INFORMACIÓN ACERCA DE LAS COOKIES UTILIZADASTe informamos que en el transcurso de tu navegación por los sitios web del grupo Ibercaja, se utilizan cookies propias (ficheros de datos anónimos) y de terceros, las cuales se almacenan en el dispositivo del usuario, de manera no intrusiva. Estos datos se utilizan exclusivamente para habilitar y estudiar algunas interacciones de la navegación en un sitio Web, y acumulan datos que pueden ser actualizados y recuperados. Puedes obtener más información, conocer cómo cambiar la configuración y/o revocar tu consentimiento previo al empleo de cookies, en nuestra sección Política de cookiesPolítica de cookies


El agro: el sector esencial que busca talento joven

06/02/2026
En: deia.eus
Digital
Durante décadas, agricultores y ganaderas han sostenido la producción de alimentos, han modelado el paisaje que hoy identificamos como propio y han mantenido con vida amplias zonas rurales del territorio. Ahora, ese legado se enfrenta a un reto demográfico de gran magnitud: en los próximos años se producirá una gran jubilación en el campo, y con ella la necesidad urgente de un relevo generacional que tome el testigo de cientos de explotaciones agrarias. Un escenario con interrogantes que desde DEIA hemos querido desentrañar con la organización de un evento donde hemos reunido a los principales agentes del sector que nos acompañaron en la mañana de ayer en la Escuela Agraria de Derio. Ellos fueron Raúl Pérez, viceconsejero de Alimentación y Desarrollo Rural del Gobierno Vasco ; Inmaculada Cabezas, directora de la Escuela de Agricultura de Derio; Andoni Bringas, director del Sector Agroalimentario de LABORAL Kutxa y Martin Uriarte, coordinador Bizkaia LURSAIL Koop, que fueron precedidos por Amaia Barredo, consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco. Junto a ellos y en otra mesa redonda conocimos a los verdaderos protagonistas de esta realidad , los productores, de los que pudimos conocer más de cerca sus proyectos en el agro: Roberto Bilbao Rodríguez del Mercado de Aldeanas de Portugalete; Jon Bastante de Ibarra Baserria y Edna Bermejo de Bodegas Itsasmendi. La supervivencia de las explotaciones No se trata solo de un cambio de titularidad en fincas y granjas. Detrás de cada explotación hay conocimiento acumulado , vínculos con la comunidad, formas de trabajar la tierra adaptadas al entorno y una manera de entender el territorio. Si esas explotaciones desaparecen por falta de continuidad, no solo se reduce la producción de alimentos locales; también se resiente el paisaje, se debilita la economía rural y se acelera el riesgo de despoblación de la zona. Porque el agro no es únicamente una actividad económica . Es un elemento clave para la cohesión territorial, ya que mantiene vivo el medio rural, genera empleo directo e indirecto y ayuda a que los pueblos conserven servicios, actividad social y cultural. El futuro del agro en Bizkaia es una responsabilidad compartida por todos los agentes (públicos y privados) y la sociedad Frente a esta realidad, es importante desmontar una idea todavía extendida de forma errónea: que el campo es un sector sin futuro. Nada más lejos . El agro de Bizkaia, aunque no está exento de retos y complicaciones -como cualquier otra actividad profesional-, es un ámbito con oportunidades reales, cada vez más ligado a la calidad, la sostenibilidad y la innovación. Además, es un trabajo que muchas personas describen (ayer lo comprobamos) como profundamente gratificante , por su contacto con la naturaleza, su autonomía y el sentido de utilidad social que conlleva producir alimentos. Eso no significa ignorar las dificultades. La rentabilidad, la carga de trabajo o la incertidumbre del tiempo (ahora más si cabe con el cambio climático) son factores que pesan en el día a día. Pero también es cierto que, poco a poco, se avanza hacia condiciones laborales más dignas, con una mayor atención a la calidad de vida, la flexibilidad horaria y la conciliación. El sector está cambiando, incorporando tecnología, profesionalización y nuevas formas de gestión que permiten repartir mejor las tareas y hacer que las explotaciones sean más sostenibles, también en lo humano para quienes las trabajan. Una llamada a los más jóvenes Uno de los principales obstáculos para quienes quieren incorporarse al agro es el acceso a la tierra y a la financiación inicial . Poner en marcha una explotación requiere inversión, planificación y apoyo. Por eso, las ayudas públicas juegan un papel fundamental dentro de la estrategia de refuerzo de la identidad rural y del propio sector primario. Estas ayudas facilitan la instalación, la modernización de explotaciones y la adopción de prácticas más sostenibles. Junto a las instituciones, también cumplen una función clave las cooperativas , que actúan como intermediarias, asesoran, agrupan producción y ayudan a ganar dimensión y fuerza en el mercado. Del mismo modo, las entidades de crédito especializadas en el ámbito rural facilitan el acceso a financiación adaptada a las características del sector, entendiendo sus ciclos productivos y sus necesidades