El repsonsable de CYL de apicultura en COAG denuncia está situación límite Los profesionales de la apicultura en Castilla y León afrontan una situación límite que amenaza la supervivencia del sector. La combinación de una primavera inusualmente corta, la presión de depredadores y la competencia desleal de importaciones asiáticas deja a las explotaciones sin producción, obligando a muchos trabajadores a abandonar la actividad ante la falta de ayudas directas efectivas. El responsable apícola de COAG en Castilla y León , Rafa Canete, en declaraciones a este medio explica que la actual temporada es la "más devastadora"de las últimas dos décadas. Tras iniciar su trayectoria profesional en 1999, el representante sindical asegura no haber presenciado nunca un escenario similar, con una producción inexistente en sus explotaciones. La situación afecta gravemente a los profesionales que gestionan grandes volúmenes. En su caso particular, cuenta con 3.000 colmenas distribuidas entre diferentes territorios, incluyendo un millar en la provincia de Zamora y otro millar en Burgos. El balance actual arroja la pérdida de la mitad de las abejas , mientras que el resto sobrevive en condiciones de extrema debilidad. El origen de esta crisis productiva radica en una primavera excepcionalmente corta , que apenas ha durado veinte días en algunas zonas. Esta anomalía climática ha impedido el desarrollo natural de los enjambres, dejando a los productores sin opciones de recolectar ni miel ni polen durante los meses clave de la campaña. A los factores meteorológicos se suman los problemas sanitarios derivados del ácaro varroa y la creciente presión de los depredadores. El representante de COAG destaca especialmente el daño causado por el abejaruco , un ave protegida desde hace treinta años que ha proliferado hasta convertirse en una amenaza letal. Durante los episodios de altas temperaturas, la presencia de estas aves impide que las abejas salgan a buscar agua para sobrevivir . "En las olas de calor no sale ni una abeja a buscar agua y se van quedando debilitadas", ha explicado el apicultor, señalando que los pájaros devoran a cualquier insecto que abandona la colmena. Competencia desleal y falso etiquetado En el ámbito comercial, el sector denuncia la inacción política frente a tratados internacionales como el de Mercosur. Los productores locales advierten que resulta imposible competir en precio con las mieles importadas de Sudamérica , aunque sí mantienen una clara superioridad en términos de calidad. El problema se agrava con la pérdida de trazabilidad en los puertos europeos. Según detalla el responsable sindical, la miel entra actualmente por Ucrania sin pagar aranceles debido a la situación de guerra, distribuyéndose posteriormente por toda Europa sin los controles adecuados. Esta falta de rigor permite que el producto llegue a los supermercados españoles camuflado bajo otras procedencias. "Entra a España como miel de Portugal , aunque es de China", ha revelado el portavoz, quien advierte que el 80 por ciento de las importaciones provienen del país asiático sin que el consumidor sea consciente de ello. "Nuestra miel se valora más fuera que en neustro país" Los apicultores critican la diferencia de exigencias entre el producto nacional y el importado. Mientras los contenedores extranjeros acceden con analíticas de origen que solo se revisan visualmente, los productores españoles deben enviar muestras previas para que los compradores internacionales aprueben la transacción. Paradójicamente, la miel de mayor calidad producida en la región termina fuera de las fronteras nacionales. El 90 por ciento de la producción de su cooperativa se exporta a países como Emiratos Árabes, Alemania o Francia, donde el producto cuenta con un alto reconocimiento comercial Abandono de la profesión y ayudas insuficientes La suma de estas adversidades está provocando una fuga de profesionales hacia otros sectores laborales. El representante de COAG lamenta que muchos compañeros jóvenes estén abandonando las explotaciones para trabajar como taxistas o barrenderos, lo que pone en riesgo la polinización del 70 por ciento de los alimentos diarios. Respecto a las recientes medidas institucionales, el sector califica de engañoso el anuncio de dos millones de euros en ayudas . El portavoz aclara que no se trata de inyecciones directas, sino de líneas de subvención para inversión en maquinaria que exigen una cofinanciación del cincuenta por ciento por parte del trabajador.