ha explicado María Naranjo , representante de ICEX, en el marco de la próxima edición de Alimentaria FoodTech , que se celebrará del 6 al 8 de octubre en Fira de Barcelona . La feria, organizada en colaboración con partners como ICEX y Amec, busca atraer inversión real hacia el ecosistema foodtech nacional. Según Naranjo, sectores como el hortofrutícola o el cárnico han alcanzado altos niveles de eficiencia y productividad gracias a procesos y desarrollos tecnológicos cuya proyección exterior todavía es incipiente. La capacidad de las empresas españolas para adaptar sus soluciones a necesidades muy específicas, incluso en entornos productivos diversos, constituye uno de sus principales valores diferenciales. Entre los principales obstáculos para la internacionalización del sector , Naranjo ha señalado la transferencia tecnológica y la protección de la propiedad intelectual . Los modelos de innovación abierta, habituales en Estados Unidos o Israel, están menos extendidos en la Unión Europea, lo que limita la colaboración y la inversión. A ello se suma la incertidumbre regulatoria, que genera desconfianza entre inversores y grandes corporaciones, así como el reducido tamaño de muchas empresas, que dificulta abordar proyectos complejos y competir en mercados internacionales. En este sentido, ICEX prioriza la exportación de tecnología y servicios hacia mercados con industrias agroalimentarias consolidadas e interés en mejorar su competitividad y sostenibilidad. América, Europa, el Mediterráneo y el norte de África figuran entre los destinos estratégicos. Por otro lado, Naranjo ha identificado varios ámbitos del ecosistema foodtech español con alto potencial exterior : las soluciones orientadas a mejorar la eficiencia de la cadena alimentaria, especialmente relevantes ante la presión sobre los costes; el desarrollo de nuevos ingredientes que optimizan la experiencia del consumidor o alargan la vida útil de los productos; y la aplicación de la inteligencia artificial tanto en procesos productivos como en la relación con el cliente. No obstante, la representante de ICEX ha advertido de que España necesita una estrategia clara y focalizada para consolidarse como referente global en innovación agroalimentaria . El ecosistema -compuesto por startups, centros tecnológicos, universidades y grandes empresas repartidas por todo el territorio- es amplio y diverso, pero su descentralización genera solapamientos y proyectos de escasa dimensión. En consecuencia, avanzar hacia una mayor coordinación, con visión estratégica y capacidad de escala , resulta clave para que la innovación tecnológica se convierta en una auténtica palanca de posicionamiento internacional.