El Fondo de Garantía Agraria y Pesquera de las Islas Baleares (Fogaiba) ha pagado de 2.854.665 euros de la convocatoria de este año de ayudas para el mantenimiento del paisaje agrario, a 725 agricultores profesionales, 82 más que el año pasado, de explotaciones agrarias diversificadas.
Esta línea de ayudas financiada con fondos del impuesto de turismo sostenible (ITS), está dotada con un total de 2.900.000 euros en 2019, y supone que los agricultores han percibido de media 3.937 euros, ha informado la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca en un comunicado.
Por islas, en Mallorca se han beneficiado 520 payeses; en Menorca, 165; en Ibiza, 38, y 2 en Formentera.
Con esta línea de ayudas se pretenden compensar los gastos superiores que comporta el manejo de explotaciones diversificadas y reconocer la tarea beneficiosa que desarrollan tanto en el ámbito agrícola como en el ecológico.
Una explotación agraria diversificada es aquella en la cual se lleva a cabo una gestión agraria determinada, aprovechando los recursos naturales que tiene al alcance de una manera sostenible, en mayor o menor grado.
Estas tareas de reutilización de los recursos estiércol, purines, restos de poda, pastos, etc. y de diversificación, a menudo implican unos gastos adicionales de mano de obra y maquinaria, que no se producen en explotaciones más intensivas.
Entre los beneficios ambientales de esta gestión agraria diversificada figuran la absorción de CO2, la polinización por parte de abejas, la conservación del suelo fértil, el reciclaje de nutrientes y la conservación del patrimonio genético, como son las variedades locales y razas autóctonas, entre otros.
Asimismo, la dispersión parcelaria de las explotaciones y la medida de las parcelas ha contribuido a la creación de un paisaje agrario rico y diverso.
Medio Ambiente ha destacado que el manejo de estas explotaciones es económicamente menos eficiente que las explotaciones con monocultivos o sin producción cualificada, lo que implica una gran desventaja competitiva respecto de otras modalidades de explotación más intensivas y tecnificadas que se dedican a unos pocos productos agrarios.
Estas explotaciones diversificadas son el modelo de gestión agraria mayoritario en Baleares, que "estructuran el territorio y le otorgan identidad". A causa de su baja capacidad de rentabilidad económica, son las que sufren de manera más grave las dificultades del sector y, especialmente, la competitividad que ejercen los grandes productores.
Con esta convocatoria, el Govern empieza a desarrollar una de las principales novedades de la Ley agraria, aprobada en enero por el Parlament, que redefine la figura del agricultor y da importancia a su actividad no sólo como generador de alimentos, sino también como labrador del paisaje.
De esta manera, el agricultor tiene el apoyo garantizado para cubrir los costes que representa generar toda una serie de externalidades sociales y ambientales positivas para el paisaje, de las cuales acaban disfrutando a todos los ciudadanos de Baleares y los visitantes que recibe la Comunidad.