ENTREVISTA CON EL EJECUTIVO AUTONÓMICO ÁNGEL SAMPER Consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón
"No toca hablar del trasvase hasta que no se cumpla el Pacto del Agua de Aragón"
El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón analiza la situación del sector primario en plena revuelta del campo en toda Europa y con la sequía y el trasvase del Ebro copando los medios de comunicación. Pese a las exigencias de la actualidad, Samper insiste en los potenciales mercados de la comunidad, destaca que no habrá ayudas directas al campo y defiende el papel de la alimentación para la legislatura.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Ángel Samper, antes de la entrevista con este diario. MIGUEL ÁNGEL GRACIA
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Desde su llegada al Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación -la gran obsesión del consejero-, Ángel Samper ( Zaragoza , 1960) ha instalado un perfil técnico en un área necesitada de apoyo desde el sector público y con un complicado presente para un futuro incierto. A la crisis permanente del campo, para el que no llegarán ayudas directas pero sí líneas de crédito, se le suma el debate nacional del trasvase del Ebro y la sequía. Falta agua y el río no se puede tocar, afirma el consejero, hasta que no se hayan cumplido las exigencias de Aragón en tema hidráulico. De la revuelta del campo, de la alimentación o del potencial del cerdo, siempre «racionalidad y sentido común».
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¿Cómo están siendo los primeros meses en el Gobierno?
Está yendo bien, sabía donde venía y sabía las dificultades que me iba a encontrar. Ha tocado empaparse de todo el funcionamiento y ahora es el momento de intentar cambiar las inercias, porque no funcionan. El equipo que he elegido tiene el mismo entendimiento que yo y queremos cambiar las cosas que no están bien dentro del sistema. Estamos en el desembarco de empezar a cambiar cosas, hemos tenido un gran avance con el incremento de 40% del presupuesto. Hemos llevado los fondos propios hasta los 77 millones de euros. Es una barbaridad. Pero sigo diciendo que es muy poco, porque las necesidades del sector son muchas. Hay que elevar la alimentación al nivel de la sanidad y de la educación , porque la alimentación es lo más importante.
¿Y el trabajo con el resto de las consejerías, en especial con las del Partido Popular?
La relación con todos los compañeros de viaje es muy buena. Hay discrepancias, como el tema del lince. Me debo al sector y mi línea está muy clara. Siempre hay que intentar arreglar las cosas, en las mesas y sin discutir.
Mencionaba el tema del lince. ¿Cómo avanza ese asunto?
La consejería de Agricultura va a ser firme en la no reintroducción del lince. Voy a defender la posición del ganadero y del agricultor. El mayor desastre medioambiental que estamos sufriendo es la pérdida de la ganadería extensiva. En Aragón hemos pasado de 2,5 millones de ovejas en 2001 a menos de un millón en la actualidad. La ganadería está en caída libre, se está reinventando, pero meter otro elemento problemático no es bueno. No voy contra los ecosistemas, vengo del mundo natural y soy un amante de la naturaleza, pero la convivencia no es posible. Habrá que buscar otros espacios donde no pueda haber ovejas y sí puedan estar este tipo de depredadores. No podemos ir contra el sentido común y buscar una convivencia que es imposible. Este consejero va a luchar por la no reintroducción del lince en aquellas zonas donde está la ganadería extensiva.
Ha hablado siempre de que va a ser la legislatura de la alimentación. ¿A qué se refiere con esta afirmación?
Creo que la sociedad ha olvidado después de la pandemia la importancia de la alimentación. Entonces fuimos conscientes, le dimos una vital importancia. Yo trabajé como parte del eslabón de la cadena de la alimentación, la sociedad asumió la importancia pero pasado eso se ha olvidado. Desde esta consejería se habla de alimentación porque es la única forma de llevar al consumidor la conciencia de la importancia que tiene la alimentación, muy ligada a la salud y la alimentación. Quiero poner a la alimentación a esa altura porque forman un trinomio que deberían estar en el mismo estadio.
Dentro de ese discurso ha criticado la «ideologización» de la alimentación. ¿Qué quiere decir?
Tengo inculcado el compromiso social, de estar al servicio del interés general. Cuando el sector primario está deprimido porque las exigencias de Bruselas superan los requisitos de la seguridad alimentaria y de los científicos, eso lleva a un problema. Los precios de la cesta de la compra se elevan gratuitamente por estas exigencias y estamos gravando a las familias más frágiles. La cesta de la compra se ha elevado de una forma sustancial en los últimos tiempos y no hay derecho a que ciertas familias tengan que relegar algunos productos por esta ideologización.
¿Esto afecta tanto al consumidor como al productor alimentario?
Por supuesto. Al productor se le está estrangulando, pero hay que pensar sobre todo a las familias más frágiles, que son a las que tenemos que defender en primera instancia.
El gran problema del campo hoy es la sequía. ¿Cómo ve al sector en Aragón?
