ASAJA Murcia advierte de un posible colapso del sector hortofrutícola si no se corrige la "competencia desleal" y exige la aplicación urgente de cláusulas espejo en la UE La creciente entrada de productos agrícolas procedentes de Marruecos ha reavivado el malestar en el campo español, especialmente entre los jóvenes agricultores, que denuncian una situación de "competencia desleal" y reclaman medidas inmediatas para garantizar condiciones equitativas. En este contexto, ASAJA Murcia ha lanzado una seria advertencia: el modelo actual podría abocar al sector hortofrutícola a un escenario de "colapso" si no se corrigen las distorsiones del mercado. La organización agraria ha alertado del "grave impacto" que está generando la entrada "masiva" de frutas y hortalizas marroquíes en el mercado comunitario. Según sostiene, esta dinámica está erosionando la rentabilidad de las explotaciones murcianas y comprometiendo su viabilidad a medio plazo. El problema, insisten, no es la competencia en sí, sino las condiciones en las que se produce. Desigualdad de condiciones en el mercado europeo Desde el sector agrario se subraya que los productores españoles operan bajo exigentes normativas comunitarias en materia laboral, medioambiental y fitosanitaria , mientras que las importaciones de terceros países acceden con estándares mucho más laxos. Esta diferencia, apuntan, se traduce en costes de producción notablemente inferiores para los competidores extracomunitarios. En regiones como Murcia, donde cultivos como el tomate, el pimiento, el calabacín, el melón, la sandía o los cítricos tienen un peso estratégico, el aumento constante de estas importaciones está generando una presión directa sobre los precios en origen. El resultado es una reducción progresiva de los márgenes y una pérdida de competitividad que afecta tanto a agricultores como a cooperativas. A ello se suma la preocupación por el uso de determinadas materias activas en países terceros, algunas de ellas prohibidas en la Unión Europea . Esta situación, advierten desde ASAJA, no solo introduce una distorsión económica, sino también un riesgo fitosanitario que debería ser objeto de mayor vigilancia. Cláusulas espejo: la principal reivindicación del sector Ante este escenario, los jóvenes agricultores y las organizaciones agrarias han intensificado su demanda de las llamadas "cláusulas espejo", un mecanismo que obligaría a que los productos importados cumplan exactamente los mismos requisitos que los producidos dentro de la Unión Europea. Para ASAJA Murcia , esta medida es clave para restablecer el equilibrio en el mercado. Además, reclaman un refuerzo de los controles en frontera, una revisión de los acuerdos comerciales firmados por Bruselas y una mayor transparencia en el etiquetado de origen, con el objetivo de que los consumidores puedan tomar decisiones informadas. La organización también critica que la Unión Europea continúe firmando acuerdos comerciales sin garantizar una reciprocidad efectiva , lo que -a su juicio- está provocando una pérdida progresiva de competitividad para el sector agrícola europeo. Riesgo de abandono del campo y pérdida de explotaciones Las consecuencias de esta situación ya empiezan a ser visibles. Según advierte ASAJA Murcia, la combinación de precios a la baja y costes al alza -energía, agua, fertilizantes, salarios y carga burocrática- está empujando a muchos agricultores a abandonar su actividad. La organización teme que , de no adoptarse medidas urgentes , numerosas explotaciones familiares puedan desaparecer en los próximos años. Este fenómeno no solo tendría un impacto económico, sino también social y territorial, al afectar directamente al empleo rural y al equilibrio de las zonas agrícolas. En este contexto, el mensaje de los agricultores es claro: no rechazan la competencia, pero exigen que se produzca en igualdad de condiciones . La defensa de la soberanía alimentaria europea y la supervivencia del sector hortofrutícola pasan, según el sector, por corregir los actuales desequilibrios y garantizar un marco comercial justo.