específicas. Esta red de apoyo es esencial para reducir barreras de entrada y dar seguridad a quienes deciden apostar por una vida ligada al campo. El sector primario actual poco tiene que ver con la imagen tradicional que a veces se mantiene y que es totalmente errónea Y no podemos olvidarnos en este mapa de la formación, otro pilar básico . El sector primario actual poco tiene que ver con la imagen tradicional que a veces se mantiene. Hoy se trabaja con datos, maquinaria avanzada, técnicas de producción sostenible, digitalización y estrategias de comercialización directa. Para afrontar este contexto, contar con una buena base formativa es determinante. En Bizkaia, centros como la Escuela Agraria de Derio desempeñan un papel destacado, preparando a nuevas generaciones con conocimientos técnicos, empresariales y medioambientales que serán claves para el futuro del agro. El futuro del agro en Bizkaia, por tanto y como quedó patente ayer durante esta jornada, no depende solo de quienes hoy están al frente de las explotaciones, ni únicamente de quienes se plantean incorporarse. Es una responsabilidad compartida entre todos. Así, las administraciones deben seguir impulsando políticas de apoyo eficaces; las entidades financieras y cooperativas, acompañando los proyectos; los centros de formación, preparando profesionales cualificados; y la sociedad en su conjunto, valorando y apoyando el consumo de productos locales. "El sector es primordial: si no producimos, no comemos" Amaia Barredo, consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco Amaia Barredo en su intervención en el encuentro sobre agro Gaizka Portillo Las explotaciones agrarias, base de nuestra soberanía alimentaria y guardianes del medio rural, enfrentan múltiples retos estructurales y coyunturales que requieren respuestas coordinadas y estratégicas. No se trata únicamente de asegurar la viabilidad de las mismas, sino de garantizar que el agro vasco siga siendo un motor social, económico y ambiental para todo el territorio. Esta fue una de las reflexiones lanzadas ayer por Amaia Barredo, consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco en la pequeña introducción que hizo acerca de la realidad de nuestro agro al comienzo del evento Bizkaiagro celebrado en la Escuela Agraria de Derio y organizado por DEIA. "La situación geopolítica global genera incertidumbre en los mercados y volatilidad en los precios y a esto se suman el cambio climático o la subida de los insumos que reduce los márgenes de beneficio y pone en riesgo la rentabilidad de las explotaciones, especialmente de las de menor dimensión", argumentaba Amaia Barredo, que añadía el gran reto que tienen el sector primario de Bizkaia y por extensión de Euskadi: el del relevo generacional. En Euskadi, se estima que hacia el año 2030 más de 1.500 explotaciones agrarias cambiarán de titularidad . Es un proceso demográfico de gran envergadura, ya que representa una renovación significativa de quienes conducen la producción de alimentos en nuestro territorio. Sin embargo, de esas explotaciones que en pocos años tendrán que pasar a manos de nuevas generaciones, solo la mitad dispone de un sucesor o sucesora, y la mayoría lo será por una tradición familiar. Este hecho revela una preocupación central. ¿Quién ocupará las granjas y fincas en el futuro? El campo necesita jóvenes agricultores y ganaderos, con formación, visión empresarial y predisposición a innovar, para asegurar la continuidad y modernización del sector. "Pero, para atraer a estas nuevas generaciones es imprescindible que el agro sea percibido como una actividad profesional digna, rentable y con proyección de futuro ", recordaba la consejera en sus palabras antes de dar paso a las dos mesas de debate de esta interesante jornada. En este punto, las palabras de Amaia Barredo cobraron especial relevancia, ya que defendió que ninguna de estas problemáticas puede abordarse de manera aislada . "La complejidad de los retos exige una respuesta conjunta y coordinada entre todos los agentes implicados: agricultores, cooperativas, instituciones públicas, centros de investigación, organizaciones intermedias y empresas privadas. Solo así se podrán diseñar estrategias integrales que combinen políticas públicas eficaces con dinamismo y capacidad de inversión del sector privado", matizaba al respecto. Además, añadía, es clave trasladar a la sociedad la importancia del sector primario. "Producir alimentos es una actividad básica: si no producimos, no comemos. Más allá de esta obviedad, el agro mantiene el medio rural, preserva el paisaje, contribuye a la fijación de población y sostiene la biodiversidad. Por ello, dignificar al productor es también dignificar un estilo de vida, una identidad cultural y un patrimonio colectivo", aseveraba al tiempo que animaba a los más jóvenes a sumarse a este ámbito donde desarrollar una vida personal y profesional plena.
Fundación Bancaria Ibercaja C.I.F. G-50000652.
Inscrita en el Registro de Fundaciones del Mº de Educación, Cultura y Deporte con el nº 1689.
Domicilio social: Joaquín Costa, 13. 50001 Zaragoza.