Castilla-La Mancha no podría entenderse sin dedicar extensos capítulos a su relación con el campo. Agricultura y ganadería cuentan la historia de una región hecha a pedazos, pero con esta riqueza en común. El amor por lo rural y la vida desarrollada en sus rincones guaran encantos amenazados por los nuevos tiempos Además del legado impregnado en el castellanomanchego, la actividad del campo sostiene el peso de la economía regional . Por ello, la pérdida de formación del talento, la ausencia de un relevo generacional, las disputas por el agua y los recortes de la PAC se han erigido como grandes enemigos del sector. El mundo entra en un período basado en labores de oficina. Los oficios están en peligro y si cuesta encontrar jóvenes que recojan el testigo del mundo textil, fontanería, electricidad o la albañilería, la agricultura y la ganadería lideran la carrera hacia el fin. Pese a ello, conscientes de una necesidad básica , el campo debe reinventarse y presentar sus atractivos a las nuevas generaciones. La modernización ha llegado y con ella nuevas tecnologías que facilitan una vida sacrificada. Aunque las máquinas se lleven gran parte del trabajo, hay tareas que siguen dependiendo la mano humana. El pastoreo es una de ellas y Castilla-La Mancha celebra el éxito de su escuela, que en 40 cursos repartidos por la región ha formado ya a más de 500 personas. 20 alumnos de Mali El curso que se realiza en estos momento en Molina de Aragón ha servido para la puesta en valor de Lizán junto al alcalde Francisco Montes ; la delegada de la Junta, Rosa García ; el viceconsejero de la PAC y Política Agroambiental, José Manuel Martín ; y el delegado de Agricultura en Guadalajara, Santos López En la localidad de Guadalajara, se ha celebrado la clase práctica del curso ' Pastoreo y manejo de pequeños rumiantes '. La explotación ganadera de Valentín García Checa acoge la práctica y el consejero le agradecía su trabajo, que da la oportunidad de trabajar en situaciones reales a 20 alumnos, todo ellos de Mali Los contenidos en los que se forman los alumnos abarcan cuestiones como compromisos agroambientales y buenas prácticas ganaderas . El curso eleva la importancia de la gestión de pastos y extensificación, así como el ordeño en ovino, bienestar animal, sanidad en explotaciones de pequeños rumiantes, riesgos laborales en la cría de ganado o el cuaderno de explotación y calendario de pastoreo, entre otros. «Consolidar el relevo generacional» Julián Martínez Lizán , consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, ha visitado una de las clases prácticas del curso. Tras constatar su éxito, argumentaba que se trata de una « herramienta estratégica para conseguir la viabilidad de futuro en un sector como es la ganadería extensiva». Gracias a iniciativas como la Escuela de Pastores , la Junta pretende crear empleo estable en el medio rural con un modelo basado en la intermediación laboral directa y el seguimiento de las contrataciones. Desde su puesta en marcha en 2022, ya se han logrado 66 contrataciones en explotaciones ganaderas. Además, se ha creado una bolsa de trabajo con 200 personas y se destaca una tasa de permanencia del 70% en cuanto a empleo generado. Este modelo «viene a consolidar ese relevo generacional tan necesario», celebraba el consejero.