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Menos químicos y más baratos: hongos y bacterias permiten recortar a la mitad el uso de fertilizantes en campos de cereal en Navarra
Una prueba piloto ha reducido a la mitad el uso de urea (fertilizante con un precio de 535 euros la tonelada) en cereal. Los resultados también apuntan rentabilidad en tomate y en olivo
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M. Carmen Garde
Actualizado el 05/08/2025 a las 19:41
Nutrir los cultivos para lograr la mejor y más abundante de las cosechas forma parte de la práctica agrícola tradicional. La mayoría de los fertilizantes son de origen químico . Y, con ellos, se suplementa el suelo con elementos como nitrógeno, fósforo y potasio, que son vitales para un buen desarrollo de las plantas. Hoy, en un contexto que premia el camino hacia la agricultura sostenible, los químicos cada vez están más cuestionados y las autoridades podan el elenco de productos autorizados en los campos. En esa búsqueda de alternativas verdes, el sindicato Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra (UAGN), ha participado en un proyecto piloto sostenible, llamado Agrinovo . El objetivo: crear fertilizantes naturales basados en microorganismos ya existentes en el suelo en la parcela donde se va a cultivar.
"Se ha hecho un traje a la carta, un fertilizante natural a medida de cada parcela", explican Beatriz Royo y Gonzalo Ubanell , técnicos del área de proyectos e innovación de la organización agraria. Explican el proceso de manera sencilla: "Se analiza el suelo de una parcela y se ve cómo están sus nutrientes; potasio, nitrógeno... Luego, eligen de ese mismo suelo algunos microorganismos, los que interesan para producir los nutrientes que va a requerir el cultivo y se multiplican en un laboratorio. Pueden ser bacterias, hongos, levaduras.. .. El producto resultante es el que se aplica luego en el campo", detallan.
Esta parte de estudio, selección y elaboración de un fertilizante natural ha correspondido a la empresa LEV 2025 (INBIOLEV), dirigida por David García. En el proyecto también ha participado, como socio, Suministros Agroebro (Aceites Artajo). El presupuesto del proyecto, que se ha prolongado durante dos campañas, asciende a 468.000 euros, de los que 338.000 han sido subvencionados por el Gobierno de Navarra (ha contado con un 40% de cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, a través de FEDER 2021-2027).
Proceso de aplicación del fertilizante natural dn
EN CEREAL, TOMATE ECOLÓGICO Y OLIVOS
El proyecto piloto se ha llevado a cabo en una finca de 1,4 hectáreas de la Cooperativa Cerealista Valdorba, así como en un campo de unas cuatro hectáreas de tomate ecológico y en parcelas de olivos de Aceites Artajo en Ablitas. "Los resultados son alentadores . La biotecnología es un camino incipiente en la fertilización natural, pero los resultados visuales son prometedores. Si al ojo el cultivo tratado con bacterias autóctonas se ve igual o mejor que el convencional, ya es positivo", afirma Sandra Muñoz, directora técnica de UAGN.
Los ensayos se realizaron con la implicación directa de agricultores y técnicos. La Cooperativa Cerealista Valdorba colaboró con la aportación de la finca experimental para el uso de estos fertilizantes en cereal.
En concreto, en cereal ha mantenido los rendimientos de otros años. "Y se ha conseguido reducir un 50% la aplicación de urea, algo que para las llamadas zonas vulnerables es muy interesante", detalla Muñoz. La urea (producto nitrogenado que constituye la mayor parte de la materia orgánica contenida en la orina de los vertebrados terrestres) ha encarecido sus precios y, en la actualidad, ronda los 535 euros la tonelada, por lo que la reducción de su uso es positivo de cara a la rentabilidad de los productores.
La fertilización con microrganismos también se ha probado en tomate ecológico. La sustitución del producto utilizado en tomate en ecológico abaratará mucho los costes, según UAGN. " Si antes el productor se gastaba cien euros en el producto que utilizaba con el fertilizante natural se ha gastado entre quince y veinte euros . La diferencia es notable", agregan los técnicos.
Juanmi Flamarique, uno de los agricultores participantes valora del siguiente modo la experiencia: "Me gusta trabajar con microorganismos, apuesto por la innovación, porque se ve que funcionan. Es el camino a seguir, pero aún tardará unos años... Todavía estamos ajustando cuándo y cómo aplicar los microorganismos, se necesitan más experiencias , seguir aprendiendo, ver cómo evolucionan... hay que afinar, seguir estudiando este tipo de agricultura, peor creo que tiene futuro".
camión con tomate dn
"Los microorganismos van a terminar siendo nuestros amigos porque, fuera de los tratamientos químicos, son capaces de demostrar una eficacia muy alta y de concurrir positivamente con los entornos, ambientes, ecosistemas propios de los cultivos con los que contamos", afirma David García, de LEV2050
De hecho, Carlos Urzaiz, director técnico de Aceites Artajo, comparte que en las dos fincas de ensayo que han utilizado han observado "que sí que hay una relación directa entre los suelos tratados". "Han sido dos parcelas con prácticamente el mismo suelo, riego y fertilidad en ambas y hemos visto la diferencia, no sólo en un mejor aspecto visual, sino que se ha podido certificar gracias a los análisis de hoja que hemos ido haciendo periódicamente", indica. Urzaiz añade que consideran que " la microbiología va a ser clave para tener una producción estable y cumplir con los criterios de agricultura regenerativ a, que defendemos fielmente. Por eso, participar en este proyecto creemos que nos va a iluminar respecto a lo que está por venir".
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