Los representantes de doce asociaciones y clústeres regionales de la industria alimentaria , procedentes de diez comunidades autónomas, han reclamado a las formaciones que concurren a las próximas elecciones generales un compromiso claro con un sector estratégico para la economía nacional, la cohesión territorial y el empleo rural. Así lo ha informado la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, en un comunicado. La petición se formuló en el II Encuentro Nacional de Presidentes de Asociaciones y Clústeres Regionales de Industria Alimentaria , organizado por el Clúster Agroalimentario de Andalucía, Landaluz, que preside Álvaro Guillén, en la sede de la Fundación Juan Ramón Guillén, en Sevilla. De esta manera, se dio continuidad a la primera edición, impulsada por Vitartis y celebrada en Valladolid en septiembre de 2025. En este sentido, según recoge Vitartis, los participantes, entre ellos su presidente, Santiago Miguel, pidieron que el próximo Gobierno "sitúe a la industria alimentaria entre las prioridades de su agenda económica e industrial, impulsando medidas que permitan fortalecer la capacidad productiva del sector, mejorar su posición competitiva y facilitar su crecimiento internacional". Asimismo, Guillén defendió la necesidad de un gran pacto por la competitividad de la industria alimentaria que aporte "estabilidad, visión estratégica y seguridad jurídica a las empresas". Para ello, considera prioritario "avanzar hacia una auténtica unidad de mercado, reducir la carga administrativa que soportan las compañías y garantizar un marco regulatorio proporcionado que facilite la actividad empresarial y la inversión". Por otro lado, los representantes del sector advirtieron de que el exceso de burocracia y la acumulación de obligaciones normativas restan competitividad a las empresas españolas frente a las de otros países. En consecuencia, reclamaron una apuesta decidida por la modernización industrial y una mayor colaboración entre empresas, centros tecnológicos, universidades y administraciones para acelerar la transferencia de conocimiento. Al mismo tiempo, mostraron su preocupación por la creciente incertidumbre en el comercio internacional, marcada por las tensiones comerciales, las medidas proteccionistas y las nuevas barreras de acceso a determinados mercados. Ante este escenario, consideran imprescindible que España y la Unión Europea refuercen su estrategia comercial exterior y doten a las empresas de herramientas para anticipar riesgos y reaccionar con rapidez. De hecho, los participantes coincidieron en que la internacionalización seguirá siendo uno de los grandes motores de crecimiento durante la próxima década, especialmente para las pymes, que necesitan un mayor acompañamiento. Además, recordaron que la industria alimentaria es la primera industria manufacturera de España y un motor económico clave para numerosas comarcas rurales. El encuentro reunió a Vitartis, Alinar (Navarra, La Rioja y Aragón), Fedecova (Comunidad Valenciana), Basque Food Cluster (País Vasco), FER (La Rioja), Aseacam y Madridfood (Madrid), Nagrifood (Navarra), Clusaga (Galicia), Landaluz (Andalucía), AIAA (Aragón) y Agrocluster CLM (Castilla-La Mancha).