El impacto del acuerdo con Mercosur opino que quizá sea menor del temido. De las decenas de miles de toneladas de carne de vacuno permitidas a importar, parte pasarán de un arancel del 20% actual al cero, otras al 7,5%. Fuera de cuota, al 46% la refrigerada por un 55% la congelada. En carne de aves, unas 400.000 toneladas, libres de arancel. Las cifras de ambos tipos de carne representan, según la UE, el 1,2% del consumo, creciente, de la misma. El consumidor español está habituado a comprar carne fresca (72,6%) seguida de procesada; esperemos que no cambie de hábitos. El sector avícola español, bien estructurado, previsiblemente soportará con resiliencia las importaciones brasileñas. La apicultura montañesa leonesa teme más al protegidísimo oso. En los cereales se pueden reducir las siembras en suelos con rendimientos mediano-bajos. España ya importa 10-12 Mt/año, la mayoría para alimentar las cabañas ganaderas; tenemos muchos cerdos. El trigo duro es destinado a la creciente población por el aumento de la inmigración. Respecto a las alubias, la blanca tipo riñón que consumimos procede casi toda de Argentina; pasaron los tiempos en que, solo en León, nos aproximábamos a 25.000 Has entre todas las variedades; ahora bordeamos las 5.000. En esto ha salido perdiendo la industria de envasado y procesado leonesa, aventajada en costes por la periférica cercana a los puertos. A nivel nacional se ha incrementado algo la siembra en las últimas tres campañas. Las alubias secas han sido el pariente pobre de la PAC; no obstante, en la actual dispone de ayudas asociadas. Lentejas, garbanzos y alubias han ido entrando sin arancel, y, que yo sepa, sin cuota del otro lado del Atlántico. Y eso que las lentejas y los garbanzos han formado parte de la tan loada Dieta Mediterránea desde la antigüedad y, desde el S. XVI las alubias, que por su corto ciclo ahorran consumo de agua y abonos nitrogenados por su absorción del N atmosférico. El sector remolachero-azucarero, de facto ya está desmantelado en León, tanto en lo referente al cultivo como a la industria fabril, con repercusión en el del transporte. Desde la rápida reforma del sector en la PAC (rapidez inusual en la UE), tener dos azucareras y ser León líder o colíder en superficie o rendimiento provincial, hemos decaído hasta casi la nada con el cierre en La Bañeza, llevando ahora a más de 120 Km (Toro u Olmedo) la poca que producimos. Inviable. Al menos las también cerradas de Jerez o Miranda refinarán la importada y en Benavente envasarán. Aparte de Mercosur, Francia, con menores costes, «ayudará» a cubrir el déficit español de azúcar, que rondará el millón de t/año, así como el de patata, con 649.000 t en 2025, parte para el mercado catalán, destino habitual antes para la leonesa. Referente a la posible entrada de carne con anabolizantes o antibióticos y grano o legumbres con residuos de fitosanitarios no autorizados en la UE, es cierto que en el cultivo de las alubias en Argentina se usan plaguicidas prohibidos aquí, entre otros herbicidas para desecar el cultivo a fin de ciclo y las malas hierbas y facilitar la recolección (nunca se ha empleado ninguno en España con ese fin en alubias). Se han de reforzar las inspecciones fronterizas. Si son aleatorias, que pasen a ser de todas las partidas; asimismo que las cuotas anuales, verdadero caballo de Troya, sean controladas mediante una buena coordinación informática entre fronteras. La PAC venidera 2028-2034, con anuncio de reducción de fondos (hay que comprar drones), que quizá se quede en el 10%-12% en las negociaciones, y la posible nacionalización de algunas ayudas, reducirá sin duda los ingresos agrarios. Von der Leyen y compañía ya consideran que el agro está maduro, modernizado y en manos de empresarios profesionales, preparados para encarar la competitividad por el tamaño de las explotaciones. La ganadería y la tierra en menos manos. Cada vez menos familiar. A lo anterior se sumará tal vez la entrada de cereal y girasol con arancel nulo procedente de las productivas «tierras negras» ucranianas. Y los costes aumentan por el veto a los abonos rusos, entre otros motivos. El descontrol del comercio agroalimentario con la guerra, persiste. Antonio Costa mete prisa para la adhesión de Ucrania a la UE; quizá ello tenga más consecuencias para los agricultores españoles que Mercosur. Si el campo fuera muy rentable no se reduciría tan abruptamente el número de explotaciones como está pasando; de 2020 a 2023, un 12,4%, con aumento de la superficie agrícola utilizada (SAU) por explotación, cosa lógica; se ha reducido también la SAU total de España en 400.000 Ha., por diversos motivos (algo contarán los «huertos» solares). El sector agrario solo ocupa en España al 4% de la población activa, cifra crítica, que aun descenderá si aumenta la extensividad de los cultivos, tanto en secano (aumento de barbechos) como en regadío o se reduce la superficie labrada. Un buen manejo de animales o tierras no se aprende de la noche a la mañana; hay que mamar la profesión; y la inversión inicial para un joven que se incorpora, aun con ayudas, es elevada, difícil de asumir partiendo de cero. Asimismo descendió el número total de cabezas de todas las cabañas, excepto aves; todo esto explicaría en parte la subida extrema de la carne. Ojalá la sociedad no tenga que clamar por la carencia de profesionales si no hay seguridad alimentaria en algún momento. España depende, como ya apunté, cada vez más de las importaciones de hidratos de carbono (cereales, azucar), proteinas vegetales (leguminosas) y oleaginosas herbáceas (girasol); y de lupulina. No solo se vive de frutas y hortalizas y de vino, sobrante. En León, tal como notició este diario, el lúpulo ha pasado de ser otrora un cultivo estrella a casi marginal, ¿cuántos cambios varietales lleva? Se siente pesadumbre circulando por la ctra. de Cimanes a Carrizo contemplando las instalaciones lupuleras abandonadas aquí y allá. Se apagan las alternativas con buena rentabilidad, tan convenientes no obstante para mantener la fertilidad de la tierra. Si eliminas la remolacha, reduces las alubias y la patata y el lúpulo declina, ¿qué le dejas a León? Maíz, maíz, maíz, propicio para la España vaciada, pues una vez superadas las 3-4 primeras hojas se puede manejar desde la ciudad, sin seguimiento frecuente en el pueblo.