Las exportaciones de carne de cerdo de Estados Unidos registraron en julio un buen resultado, mientras que las ventas al exterior de vacuno continuaron marcadas por importantes obstáculos de acceso al mercado chino, según los últimos datos del USDA recopilados por la U.S. Meat Export Federation (USMEF). En materia porcina, EE.UU. exportó 238.922 toneladas, apenas un 1% menos que en julio del año anterior. El valor alcanzó 680,9 millones de dólares, lo que supone una caída del 4%, asociada principalmente a la bajada del 10% en los precios de despojos derivados de los aranceles de China. No obstante, la cuota exportadora sobre la producción continúa en alza. México volvió a ser el principal destino, aunque con volúmenes inferiores a los de su excepcional resultado en 2024. También destacaron incrementos de ventas hacia Centroamérica, Colombia, el Caribe y el sudeste asiático. El comercio de despojos porcinos tuvo en julio su segundo mejor mes de 2025. Entre enero y julio, las exportaciones de porcino acumulan 1,69 millones de toneladas y 4.800 millones de dólares, un 4% por debajo del récord del año pasado. "La demanda en México sigue siendo muy robusta, mientras que Latinoamérica y Asia marcan resultados muy positivos", señaló el presidente y CEO de USMEF, Dan Halstrom. Frente a lo anterior, la situación del vacuno es mucho más complicada. En julio, las exportaciones se redujeron un 19% hasta 89.579 toneladas, el volumen más bajo en cinco años. En valor, descendieron un 17% hasta 752,5 millones de dólares, el mínimo desde enero de 2023. El mercado de Corea del Sur continúa en buena dinámica, y también crecieron las ventas hacia el Caribe, Centroamérica, Chile, Filipinas y África. Sin embargo, la práctica desaparición de los envíos a China ha lastrado el balance general. De enero a julio, EE.UU. lleva exportadas 691.800 toneladas de vacuno, un 8% menos que en 2024, por un valor de 5.670 millones de dólares (-7,5%). El problema radica en que la mayoría de plantas y almacenes frigoríficos estadounidenses perdieron en marzo su registro de exportación ante las autoridades chinas y Pekín no ha renovado la mayoría de autorizaciones. A ello se suma que, desde junio, China ha suspendido las operaciones de 11 instalaciones adicionales. "La falta de renovación del registro nos deja prácticamente fuera del mercado chino tras agotar los inventarios que aún podían exportarse", subrayó Halstrom. Según el dirigente, la prioridad es recuperar el acceso a China, aunque el resto de destinos muestran una demanda relativamente firme pese al escenario de precios elevados. La caída del interés chino ha reducido tanto el valor global de las exportaciones como la proporción de la producción destinada al mercado internacional, al desaparecer la competencia entre compradores por la carne estadounidense.