En Alimarket utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios con base en un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón "Aceptar" o "Configurar Cookies" para configurarlas. Durante los últimos años, el sector de envases y embalajes ("packaging") ha tenido que desenvolverse en un entorno especialmente complejo. La volatilidad de las materias primas y la energía, una mayor presión sobre los costes, clientes cada vez más concentrados y exigentes y, sobre todo, un marco regulatorio que está acelerando la transformación de la industria están añadiendo presión sobre la industria. Pese a ello, el sector packaging continúa demostrando su carácter resiliente y estratégico dentro de la cadena de valor, apoyado además en tendencias estructurales como el e-commerce, la seguridad alimentaria y la creciente demanda de soluciones más sostenibles. Estamos, además, ante un mercado de enorme dimensión y diversidad. A nivel global se consumen aproximadamente 8 billones de unidades de packaging al año, de las cuales alrededor del 60% son de plástico, un 20% de fibra, papel y cartón y el resto se reparte principalmente entre vidrio y metal. Alimentación y bebidas representan cerca del 65% del mercado. Esta diversidad hace difícil hablar del packaging como un único sector, ya que las dinámicas competitivas, regulatorias y de crecimiento difieren significativamente en función del material y la tecnología. En papel y cartón, y especialmente en cartón ondulado, España cuenta con una industria relevante, competitiva y todavía bastante fragmentada. En 2025 se produjeron cerca de 5.941 M m² de cartón ondulado, frente a los 5.836 M m2 del ejercicio anterior, en un mercado formado por 66 compañías onduladoras y 89 fábricas. El sector mantiene además una elevada exposición a la industria agroalimentaria y de bienes de consumo, que conjuntamente representan aproximadamente dos tercios de la demanda. Es precisamente en papel y cartón donde estamos observando algunos de los mayores movimientos de concentración. La integración de DS Smith en International Paper o, anteriormente, la combinación de Smurfit Kappa y WestRock han dado lugar a grupos de una escala muy superior. A ello se suma el crecimiento de compañías españolas como Saica, Hinojosa o Petit. En plástico, tanto rígido como flexible, la situación es probablemente más compleja. Las ventajas del material en coste, peso, resistencia y versatilidad hacen difícil pensar en una sustitución generalizada. Sin embargo, la presión regulatoria sobre su sostenibilidad está obligando a reformular estructuras, reducir gramajes, incrementar el contenido reciclado y avanzar hacia soluciones monomateriales y de mayor reciclabilidad. Esta transformación convive paradójicamente con dificultades en la industria europea de reciclado, poco competitiva en precio, lo que ha provocado cierres de capacidad en Europa y ha generado dudas sobre la disponibilidad futura de material reciclado certificado. El envase flexible, por su parte, mantiene buenas perspectivas por su eficiencia en consumo de materias primas y logística, aunque presenta mayores retos de reciclabilidad por la utilización tradicional de estructuras multicapa. En este segmento todavía existe un elevado grado de fragmentación empresarial, lo que explica el creciente interés tanto industrial como financiero. En el envase rígido, donde la concentración es superior, la actividad continúa igualmente. Como ejemplo, Greif adquirió el pasado julio Envaplast, fabricante valenciano de envases plásticos especializados, con lo que ha reforzado su presencia industrial en España. Vidrio y metal presentan dinámicas diferentes. Son materiales con una elevada percepción de reciclabilidad y posiciones muy consolidadas en bebidas, alimentación, cosmética o farmacia. Sin embargo el peso, los costes energéticos y los logísticos condicionan su competitividad frente a otros materiales. Al mismo tiempo, estamos viendo una creciente hibridación de tecnologías, con soluciones que combinan papel, metal y polímeros, que muestran que probablemente no habrá un único material ganador, sino diferentes soluciones dependiendo de la aplicación. En este contexto, el Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), en vigor desde febrero de 2025, será probablemente uno de los principales catalizadores de transformación. Una encuesta reciente de Alimarket muestra que el 70,4% de las compañías consultadas declara un compromiso alto o muy alto con la reciclabilidad de sus envases, mientras que el 60,4% lo hace con los objetivos de reutilización y reciclado y el 56,1% con la reducción del volumen de packaging puesto en el mercado. Es aquí donde creemos que se abre una nueva etapa de consolidación del sector. Según la consultora Bain en su informe del sector Packaging 2026, aunque el número global de operaciones de M&A se ha reducido, el tamaño medio de las transacciones ha aumentado y la actividad relativa al tamaño de la industria continúa siendo elevada. Los grandes operadores están utilizando estrategias de buy-and-build especialmente en mercados todavía fragmentados, como el packaging de plástico y de cartón. En España, el capital privado, tanto fondos de capital riesgo nacionales e internacionales como search funds y family offices, también está jugando un papel relevante con un interés cada vez mayor en mercados de nicho y con mayor valor añadido donde todavía existe una mayor fragmentación. De esta manera, creemos que la actividad de M&A continuará siendo elevada en los próximos años. La fragmentación que todavía existe en determinados segmentos del packaging español, particularmente entre compañías familiares de tamaño mediano, seguirá generando oportunidades de consolidación. Sin embargo, no todos los activos resultarán igualmente atractivos: escala, exposición a clientes, capacidad de trasladar precios y necesidades de inversión están provocando una mayor dispersión en valoraciones. La cuestión, por tanto, no será únicamente qué material o tecnología terminará ganando cuota, sino qué compañías serán capaces de adaptarse más rápidamente a esta transformación y qué papel jugarán el M&A y los nuevos socios financieros en ese proceso.