Nunca llueve a gusto de todos, es verdad, y este año es aplicable especialmente a los cerealistas de las comarcas de Lleida que están sufriendo ahora las consecuencias de las copiosas lluvias de comienzos de año. El responsable del sector de herbáceos de Unió de Pagesos, Santi Caudevila, advierte que en buena parte de la provincia habrá pérdidas que, en estos momentos, ya se estiman entre un 25 y un 30% de la cosecha. Recordó que las importantes precipitaciones ya hacían temer, como se ha concretado, importantes problemas derivados de la extensión de hongos, favorecidos por las altas humedades en los campos. Con ello, se ha arruinado buena parte de la producción. Los payeses no pudieron entrar durante semanas a los campos, saturados de agua y encharcados en muchos casos, con la maquinaria para hacer los tratamientos adecuados. Pero, además, muchos cerealistas se vieron obligados, afirma el responsable de UP, a sembrar en condiciones pésimas de alta humedad para no perder las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), una situación de la que culpó a la conselleria de Agricultura. Esta situación afecta a todo tipo de cereales, desde cebada y trigo hasta los guisantes. Por si esto fuera poco, las altas temperaturas de las últimas semanas también ha forzado una maduración mucho más rápida de los cereales, un proceso también perjudicial a la hora de conseguir rendimientos adecuados en las fincas. Estos problemas productivos se registran en un momento de costes de producción disparados debido a la guerra en Irán. Por una parte, explicó que el gasóleo agrícola sigue demasiado caro y, por otra, el problema de los fertilizantes pesa como una losa sobre el sector. Explicó que la urea tiene precios a entre mil y mil doscientos euros la tonelada, aunque el problema no solo es el precio, sino la falta de disponibilidad en el mercado en muchas ocasiones. "El desabastecimiento de fertilizantes es general en un mercado que es global, y si aquí encuentras disponibilidad es a precio disparado", advierte. Desánimo Con esta combinación de factores, el responsable de herbáceos de Unió de Pagesos advierte que el desánimo cunde entre los productores una situación que afecta no solo al presente, sino al futuro del sector a la hora de garantizar el relevo generacional en estas circunstancias. UP ve incoherente destruir purines pese a carecer de fertilizantes El responsable de cultivos herbáceos de Unió de Pagesos calificó ayer de incoherente la destrucción de nitrógeno procedente de las granjas (purines) mientras el sector tiene verdaderos problemas para acceder a fertilizantes a precios adecuados para los campos, en un momento de desabastecimiento derivado de la guerra en Irán. "Donde entra un kilo de urea (producto químico de síntesis) debería significar que no sobra ni un animal", afirma, en referencia a que el sector agrícola debería poder aprovechar el nitrógeno derivado de los purines. En este contexto, considera que las restricciones actuales se debe a presiones de lobbys. Destacó que en Alemania hay 11.500 plantas de biogás y en Italia llegan a 6.500. Catalunya y España, afirma, con su cabaña ganadera, es el territorio con mayor potencial en biogás. Recordó que España es el primer productor de cerdo de Europa y el segundo del mundo.