El informe de evaluación intermedia del MAPA advierte de un repunte de la prevalencia desde 2023 y cuestiona algunas flexibilizaciones del programa de control por su posible impacto en la detección y transmisión de la enfermedad La erradicación de la tuberculosis bovina en España afronta una etapa decisiva. Tras años de avances en el control de la enfermedad , la prevalencia ha vuelto a aumentar y el programa nacional se aleja de los objetivos intermedios fijados para alcanzar la erradicación en 2030. Así lo advierte el Informe de situación del programa de tuberculosis: evaluación intermedia , publicado en marzo de 2026 por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que analiza la evolución epidemiológica, las medidas aplicadas y los principales obstáculos que siguen dificultando el control de la infección en la cabaña bovina. Los datos recogidos en el documento reflejan un cambio de tendencia. La prevalencia de explotaciones positivas descendió progresivamente hasta situarse en el 1,4% en 2022 , pero repuntó hasta el 1,5% en 2023 y el 1,54% en 2024. Aunque el incremento pueda parecer limitado, el ministerio advierte de que supone un estancamiento en el avance hacia la erradicación. El objetivo del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina (PNETB) para el periodo 2021-2030 contempla reducciones anuales de al menos el 20% en las tasas de prevalencia e incidencia respecto a las registradas en los dos años anteriores. Por ello, el informe considera necesario corregir la evolución reciente y recuperar el ritmo de mejora. El retroceso, sin embargo, no se distribuye de manera uniforme por el territorio. El MAPA identifica repuntes en determinadas zonas de Extremadura, Castilla y León y Madrid, así como en Cantabria durante 2024 y en La Rioja durante 2023 . También alerta de la aparición de nuevos focos en territorios que habían conseguido el estatus de oficialmente libres, entre ellos Asturias, donde se han detectado varios focos desde 2023 en municipios concretos. El informe identifica como zonas oficialmente libres a Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Galicia, Murcia y País Vasco, además de las provincias de Burgos, León y Valladolid Frente a esta evolución, otras comunidades mantienen su tendencia descendente o conservan la calificación sanitaria alcanzada. Actualmente, el informe identifica como zonas oficialmente libres a Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Galicia, Murcia y País Vasco , además de las provincias de Burgos, León y Valladolid LAS FLEXIBILIZACIONES DEL PROGRAMA, EN EL PUNTO DE MIRA Uno de los aspectos centrales de la evaluación es el efecto que pueden tener las medidas de flexibilización introducidas en el programa , especialmente desde 2024. Estas modificaciones llegaron después del malestar expresado por parte del sector ganadero, en particular por las dificultades que afrontaba la ganadería extensiva. Entre los cambios aprobados figuran la reducción de la frecuencia de las pruebas en determinadas explotaciones, la eliminación de algunos controles previos al movimiento de terneros y el carácter opcional de la prueba de gamma-interferón como complemento de la tuberculina en rebaños infectados. El informe cuestiona que algunas de estas decisiones se hayan adoptado sin una evaluación del riesgo suficientemente exhaustiva y advierte de que podrían comprometer la eficacia de las medidas de erradicación. En concreto, el documento señala que reducir de dos pruebas anuales a una puede triplicar la tasa de transmisión de la enfermedad dentro del rebaño . Por ello, insiste en que la frecuencia de los controles debe adaptarse a la prevalencia de cada zona y a factores como el sistema de manejo, el acceso a pastos compartidos y la presencia de fauna silvestre. En las áreas de mayor prevalencia, el MAPA considera que intensificar las pruebas debería ser la norma , en lugar de reducir su frecuencia. También defiende mantener las pruebas previas al movimiento cuando sean necesarias para evitar la propagación de la infección entre explotaciones y territorios. Agricultura subraya la importancia de mejorar la sensibilidad de los métodos diagnósticos y combinar las técnicas disponibles Otro de los problemas que identifica el informe es la persistencia de animales infectados que no son detectados por las pruebas diagnósticas . Esta denominada infección residual, relacionada con los falsos negativos, constituye uno de los principales obstáculos para avanzar hacia la erradicación. Para combatirla, el ministerio subraya la importancia de mejorar la sensibilidad de los métodos diagnósticos y combinar las técnicas disponibles. En este sentido, defiende el papel del gamma-interferón como prueba complementaria a la intradermotuberculinización , especialmente en los rebaños infectados, al contribuir a detectar animales que podrían pasar inadvertidos con otras pruebas. El documento también reclama reforzar la formación de los equipos veterinarios, mejorar los controles de calidad de las pruebas de campo y aprovechar la vigilancia en mataderos para identificar infecciones que no se habían detectado en las explotaciones. LA FAUNA SILVESTRE Y EL RIESGO PARA LA SALUD PÚBLICA La complejidad del problema aumenta por la interacción entre el ganado y la fauna silvestre. El informe destaca especialmente el papel que pueden desempeñar especies como el jabalí en el mantenimiento de la infección y en su transmisión al ganado doméstico. Por este motivo, considera necesario reforzar la vigilancia epidemiológica de las especies silvestres , mejorar las medidas de bioseguridad y establecer actuaciones específicas cuando se identifiquen reservorios que puedan favorecer la persistencia de la enfermedad. La coordinación entre ganaderos, veterinarios, administraciones, cazadores y otros actores resulta fundamental para evitar que la infección vuelva a introducirse en explotaciones que han conseguido recuperar su estatus sanitario. La tuberculosis bovina trasciende además el ámbito de la sanidad animal por su carácter zoonósico . Según los datos citados en el informe a partir del análisis conjunto de salud humana, alimentos y animales de 2024, la tasa de notificación de tuberculosis zoonósica causada por 'Mycobacterium bovis o Mycobacterium caprae' aumentó un 39,1% respecto al año anterior . En concreto, durante 2024 se notificaron 69 casos humanos de tuberculosis por M. bovis, de los que 59 -el 85,5%- fueron considerados no importados. Esta última cifra representa un incremento del 40,5% frente a los casos no importados registrados en 2023 . El documento incorpora estos datos como un elemento adicional que refuerza la necesidad de abordar la enfermedad desde una perspectiva integral de salud pública, sanidad animal y medio ambiente. De cara a los próximos años, el MAPA plantea la necesidad de revisar las medidas aplicadas y adaptar las actuaciones a la situación epidemiológica de cada territorio , con objetivos concretos y plazos definidos. El informe reconoce que España ha logrado avances importantes tras décadas de campañas de saneamiento ganadero, pero advierte de que los resultados recientes no permiten mantener la confianza en que el objetivo de erradicación de 2030 vaya a alcanzarse con la estrategia actual sin introducir correcciones.