La Comisión Europea diseña un plan para apoyar a los jóvenes en el campo y conseguir que el sector sea más atractivo. Se pretende duplicar la proporción de aquí a 2040, con el objetivo de rondar el 24%
LinkedIn
La edad media de los agricultores en la Unión Europea es de 57 años y solo el 12% tiene menos de 40, de los cuales apenas el 2,5% son mujeres. En España, el 41% de los titulares de las explotaciones son mayores de 65 y tan solo el 9% está por debajo de los 41 años. Estos datos aportados por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) reflejan "el enorme desequilibrio en la estructura de las explotaciones agrarias europeas". Esta situación podría estar a punto de cambiar.
La Comisión Europea ha presentado una Estrategia de relevo generacional en la agricultura, que establece una hoja de ruta para apoyar a los jóvenes agricultores y conseguir que la agricultura sea más atractiva. Se pretende duplicar la proporción de jóvenes agricultores en la UE de aquí a 2040, con el objetivo de alcanzar un porcentaje de alrededor del 24%, incluidos los nuevos agricultores. Así, la CE recomendará que los estados miembros -especialmente, aquellos en los que los porcentajes son muy bajos- inviertan al menos el 6% de su gasto agrícola en medidas que promuevan el relevo generacional, con la opción de movilizar recursos adicionales. También incluye el desarrollo de planes nacionales para el relevo generacional en la agricultura con el horizonte de 2028, en los que se abordarán los obstáculos existentes y se definirán medidas de apoyo concretas sobre la base de las recomendaciones de la Comisión. Se espera que los estados informen periódicamente de sus progresos. En su conjunto, "estos esfuerzos garantizarán un sector agrícola sostenible, resiliente y atractivo para el futuro".
Los jóvenes agricultores son fundamentales para la seguridad alimentaria de la UE y el dinamismo de las zonas rurales. Para mantener la resiliencia y el atractivo del sector agrícola, "deben disponer de las condiciones adecuadas para emprender su vida y su carrera profesional en las áreas rurales, a fin de garantizar el derecho de permanencia y el deseo de quedarse". Sin embargo, el sector se enfrenta a fuertes presiones: el envejecimiento de la mano de obra, el declive de la población rural y los retos económicos y medioambientales. El acceso limitado a la tierra, créditos poco asequibles, ingresos más bajos y la falta de capacidades particulares disuaden a los potenciales agricultores, mientras que "la sucesión sigue siendo difícil debido a las barreras administrativas y financieras". Abordar estas cuestiones es "tanto una necesidad estratégica como una responsabilidad social compartida" para la Unión Europea.
La iniciativa identifica cinco ámbitos de actuación prioritarios: acceso a la tierra, financiación, capacidades, un buen nivel de vida en el entorno rural y respaldo a la transición. Cada aspecto se aborda a través de "acciones emblemáticas", como un paquete de bienvenida en la Política Agraria Común (PAC) con hasta 300.000 euros.