Las cooperativas agrarias leridanas facturaron 1.186,7 millones de euros en 2024, según el anuario socioeconómico de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC), presentado ayer en su 43ª asamblea celebrada en Sarral (Conca de Barberà). Esta cifra representa una reducción del 0,7 por ciento respecto a 2023, aunque el crecimiento histórico -comparado con la media de los 4 años anteriores- es del 9,7 por ciento. Las cooperativas de Lleida continúan abarcando el 50% de la facturación catalana, que fue de 2.341,3 millones de euros -un 0,9% más respecto al año anterior-. Este crecimiento general lo causó, principalmente, el buen rendimiento de cultivos como el arroz o el olivo en las Terres de l'Ebre, que incrementaron su facturación en más de 40 millones (un 24%). El ejercicio estuvo influenciado por los efectos de la sequía, especialmente grave para las producciones de secano como la viña, el cereal o los frutos secos y también para algunas de regadío como el maíz o el arroz. Por comarcas, el Segrià lideró la facturación en Catalunya con 391,4 millones, seguida del Pla d'Urgell (325,1 millones). La Noguera fue la tercera comarca donde más facturaron las cooperativas en Lleida, con 185,7 millones, y encabezó la facturación media por empresa (61,9 millones) superando al Bages y al Urgell, que registró uno de los crecimientos anuales más significativos (del 24,2%, hasta los 157,4 millones de euros totales). Lleida contaba con 57 cooperativas dentro de la FCAC en 2025 (una menos que en 2024), siendo la demarcación con mayor representación de Catalunya -con 181-, seguida de Tarragona (54), Terres de l'Ebre (29), Barcelona (25) y Girona (16). El Segrià (20), les Garrigues (18) y el Baix Camp (15) son las comarcas que concentraban el mayor número de cooperativas agrarias. Según la FCAC, en Catalunya más de uno de cada tres euros del sector agrario es generado por el cooperativismo, cuyas empresas contaron con 4.961 trabajadores en 2025. Posible cambio de tendencia El presidente de la FCAC, Ramon Sarroca, advirtió que la tendencia de resultados podría cambiar en el próximo anuario -que analizará 2025- por la crisis de la peste porcina africana, la dermatosis nodular contagiosa, problemas con la comercialización de arroz o las importaciones asiáticas.