Los ganaderos catalanes denuncian que la "inacción" del Govern puede llevar al cierre de explotaciones
ANDRÉS NEF
Unió de Pagesos reclama que se tomen medidas ante la crisis que sufre el sector
Cerdos en una granja porcina, como no puede ser de otra forma UNIÓ PAGESOS
La "falta de inversión" sumada a un "alto grado de incumplimiento de actuaciones pendientes y normativas desde hace meses" por parte de la Administración catalana, motivadas tanto "por el clima preelectoral" como "por las circunstancias derivadas de la pandemia", ha puesto en jaque al sector ganadero catalán.
Así lo asegura Unió de Pagesos (UP) quien ha reclamado a la Generalitat, al que describe como "Gobierno parado", que tome medidas urgentes ante el riesgo de que muchas explotaciones tengan que cerrar por falta de viabilidad.
Una de las cuestiones para las que el sindicato reclama solución gira en torno a las "carencias y contradicciones" del Decreto de ordenación de las explotaciones ganaderas. "Se aprobó en 2014 y necesitamos que se actualice porque entre otros, permite que el número de vacas en las explotaciones lecheras sea de miles cuando reclamamos que el límite esté en 300, que es la única manera de mantener un modelo de explotación familiar y sostenible, y de que las multinacionales y fondos de capital riesgo dedicadas al negocio de la leche no acaben con los pequeños productores del sector", explica el responsable de Sectores Ganaderos de UP, Jordi Armengol.
Asimismo, el sindicato demanda que el Decreto defina claramente nuevas distancias entre granjas de aves y porcino al estar relacionadas epidemiológicamente. "Sanitariamente no se considera que haya enfermedades comunes entre las dos especies cuando en realidad el peligro de transmisión de virus entre ambas es cada vez mayor", aclara Armengol.
Asimismo, Unió de Pagesos critica que el Departamento de Agricultura se demore en la creación del Observatorio Agroalimentario de Precios -cuyo objetivo, en función de los costes de producción de cada sector ganadero, es dotar de transparencia a los mercados-, "a pesar de ser un acuerdo de Gobierno aprobado esta última legislatura".
Por último, el sindicato también reclama al Govern que tome medidas ante la falta de conectividad de muchas zonas del territorio "teniendo en cuenta la obligación de los ganaderos de realizar las gestiones administrativas de manera telemática", así como ante los daños que la fauna salvaje y cinegética provocan en el sector ya que además de atacar a los animales, son focos de enfermedades infecciosas como la Peste Porcina Africana que se transmite a través de los jabalíes.
"Sin todo ese impulso que necesitamos que Agricultura dé las explotaciones ganaderas, que por otro lado están realizando un esfuerzo económico para adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales o de tenencia de animales, están en peligro. Y eso puede provocar tanto un mayor despoblamiento en las zonas rurales por el abandono de la actividad al no ser rentable, como la pérdida de autosuficiencia alimentaria en Cataluña", concluye Armengol.
En respuesta a las reclamaciones por el sindicato para asegurar el futuro de las explotaciones lecheras el Departamento de Agricultura ha sido claro. Sí a limitar la capacidad de vacas dentro de la legalidad y "para asegurar la competitividad de las explotaciones más pequeñas y la cohesión territorial con la finalidad de fijar gente al territorio", siempre y cuando el límite que se establezca "permita a les explotaciones ser competitivas. Por ejemplo, la CCAA de Navarra ha fijado el límite en 1.250 vacas, muy alejado de la propuesta de UP".
Asimismo, y sobre la demanda de establecer una distancia entre granjas de aves y porcino, el Departamento señala que tiene previsto actuar en dicho aspecto ya que a pesar de que sea una medida que a nivel estatal no se establece, "las CCAA tenemos competencia para poder legislar este aspecto".
Por último y en relación al riesgo de contagio de enfermedades infecciosas a raíz de la proliferación de fauna salvaje, Agricultura asegura "que des del 2012 está instaurado un programa sanitario que uno de sus objetivos es la detección precoz de enfermedades en la fauna para prevenir su difusión a los animales domésticos. Además, en referencia a la Peste Porcina Africana tenemos instaurado un programa de vigilancia pasiva en jabalíes que conlleva la implicación de Agentes Rurales, UAB, CReSA para una retirada del medio natural y diagnóstico rápido".
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