarias, Lorenzo Caballero, incidió en la importancia del acompañamiento financiero y técnico para hacer posible esta transformación, señalando que "cada explotación presenta necesidades diferentes y requiere soluciones adaptadas a su realidad productiva". Según explicó, la especialización es una de las claves para responder adecuadamente a las demandas del sector, para lo que la entidad cuenta con gestores y equipos capaces de comprender los ciclos productivos de cada actividad para acompañar al cliente y diseñar herramientas financieras ajustadas a los ritmos de generación de ingresos. "Cada explotación presenta necesidades diferentes y requiere soluciones adaptadas a su realidad productiva" Caballero recordó que la agricultura y la ganadería presentan características específicas que exigen modelos de financiación flexibles, tanto en plazos como en sistemas de amortización o periodos de carencia, con subsectores que a su vez precisan de una atención más individualizada. También destacó la existencia de soluciones adaptadas a las especificidades canarias como las ayudas europeas del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (POSEI), permitiendo anticipar recursos para que los agricultores dispongan de liquidez según sus necesidades. Por su parte, el director del Centro de Banca Comercial de BBVA en La Palma, Sanjeev Chablani, reiteró la importancia de ofrecer respuestas personalizadas a cada cliente y sostenibles en el tiempo. El director destacó además la apuesta de la entidad por combinar la cercanía territorial con las posibilidades que ofrecen los canales digitales, facilitando que empresarios y autónomos puedan acceder a servicios especializados sin desplazamientos innecesarios, tratando de "resolver sus necesidades en el menor tiempo posible, porque es tiempo que no está dedicando a su actividad". Chablani también incidió en el reto demográfico que afecta a numerosos municipios de La Palma, señalando que la entidad impulsa iniciativas específicas para "mirar con más cariño si cabe" a los proyectos empresariales en zonas rurales y favorecer así a la creación de oportunidades económicas y retención de talento jóven en la isla. Las intervenciones coincidieron en una idea común: el futuro del sector agroalimentario canario dependerá de su capacidad para incorporar innovación, mejorar la eficiencia de las explotaciones y generar oportunidades que permitan atraer talento y garantizar el relevo generacional. En ese proceso, la colaboración entre productores, cooperativas y entidades financieras aparece como un elemento clave para afrontar una transformación que ya está en marcha.