El Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores (CEJA) ha presentado su posición sobre el futuro de la ganadería en la Unión Europea, un documento que reclama un marco político "coherente y predecible" para garantizar la viabilidad del sector y su capacidad para atraer a nuevas generaciones de productores. El informe subraya que la ganadería representa alrededor del 40% de la producción agrícola comunitaria y que la UE mantiene una autosuficiencia superior al 100% en varias categorías de productos animales, un dato que CEJA vincula directamente a la seguridad alimentaria y a la autonomía estratégica europea. El documento, disponible en el siguiente enlace , identifica la falta de competitividad y la incertidumbre regulatoria como principales frenos al relevo generacional. Según el análisis de CEJA, los elevados costes de inversión, los márgenes estrechos, las prácticas comerciales desleales y la creciente exigencia normativa desalientan la incorporación de jóvenes a las explotaciones ganaderas . A ello se suma la escasez de mano de obra y el impacto psicológico de la presión laboral , factores que, según la organización, exigen medidas concretas de conciliación, formación y apoyo a la salud mental de los productores. En el capítulo económico, el informe cifra en entre 5.900 y 8.400 millones de euros la inversión necesaria hasta 2040 para adaptar las explotaciones a estándares superiores de bienestar animal , con sobrecostes anuales que oscilan entre 34.000 y 136.000 euros en granjas lácteas, y que pueden superar los 236.000 euros en cebaderos porcinos y los 399.000 euros en granjas de cerdas reproductoras, según una evaluación de impacto de la Universidad de Wageningen citada en el documento. CEJA reclama además líneas de financiación específicas, dado que la brecha anual de inversión en el sector agroalimentario europeo se estima en más de 18.000 millones de euros, de acuerdo con datos de fi-compass recogidos en el texto. Sobre comercio internacional, el informe advierte de la exposición del sector a la volatilidad de los mercados globales y a la competencia desigual frente a producciones de terceros países con estándares menos exigentes. CEJA pide mecanismos de salvaguarda automática ante caídas de precios o repuntes de importaciones en sectores sensibles, así como evaluaciones sistemáticas del impacto de los acuerdos comerciales antes y después de su aplicación. El documento reclama también coherencia entre los capítulos de sostenibilidad de dichos acuerdos y la realidad productiva del sector ganadero comunitario. En materia sanitaria y medioambiental, la organización defiende un enfoque preventivo basado en la vacunación y la bioseguridad, y pide el desarrollo de un protocolo europeo frente a enfermedades prioritarias como la gripe aviar, la peste porcina africana o la lengua azul, presentes actualmente en distintos países del continente. En el plano climático, CEJA reclama una metodología de contabilización de emisiones que reconozca la naturaleza específica del metano biogénico y el papel de los pastos permanentes como sumideros de carbono, evitando reducciones generalizadas de la cabaña ganadera sin base científica.