En la mitad sur de Navarra las siembras se están retrasando más de lo habitual y parte de lo sembrado de colza se ha perdido por la falta de agua, aunque se prevén tormentas para los próximos días
El suelo del campo navarro está seco. Suma demasiadas semanas sin una gota de agua. Necesita que las lluvias que se pronostican para el próximo fin de semana calmen las necesidades hídricas de cultivos tan importantes como el cereal, mayoritario en la Comunidad foral (más de 150.000 hectáreas). En este momento, Navarra encara la segunda mitad del otoño con temperaturas inusualmente altas y escasas precipitaciones , lo que mantiene a buena parte del territorio con suelos secos y reservas hídricas muy bajas, según los técnicos del departamento de Desarrollo Rural.
En el campo, la falta de humedad se hace sentir. En las zonas de regadío, las labores avanzan sin interrupciones, pero en los secanos el panorama es distinto: las siembras de cereales apenas han comenzado en la Navarra Media y la Ribera , mientras que en el norte (Comarca de Pamplona y zona húmeda de Tierra Estella), donde las lluvias han sido más generosas, el trabajo de siembra avanza con normalidad . El agua, como se sabe, puede marcar la diferencia entre una buena o mala cosecha. Con todo, hay agricultores que realizan estos días las siembras a pesar de que el suelo no reúne las mejores condiciones,
Los técnicos advierten que si las lluvias no llegan pronto, la implantación de los cultivos como colza, leguminosas y cereales de invierno se verá seriamente comprometida . Muchos agricultores, de hecho, ya han tenido que resembrar parcelas o declarar daños al seguro agrario por falta de germinación. Según agricultores, parte de lo sembrado de colza se ha perdido. "La viabilidad de la superficie sembrada de colza en las últimas semanas s igue pendiente de que lleguen pronto nuevas precipitaciones que aseguren una buena nascencia e implantación, de momento la situación es dispar, en función de las escasas e irregulares precipitaciones recogidas en cada zona. Algunos agricultores se han visto obligados a levantar sus parcelas y a dar parte al seguro por falta de nascencia debido a la sequía", señalan los técnicos.
El problema se extiende también al ámbito ganadero. En las comarcas de montaña y Tierra Estella, los pastos naturales apenas rebrotan y las reservas de forraje de invierno se están utilizando antes de tiempo . Solo las zonas con influencia cantábrica mantienen todavía cierta capacidad de pasto verde. De ahí, que la necesidad de agua también afecta al sector ganadero. Así, en referencia a la ganadería se puede señalar que, en las zonas con influencia Cantábrica, la cabaña pecuaria sigue pastando, ya que la oferta vegetativa en estas zonas es positiva y, de momento, la climatología acompaña. En el resto de la Comarca Noroccidental, Pirineos y Tierra Estella, la oferta vegetativa de pastos y praderas continúa siendo escasa, por lo que resulta necesaria la alimentación suplementaria, de manera que las reservas de alimentación propias del invierno están siendo utilizadas en otoño debido a la sequía actual, que condiciona gravemente la oferta vegetativa en campo.
Por último, en la Zona Media y Ribera, ante la escasa oferta de ricios de cereal y rastrojeras, e l ganado ovino aprovecha gran parte de los restos hortícola s (maíz, brócoli, coliflor, acelga, etc.) presentes tras la recolección del cultivo. En la zona de Los Valles, Sakana, Erro o Baztan, el raigrás italiano sembrado tras maíz forrajero va naciendo, poco a poco, sin incidencias, si bien las reservas hídricas de los suelos son mínimas, por lo que serán necesarias nuevas precipitaciones en breve para que el cultivo continúe con una óptima implantación
HABAS, GUISANTES Y HABIENES TAMBIÉN A LA ESPERA DE AGUA
En este momento avanza también la siembra de habas, habines y guisante proteaginoso en zonas de la Cuenca de Pamplona, Pirineos, Noroccidental y zonas frescas de Tierra Estella y Navarra Media, confiando en que lleguen las lluvias prevista s y se den las condiciones adecuadas para una buena nascencia. Por otro lado, se ha iniciado la recolección de algunas variedades de judía seca en regadíos de la Zona Media y Tierra Estella, mientras se espera que otras variedades alcancen un nivel de secado adecuado para recogerlas.
Por último, sigue avanzando la recolección de patata para multiplicación , tanto en la Zona de Codés como en el Pirineo, en una campaña que presenta buena calidad pero rendimientos escasos, debido a la sequía estival, sobre todo en las parcelas y variedades más tardías.
Por el contrario , el sol, el calor y el tiempo estable, presentes en gran parte de las jornadas, están favoreciendo el secado de maíz grano en planta, de manera que la humedad del grano se va reduciendo y se va incrementando la presencia de cosechadoras por los regadíos. Así, la recolección se ha extendido a toda su área de cultivo y el ritmo de recolección está siendo alto. Igualmente, este tiempo estable está favoreciendo la recolección de arroz, cuya campaña va avanzando adecuadamente.