La aproximación de la entrada en funcionamiento del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil) tensiona a los agricultores y ganaderos del viejo continente. Los agrarios europeos aquejan la falta de reciprocidad en la normativa al otro lado del océano Atlántico, donde los costes de producción son considerablemente inferiores gracias a una legislación laboral, de utilización de medicamentos y de productos fitosanitarios más permisiva. Una de las producciones más susceptibles a este impulso del bloque sudamericano es el vacuno. Los ganaderos españoles alertan de que la entrada de canales procedentes de Mercosur provocará un hundimiento de sus precios en origen, ya que en ninguno de los países beneficiados existen unos estándares de producción tan exigentes como en la UE. Este abrazo a Mercosur, cuya negociación se ha prolongado durante más de 25 años, ha experimentado un importante acelerón en los últimos tiempos. El empeño de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha sido clave para encarrilar una alianza que ha adquirido valor para los intereses de la institución europea por el complejo panorama geopolítico y los constantes choques con Estados Unidos y China. El tratado se firmó el pasado 17 de enero en Asunción (Paraguay), momento en el que los protagonistas escenificaron la unión; sin embargo, las relaciones entre la UE y Mercosur se han estrechado durante meses. Este acercamiento se hace palpable en las cifras de importación, que muestran como España, referencia del vacuno en la UE, ha multiplicado estas compras en Mercosur. Según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa proporcionados a través de DataComex, España ha duplicado las importaciones de vacuno con origen Mercosur desde 2023. Entonces, España compró 5.925,27 toneladas de vacuno, la gran mayoría a Brasil . En 2025, la factura ascendió a 12.833,68 toneladas, un 116,6 % más. De un año para otro, de 2024 a 2025, el crecimiento de estas importaciones fue del 69,6 %. La nación brasileña, principal potencia agroalimentaria de Mercosur, destaca como la amenaza más mencionada por los ganaderos europeos. Este poderío se evidencia en el vacuno, donde se destaca como el primer proveedor para España. La importancia de Brasil como suministrador de vacuno para España va a más con los años: el país con capital en Brasilia concentró el 15,48 % de estas compras en 2023, el 16,62 % en 2024 y el 23,45 % en 2025. Este aumento se ha dado sin el favor comercial que ofrece el pacto con Mercosur, por lo que los ganaderos temen un efecto demoledor sobre sus producciones como consecuencia de una importación desbocada. La desconfianza de los ganaderos hacia los socios sudamericanos se hace más grande a medida que se acerca la puesta en marcha del trato. Un informe de de auditoría publicado por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea sobre la carne de vacuno procedente de Brasil publicado el 24 de febrero de 2026 alimenta aún más esta desconfianza. El documento, que da seguimiento a la auditoría realizada en 2024 tras la suspensión de exportaciones de carne de hembras bovinas, vuelve a identificar deficiencias en el sistema brasileño para garantizar que animales tratados con oestradiol 17[icono] -hormona prohibida en la UE- no sean exportados al mercado comunitario Este análisis concluye que, aunque Brasil ha implantado un protocolo específico y ha adoptado medidas correctoras, la recomendación crítica formulada en 2024 no se considera abordada y las medidas aplicadas no han sido plenamente eficaces para excluir de la exportación carne procedente de animales tratados La auditoría incide en que estas deficiencias socavan la confianza en la capacidad brasileña para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos, algo impensable para los productores europeos.