El consumo nacional de carne de cerdo creció cerca del 7 % en 2025, con un consumo per cápita de 24,8 kg -cifra histórica-, lo que refleja la preferencia de los consumidores mexicanos por esta proteína. La demanda total asciende a 3,45 millones de toneladas anuales, un volumen que supera la capacidad productiva actual del país. Frente a este escenario, Opormex fijó como objetivo incrementar en un 30% la producción nacional para abastecer al menos el 70 % del mercado interno, en línea con los objetivos de la FAO y el Plan México. Para lograrlo, la organización estima necesaria una inversión superior a los 40.000 millones de pesos, destinada a infraestructura, tecnificación, sanidad e innovación en la cadena productiva. La porcicultura nacional registró un crecimiento del 6 % en 2025, acorde con las metas del Plan México para el sector. No obstante, el ritmo del consumo exige acelerar las capacidades productivas mediante financiamiento público y privado, mejora sanitaria y condiciones de competitividad para el productor mexicano. El sector rechaza la importación como solución estructural. "La respuesta no es depender de importaciones, sino producir más y mejor en México", señaló Opormex, que reiteró su disposición para construir una agenda conjunta con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, encabezada por Columba López, bajo la visión del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Los escenarios sanitarios internacionales recientes refuerzan, según el organismo, la urgencia de fortalecer la autosuficiencia alimentaria y reducir la exposición a riesgos derivados de la dependencia externa, planteando la soberanía alimentaria como una estrategia de bioseguridad y seguridad nacional.