La Comisión Europea ha presentado un estudio que sienta las bases técnicas para digitalizar el control del bienestar animal durante el transporte, en el marco de la revisión del Reglamento (CE) nº 1/2005 y de la propuesta legislativa COM(2023)770. El trabajo, encargado por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE) y elaborado por NTT DATA Belgique y Network Research Belgium, plantea sustituir el actual Cuaderno de Marcha en papel por un sistema plenamente digital integrado en TRACES , la plataforma comunitaria de certificación veterinaria. Según el informe, disponible en el siguiente enlace , el modelo actual -basado en documentos físicos sellados y escaneados- genera un control esencialmente retrospectivo, con datos fragmentados que llegan a las autoridades días o semanas después de concluido el trayecto. Según la Comisión Europea, la propuesta busca convertir TRACES en un sistema obligatorio que centralice autorizaciones de transportistas, homologaciones de vehículos y certificados de competencia, evitando la duplicación de trámites que hoy soportan los operadores en cada envío. El diseño técnico incorpora un servicio intermediario de geolocalización (GIS) que recogería posiciones cada 15 minutos mediante sistemas de gestión de flotas o la futura aplicación móvil oficial, generando únicamente eventos de control en puntos clave -salida, fronteras, paradas de descanso y destino- sin monitorizar de forma continua cada desplazamiento. Según el estudio, esta arquitectura evita saturar la infraestructura de TRACES con volúmenes masivos de datos GPS y respeta el principio de minimización de datos previsto por el RGPD. El proceso de consulta, base metodológica del informe, incluyó encuestas a 26 autoridades competentes de los Estados miembro, entrevistas específicas con 12 de ellas y la participación de 19 representantes nacionales en talleres de validación. Entre los operadores privados se entrevistó a 18 empresas de transporte y 5 asociaciones paneuropeas del sector, con una muestra sectorial compuesta por transportistas (31%), ganaderos (26%), operadores de puestos de control (22%), gestores de mataderos (17%) y veterinarios privados (4%). En el capítulo económico, el estudio descarta la instalación obligatoria de dispositivos de seguimiento dedicados -con un coste estimado de 100 euros por vehículo más 500 euros anuales de suscripción- en favor de un modelo basado en aplicación móvil o integración con sistemas de flota ya existentes, con cuotas cercanas a 50 euros anuales por vehículo. Para la Comisión, el desarrollo de la aplicación móvil se estima entre 900.000 y 1.200.000 euros, mientras que la puesta en marcha del servidor GIS requeriría una inversión inicial de entre 900.000 y 1.600.000 euros, con costes anuales de mantenimiento de 180.000 a 300.000 euros.