Son momentos coyunturales, ya llevamos dos o tres años con esta situación. Por eso cuando se habla de trasvase de agua, damos los datos de Aragón, que reflejan que hay 50.000 hectáreas pendientes de su regadío y que solo hay medio millón de hectáreas en regadío en un territorio de 4,7 millones de hectáreas. En ese estadio y con la sequía que estamos padeciendo cuando se habla de agua y vas a una localidad como Bujaraloz, como fui yo el otro día, evidentemente tenemos que cerrar filas con el agua. Los 3.000 hectómetros cúbicos del cauce ecológico desde Mequinenza al Delta del Ebro no los pone Cataluña, los está poniendo Aragón. Aragón lo que tiene que hacer es regar más, es regular más y almacenar así más agua.
¿Cómo de cerca está Aragón de conseguir el regadío para esas 50.000 hectáreas?
Pues tan cerca como consigamos regular más agua. Tenemos que ser ambiciosos con la regulación. Las alternativas que hay son muchas y yo soy partidario de buscar almacenamiento en los cauces de los ríos. Vamos a evitar siempre el gasto de energía, pero ahora también hay muchas soluciones a través de combinar los diferentes instrumentos energéticos.
¿Y sobre el trasvase?
Lo rechazamos totalmente. Nosotros hablamos de solidaridad y cuando yo he oído hablar de solidaridad en el ámbito del trasvase a nivel nacional, estoy de acuerdo. Pero es que da la casualidad que ahí donde se pretende llevar el trasvase desde hace tiempo está viendo un trasvase de recursos físicos, materiales y económicos. Políticamente es lo que nunca se debe hacer. Yo entiendo que aquí en Aragón no pudo haber aragoneses de primera y de segunda, pero ahora en España hay españoles de primera, segunda, tercera y cuarta. No nos pueden hablar de trasvase aquellos que están haciendo otro tipo de trasvases hacia regiones más ricas que pretenden terminar de desmantelar los recursos que tenemos en otras comunidades.
¿La negativa al trasvase es solo hacia Cataluña o hacia cualquier territorio?
En este momento es hacia cualquier territorio.
Soy partidario del pantano de Biscarrués porque creo que no es un capítulo cerrado
Ángel Samper - Consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón
Vox siempre ha defendido ese plan hidrológico nacional y la interconexión de cuencas. ¿El ciudadano entiende sus posturas de ahora?
Yo he manifestado el principio solidaridad. Pero para que eso se cumpla, antes se debe cumplir el pacto hidrológico y las obras que contempla el Pacto del Agua. No toca hablar de solidaridad ni de trasvase hasta que todo eso no se cumpla.
En política hidráulica, el presidente Azcón rescató hace un tiempo el proyecto del pantano de Biscarrués. ¿Lo ve necesario?
Soy partidario de Biscarrués. Se da por perdido pero no se debería, no es un capítulo cerrado. No soy partidario de crear polémicas y este consejero siempre intenta buscar soluciones. Si esa opción no está encima de la mesa, que se abra otra puerta. La opción de Almudévar no es la mejor opción porque está fuera del cauce y tiene gasto energético, pero bienvenida sea. Soy partidario de los embalses en la cuenca por sentido común, pero también lo soy de evitar los conflictos sociales.
¿Ha mejorado la relación con el ministerio para abordar el problema de los créditos blandos?
Hoy mismo estábamos en conversaciones con Saeca para mantener una reunión y ver qué es lo que está pasando, porque estamos muy preocupados con este tema. Cuando llegamos había una pretensión de ayuda, sin haberse dado la orden, de 800.000 euros y nosotros la hemos elevado a 8,2 millones. El propio presidente manifestó la intención de ayuda directa pero consultando al sector la mejor fórmula que encontramos es el crédito. 8,2 millones para 35.000 PACs, tocaba una miseria. Porque claro cuando el efecto de la sequía va todo el mundo, si eliges a unos tienes problemas con otros, no puedes elegir. Era la mejor fórmula, pero cuando llega el retraso del Sacea y las condiciones que establece hasta ahora, con esa exigencia, estamos preocupados. Estamos estudiando una línea que con el dinero que quede se pueda destinar única y exclusivamente a aquellos que se hayan quedado fuera.
¿Qué forma tendría?
Seguramente en línea de crédito, pero estudiando directamente nosotros el sistema de financiación de garantías. Ya no dependeríamos del ministerio ni de Saeca sino que lo estudiamos directamente desde Aragón, para garantizar que vaya única y exclusivamente a las personas que lo necesitan. No buscamos confrontación con el ministerio, pero sí que buscamos soluciones ante estas dos extensiones que han creado malestar. El problema es que la fórmula del ministerio está abierta a todos y se puede dar la paradoja de que se le dé a quien menos lo necesita. No podemos hacer nada pero sí le hemos dicho a los bancos que ese no es el fin del crédito, que no puede acabar fuera de la necesidad para la liquidez, que es para lo que se creó.
