El proceso contra ocho industrias para fijar precios entre los años 2000 y el 2013 «sigue adelante» La secretaria general de Ugal-UPA en León, Sonia Castro, animó ayer a los ganaderos que comercializaron leche entre los años 2000 y 2013 y que todavía no lo hayan hecho, a reclamar lo que les corresponde en relación al abuso sufrido por parte de las grandes empresas lácteas encargadas de fijar los precios y las condiciones de compra a los ganaderos y de repartirse el mercado en ese periodo de tiempo. Castro, con motivo de la comparecencia este martes en Valladolid del secretario de UPA CyL, Aurelio González, para abordar las novedades de los litigios contra el 'cártel de la leche', ha explicado que la reclamación se puede hacer ahora incluso si la comercialización no se hizo en su momento con las ocho compañías demandadas o si los ganaderos ya no están en actividad o han fallecido, algo que deberán tramitar los herederos. «La demanda sigue adelante porque no ha prescrito y no lo va a hacer hasta que la sentencia sea firme y pasen cinco años», señaló Castro. Por su parte, el secretario general de UPA Castilla y León, Aurelio González, aseguró ayer que «ya es hora de que todas las industrias que se beneficiaron del fraude a los ganaderos paguen por ese delito. Llevamos desde UPA más de 300 reclamaciones y animamos a los 5.000 ganaderos de Castilla y León a que reclamen, ya que tienen derecho a hacerlo, independientemente de si están jubilados o no. Es su derecho». Desde el año 2001, una denuncia de UPA provocó la elaboración de un informe que fue enviado al Servicio de Defensa de la Competencia de Castilla y León, titulado 'El estado del sector de la leche cruda en Castilla y León, que inició una investigación sobre el cártel de la leche. En 2015 hubo una primera resolución, con una sanción de 88,2 millones de euros a las industrias, pero fue anulada por defectos de forma. Desde el año 2000, el número de ganaderos lácteos ha descendido en Castilla y León. Aurelio González declaró que «actualmente no llegan a los 600 en toda la Comunidad», señalando que parte del problema radica también en la manipulación de los precios de la leche. «Los precios de la leche en el año 2000 estaban en torno a 33 céntimos y, a partir de 2011, el precio fue el mismo; es decir, durante trece años el precio no varió. La manipulación del mercado nos ha llevado a la pérdida de muchas explotaciones», sentenció González. Durante el acto, el representante del departamento jurídico de UPA, Félix Porto, centró su discurso en el comportamiento «ilícito» de las ocho empresas lácteas y en las denuncias interpuestas contra ellas desde hace años. «UPA aglutina en los despachos de abogados en torno a 6.000 demandas, más de 300 en Castilla y León. Tuvimos que coaligarnos con otros despachos para asumir ese volumen. Empezamos a acudir a los juzgados de lo mercantil exigiendo la reparación del daño a los ganaderos y también presentamos pequeños grupos de demandas para ver cómo respondían. Ahora tenemos cuatro juzgados que ya han resuelto: Barcelona, Madrid, Toledo y Granada, y la conclusión es que hubo un cártel y un comportamiento ilícito por parte de las empresas lácteas», concluyó Porto.