Donald Trump ha generado un auténtico tsunami en el sector agroalimentario español. El Gobierno de Estados Unidos se ha salido con la suya y la Organización Mundial del Comercio (OM) le ha autorizado a imponer aranceles a más de 1.500 productos europeos para compensar las ayudas que algunos gobiernos europeos concedieron a Airbus. Entre los alimentos que se verán afectados por los gravámenes figuran las aceitunas, el queso fresco, el aceite de oliva, productos porcinos o el vino.
La decisión ha caído como un jarro de agua fría sobre el sector agroalimentario español (EEUU es el primer mercado para las exportaciones nacionales de alimentos y bebidas con 1.728 millones) y Aragón no ha sido una excepción. Sin duda, los más preocupados son los productores de vino, ya que la comunidad apenas exporta aceite o jamón.
«Si al final se imponen los aranceles otros países podrían ganar peso llenando nuestro hueco porque serán más competitivos en precio», lamenta el secretario de la denominación de origen (DO) Calatayud, Javier Lázaro, que recuerda que EEUU representa casi el 50% de las ventas de la DO, siendo la más expuesta de las denominaciones aragonesas. Con todo, Lázaro confía en que la fidelidad que han conseguido en EEUU gracias a las últimas campañas de promoción no les haga perder clientes. «Llevamos allí desde el 2000 y estamos muy posicionados», destaca.
En este mismo sentido se manifiesta el presidente de la DO de Borja, Eduardo Ibáñez, que indica que el aumento del precio podrá ser asumido por todos los actores de la cadena. «Estados Unidos planea aranceles de entre el 20% y el 25%; si al final eso supone un euro más yo creo que será asumible», indica Ibáñez, que recuerda que para la DO EEUU es el segundo país en volumen de botellas tras Reino Unido.
Por su parte, el secretario de Cariñena, Claudio Herrero, aboga por tener la esperanza de que se alcance un acuerdo y lamenta que un conflicto que nada tiene que ver con el sector les pueda acabar afectando. Cariñena exporta cerca del 10% de su producción a EEUU.
El país norteamericano también es un importante comprador de aceite español, aunque no es el caso de Aragón. «Hay algunas empresas que exportan, pero no muchas y el volumen es pequeño», apunta Juan Baseda, del Consejo Regulador del Bajo Aragón. Aún menor será el impacto entre los productores de jamón, ya que ninguna firma de la DO de Teruel vende en EEUU. «Ya había barreras a la entrada en materia de homologaciones, así que no estamos allí», indica el presidente de la DO, Ricardo Mosteo.
Las DO piden que se mantengan las campañas de promoción en Estados Unidos con fondos europeos.
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