Izan lo ha tenido claro desde bien pequeño: su sueño siempre ha sido ser pastor. "Un día en clase nos preguntaron qué queríamos ser de mayores", explica y, mientras sus compañeros respondían futbolista o médico, con tan solo ocho años, Rodríguez ya pensaba en monte y tierra: " pues yo quiero ser pastor ", respondía sin tesituras. Izan Rodríguez es un joven gallego de 21 años con las ideas muy claras, su infancia estuvo rodeada de animales, puesto que su familia tenía una explotación de carne de vacuno, pero desgraciadamente cerró sus puertas en 2014. Ahora, Izan podrá cumplir su sueño de reabrir el negocio familiar y , como dice: "recuperar el uso a las cuadras, la maquinaria y las tierras". ¿Qué le va a permitir hacerlo? El joven ha empezado su formación gratuita en la Escuela de Pastores de Ourense impulsada por la Asociación de Criadores de Ovino y Caprino de Galicia (OVICA) y con la colaboración de la convocatoria Acción Social en el Ámbito Rural de la Fundación La Caixa, un proyecto que busca profesionalizar la ganadería extensiva, dignificar la figura del pastor y favorecer el relevo generacional en el medio rural." ¿Para qué quiero cobrar 2.000 euros si no soy feliz? ", reflexiona. "Prefiero ganar menos, pero con gusto", asevera Rodríguez. Al frente de la iniciativa está Cristina Díaz , técnica de OVICA y también ganadera. Para ella, la escuela, ubicada en el municipio de Ximo de Limia, en Ourense, nace de una necesidad urgente: " Potenciar el relevo generacional, es algo que hace mucha falta". Durante años, explica, muchas explotaciones han cerrado no solo por falta de rentabilidad, sino porque no había gente que "tuviera la formación suficiente para poder sacarle la rentabilidad máxima a las explotaciones". "Un 'boom' de solicitudes" "La idea parte de lo poco profesionalizado que está el sector de la ganadería extensiva en Galicia", sostiene. El objetivo es cambiar esa percepción y demostrar que se trata de una profesión especializada, con conocimientos técnicos y capacidad de innovación. La formación combina manejo del rebaño, sanidad animal y alimentación con gestión económica, digitalización y sostenibilidad ambiental y combina la formación teórica y práctica en explotaciones agrarias en funcionamiento. Es más, la impulsora recuerda que la ganadería extensiva también cumple una función clave en el mantenimiento del paisaje y la prevención de incendios. La acogida fue tal que antes incluso de abrir oficialmente, la escuela ya había recibido numerosas solicitudes: "Tuvimos en 15 días 37 solicitudes, fue un 'boom'" , expresa Cristina. Una convocatoria que crea oportunidades El proyecto forma parte de las 64 iniciativas seleccionadas en la convocatoria Acción Social en el Ámbito Rural de la Fundación La Caixa, en las cuales invertirá casi seis millones de euros a nivel nacional para abordar la vulnerabilidad específica de las zonas rurales y contribuir a frenar la despoblación. Con una duración de tres años, los proyectos llegarán a más de 70.000 personas en 765 municipios de toda España , con especial atención a jóvenes, mujeres y colectivos en situación de vulnerabilidad. En Catalunya, por ejemplo, destaca el proyecto liderado por La Rosada de Cal Janet, una cooperativa sin ánimo de lucro que trabaja en el municipio de Prats de Lluçanès para mejorar la calidad de los cuidados y servicios de proximidad: ofrece atención integral a personas mayores y en situación de vulnerabilidad , promueve la autonomía personal y refuerza las redes comunitarias. Al mismo tiempo, el proyecto fomenta la ocupación y el emprendimiento local, contribuyendo así a generar oportunidades económicas en la zona. "Es como una residencia, pero cada persona tiene su espacio individual, y además comparten espacios comunitarios", explica Ariadna Tremoleda, una de las socias fundadoras de La Rosada . Lejos del modelo institucionalizado, el proyecto apuesta por crear un entorno más humano: "Se ha creado como una comunidad gestionada por una cooperativa de trabajadoras" , añade. Empleo, cuidados y raíces Gracias al impulso de convocatorias como esta de la Fundación La Caixa, que aportará más de 90.000 euros al proyecto, La Rosada ha podido reforzar la fase de creación cooperativa, rehabilitar infraestructuras y aumentar su impacto social , ofreciendo, de este modo, una vida digna, comunitaria y sostenible a sus participantes. Uno de los elementos diferenciales es su apertura al entorno: frente a residencias cerradas sobre sí mismas, La Rosada destaca por integrarse totalmente en la vida del pueblo . "Uno de los déficits de las residencias es que están cerradas dentro de su propio mundo. Aquí pasan muchas cosas, está abierta al pueblo", señala. El espacio acoge actividades abiertas como clases, talleres o servicios de salud, generando así un flujo constante entre vecinos y residentes. Por ende, el resultado es un modelo que rompe con la idea de aislamiento y convierte el cuidado en una cuestión colectiva. El proyecto se basa en un enfoque de cuidados centrado en la persona, que pone el foco en las capacidades y no en las limitaciones: "En vez de centrarnos en el que la persona no puede hacer, nos centramos en todo el que sí que puede aportar ", declara Tremoleda Asimismo, La Rosada incorpora una línea de formación y acompañamiento para profesionales del sector, con especial atención a colectivos vulnerables. " El sector de los cuidados está extremadamente feminizado y hay una parte muy importante de personas migrantes, muchas en situaciones irregulares", advierte la cofundadora . Por ello, el proyecto busca dignificar este trabajo y brindar herramientas: "Ofrecemos formación y acompañamiento para que las personas que cuidan puedan tener más herramientas y sentir el valor real de su trabajo", concluye. El objetivo es doble , por una parte, intenta mejorar la calidad de los cuidados y, por otra, pretende reconocer socialmente una labor históricamente invisibilizada: "Queremos dar valor a estas tareas para que la gente sienta que la aportación que hace a la sociedad es súper importante", relata Tremoleda El proyecto ya ha despertado el interés de otros territorios: "Se ha visto que es una necesidad y una propuesta que tiene mucho de sentido a nivel comunitario ", señalan. Y es que con iniciativas como la Escuela de Pastores o el espacio comunitario La Rosada se refuerza la idea de que combatir la despoblación no es solo una cuestión de habitantes, sino de empleo, cuidados y raíces. Los proyectos que combinan formación, apoyo a la economía local y atención a las personas logran revitalizar el medio rural, ofreciendo a jóvenes y familias la posibilidad de construir su futuro en su propia tierra , tal como hace Izan en Galicia con la Escuela de Pastores.