"Desde las IGPs Ternera Gallega y Vaca Gallega-Buey Gallego r eclamamos medidas efectivas y mutuas para poder competir en igualdad de condiciones y así garantizar la seguridad alimentaria, la viabilidad del sector y el futuro de nuestro medio rural", sostiene el presidente del Consejo Regulador , Jesús González Vázquez En su comunicado, el Consejo Regulador recuerda que las ganaderías inscritas en Ternera Gallega y en Vaca Gallega-Buey Gallego se distinguen por ofrecer un producto de gran calidad y por garantizar su origen y trazabilidad en base al sistema de control y de certificación que el Consejo Regulador aplica en todas las fases de la cadena (tanto en las explotaciones y en las industrias cárnicas como en los puntos de venta), así como los máximos estándares en temas de bienestar animal certificado. En este sentido, las Indicaciones Geográficas, identificadas por sus logotipos propios y por los sellos europeos de calidad, "siempre serán la mayor de las garantías para los consumidores. Por eso es necesaria una mayor implicación y esfuerzo de las administraciones públicas europeas, estatales y autonómicas para apoyar y defender los productos de calidad diferenciada y la transparencia en el mercado", demanda el CR. Además, señalan que "frente a las grandes producciones de los terceros países que forman parte de Mercosur, la Unión Europea tiene que seguir apostando por la soberanía alimentaria propia y por la defensa del valor añadido que acercan las Indicaciones Geográficas Protegidas, ya que también están vinculadas con una forma de producir tradicional, con pequeñas y medianas ganaderías y cebaderos de carácter familiar, que contribuyen al mantenimiento del medio rural y a su viabilidad socioeconómica y medioambiental. Ahora incluso son 8.000 las explotaciones inscritas en Ternera Gallega, muchas de ellas situadas en zonas de media y alta montaña, que, con toda seguridad, ayudan a fijar población en el territorio y a mantener vivo el campo gallego". La próxima Política Agraria Común El Consejo Regulador también está de acuerdo con las demandas del sector para que Europa mantenga cuando menos el actual nivel de financiación para lo nuevo período de la PAC, y que se conserven los pilares que respaldan las ayudas directas y las ayudas de desarrollo rural. Además, "reivindicamos una mayor estabilidad en las políticas que afectan al sector primario y una mayor simplificación de la Política Agraria Común, reduciendo las excesivas exigencias burocráticas actuales que afectan negativamente a los ganaderos y ganaderas, así como que haya una dotación presupuestaria potente que fomente, de verdad, la incorporación de la juventud al sector primario", concluye González Vázquez.