Un estudio revisado por pares, publicado en la revista Nutrition & Diabetes , concluye que los adultos con sobrepeso u obesidad que siguieron consumiendo carne de cerdo durante un programa digital de control de peso de seis meses perdieron un 5,3 % de su peso corporal inicial y mejoraron en 4,3 puntos la calidad de su dieta . El trabajo, liderado por la doctora Ana M. Palacios (Georgia Southern University) , es un análisis secundario de 187 adultos inscritos en el programa digital de Weight Watchers Los participantes, con un índice de masa corporal medio de 33,6 kg/m² y una edad media de 47,7 años , no fueron asignados a consumir cerdo de forma deliberada, y el estudio no aisló los efectos de alimentos concretos como el beicon, el jamón, el embutido o los cortes magros. Los investigadores usaron datos de recordatorio dietético ASA24 para clasificar a los participantes según su consumo declarado. De los 187 participantes, 147 (78,6 %) mantuvieron ese consumo durante todo el estudio y fueron clasificados como "consumidores habituales de cerdo" . Este grupo logró una pérdida de peso del 5,3 %, equivalente a unos 4,5 kilos de media, además de una mejora en su puntuación del Healthy Eating Index 2020 (HEI-2020), que pasó de 55,0 a 59,2 puntos, por encima de la media estadounidense (58 puntos). El estudio, titulado Associations Among Pork Intake, Weight-Loss, and Diet Quality Outcomes in a Commercial Weight-Management Program , fue coescrito por investigadores de Indiana University, WW International -matriz de Weight Watchers-, Georgetown University y University of Pennsylvania. Palacios señaló que la investigación buscaba comprobar si quienes seguían declarando consumo de cerdo en un programa estructurado de control de peso podían lograr una pérdida de peso relevante sin renunciar a mejorar su dieta , dado que este alimento suele percibirse como incompatible con el adelgazamiento pese a su amplio consumo. Kristen Hicks-Roof, del National Pork Board, apuntó que el control de peso depende de los patrones dietéticos globales y no de un alimento aislado, y que el estudio cuestiona la idea de que el cerdo deba excluirse de una alimentación saludable Al tratarse de un análisis secundario sin asignación aleatoria por consumo de cerdo, los autores señalan que se necesita más investigación sobre productos, cortes y métodos de preparación concretos El estudio contó con financiación del National Pork Board y de WW International.