¿Descarta este Ejecutivo entonces la ayuda directa?
Lo que tenemos que poner en marcha son las fórmulas, para poner dinero y para poner soluciones. ¿Cuánto necesitaríamos para establecer ayuda directa? ¿100 millones? ¿Dónde están? Cuando me piden ayuda directa, digo que no me tomen el pelo. Es indigno que quien no ha puesto un euro hasta ahora te pida ayuda directa. El presidente se comprometió a la ayuda directa y yo pregunté de qué estamos hablando. Seis u ocho millones en ayuda directa para 35.000 PACs es una tomadura de pelo. La fórmula son los créditos blandos.
La fórmula para ayudar al sector son los créditos blandos. Ocho millones de ayuda directa para 35.000 PAC son una tomadura de pelo.
Ángel Samper - Consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón
Esta semana comenzaron los agricultores en Bruselas y ya están anunciadas movilizaciones para los próximos días, tanto dentro como fuera de las organizaciones agrarias. ¿Hay una nueva revolución en el campo?
Creo hay un momento único. El hartazgo que hay en Europa es un momento único. No se puede desperdiciar y la llamada de atención a la Comunidad Económica Europea, por las exigencias y las desviaciones, debe mostrar a todos unidos, sin acritud. Y sin movimientos fuera de las organizaciones, porque las cosas no se arreglan en el bar. Exigir unidad de acción entre organizaciones y los políticos, porque todos nos debemos a la sociedad. Y entender todos que si al agricultor y al ganadero le va mal, le acaba yendo mal al consumidor. Tenemos que ser muy conscientes de que el principio de soberanía alimentaria lo tenemos que tener presente, por lo menos para los alimentos básicos.
Las organizaciones agrarias hacían hincapié en las relaciones con terceros países, ¿qué le parece esa idea?
Estoy de acuerdo. Creo que se deberían de poner en marcha las cláusulas espejo y así se lo manifesté al ministro. La OCM sí permite la prohibición cuando agrede o es un problema para la seguridad alimentaria. Hay que cuidar exquisitamente el aire, el agua y el suelo que la responsabilidad con lo que nos rodea tiene que ser exquisita, pero sin meter ideología. Si los científicos dicen que esto es nocivo, eso no toca. Evidentemente tenemos que cuidar lo que tenemos alrededor, pero si elevamos gratuitamente las restricciones, la OCM dice que se han elevado por encima de la seguridad alimentaria, hay tenemos el problema.
¿Le veremos entonces junto a las organizaciones?
Me mantendré como consejero en las instituciones. Comparto la realidad de lo que estamos viviendo. Como consejero tengo otro papel y tengo que luchar para cambiar las cosas desde dentro. Hemos metido dos millones de euros para implementar las herramientas digitales porque no funcionaban y otros dos para mejorar las herramientas externas. Pero el macroconcurso de 1.100 personas nos va a crear un problema serio. Queremos simplificar las cosas y queremos minimizar las exigencias que vienen de Europa, pero no podemos ponernos tan exquisitos porque estamos en la situación en la que estamos.
En el sector primario aragonés hay dos velocidades, la del porcino y la del resto. ¿Cómo se maneja con esta diferencia?
Es curioso que hemos cogido el liderazgo dentro de esa unión que estamos provocando a nivel nacional con otras consejerías de Vox. Aragón ha cogido el liderazgo del porcino, pero también de la ganadería extensiva y de la trufa negra, donde somos líderes a nivel mundial. En el porcino hay que seguir trabajando bien de cara a la sociedad. Hemos doblado en la transformación del producto dentro de Aragón y eso es valor añadido. Está generando mucho empleo en la comunidad y tenemos que seguir apoyando al porcino. Solo nos falta el purín, que lejos de ser un problema se puede convertir en una oportunidad extraordinaria, ya que dependemos mucho de la adquisición de abonos inorgánicos. Por otra parte, la ganadería extensiva sí nos preocupa mucho y ya estamos trabajando conjuntamente con el sector, porque no se puede hundir ni desaparecer, lo que sería un desastre medioambiental.
El director de Calidad y Seguridad Alimentaria comentaba en una entrevista con este diario que Aragón tenía que empezar a pensar en que hay zonas en las que no caben más granjas. ¿Comparte esa visión de la situación?
El territorio de Aragón es muy grande y la normativa está para cumplirla evidentemente donde hay mucha densidad de granjas, pues tendremos que acotar. Y donde no las haya, pues donde hay una oportunidad, se podrá seguir apostando por el porcino. Hay que im poner en la racionalidad y el sentido común. Todo ello de mano de la ciencia, porque una de nuestras intenciones es poner en valor el CITA: tenemos unos investigadores extraordinarios, no queremos que se vayan y con ellos también tenemos una gran oportunidad.