La protesta, convocada por los sindicatos agrarios, será el jueves a las 11.00 en Aínsa.
María José Villanueva
Protesta de los ganaderos de Sobrarbe durante la visita del consejero Olona a Plan el pasado julio. Rafael Gobantes Protesta de los ganaderos de Sobrarbe durante la visita del consejero Olona a Plan la semana pasada. Rafael Gobantes
Más de 40 organizaciones de España y Francia secundan la manifestación convocada para el próximo jueves, 22 de agosto, en Aínsa en defensa de la ganadería extensiva y contra la reintroducción del oso pardo. La movilización está organizada por los sindicatos agrarios UAGA, Asaja, UPA, Araga y Cooperativas Agroalimentarias. La presencia en Aragón del oso Goiat, considerado un gran depredador, con un comportamiento inusual, ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los ganaderos.
La marcha partirá a las 11.00 de la rotonda situada en la carretera A-138 (frente al Mesón Hotel Lainsa), continuará por el puente del río Cinca y finalizará en la plaza Mayor, donde se leerá un manifiesto en defensa de la ganadería extensiva y por "un modelo de ganadería integrada en el medio rural, compatible con una actividad económica, social y medioambientalmente sostenible".
Las organizaciones agrarias aseguran que han conseguido unir fuerzas para exigir a la Administración que apueste "por un sector imprescindible para la supervivencia de los pueblos, para la conservación del medio ambiente, para la producción de alimentos de calidad y en definitiva para la contribución positiva a la cohesión económica y social".
Los ganaderos han instado al Gobierno de Aragón a solicitar a Cataluña la retirada del oso Goiat del territorio aragonés y a responsabilizarse de los daños. Este ejemplar, reintroducido en 2016 por Cataluña, ya ha motivado acciones para ahuyentarlo en los territorios vecinos por su afán depredador. En Aragón se constató su presencia a principios de verano en el valle de Castanesa y posteriormente en el de Chistau, donde ya se produjeron movilizaciones.
Entre abril y junio de este año, los osos protagonizaron en la Comunidad Autónoma cinco ataques a otros tantos rebaños con 6 cabras, 3 ovejas y un carnero muertos en los municipios de Hecho, Aragüés del Puerto, Campo y Montanuy. Unos a cargo de osos que campan por estas zonas, pero también de animales procedentes de territorios vecinos.
Este último es el caso de Goiat, que este verano ha sembrado la preocupación entre los ganaderos del Pirineo aragonés. La inquietud está justificada por su historial, ya que entre los meses de abril y agosto del año pasado, el equipo técnico encargado de su seguimiento registró 27 ataques, 12 en Cataluña y 15 en Francia. No se le conocían incidentes en Aragón, pero este año ya ha causado la muerte de una oveja en el valle de Castanesa, el pasado mes de junio, y de dos terneros en el valle de Chistau, en julio, así como daños en varias colmenas.