Directo Murcia, 25 ene (EFE).- La patronal murciana CROEM ha criticado este miércoles con dureza el recorte del trasvase Tajo-Segura aprobado por el Consejo de Ministros, y ha subrayado que demuestra el "sectarismo irracional que domina la política". Murcia, 25 ene (EFE).- La patronal murciana CROEM ha criticado este miércoles con dureza el recorte del trasvase Tajo-Segura aprobado por el Consejo de Ministros, y ha subrayado que demuestra el "sectarismo irracional que domina la política". En un comunicado, los empresarios afirman que ningún gobierno en los últimos treinta años "ha tenido el coraje de plantear soluciones reales a los problemas hídricos de este país, cuya solución pasa por una planificación con visión de Estado en la que prime el respeto a los principios de equilibrio y solidaridad entre territorios". Para la CROEM, la última decisión del Gobierno central es un "nuevo ataque para el Levante español y en particular para la Región de Murcia, que tiene en dicha infraestructura una de las razones de ser para su crecimiento social y económico", y ha criticado que se haya desoído el "clamor de los miles de empresarios y trabajadores del sector agroalimentario de Alicante, la Región de Murcia y Almería". "El hecho de que las comunidades mediterráneas concentren la mayor parte del PIB y la población de España, además de ser la despensa del continente europeo, no son motivos suficientes, por lo que parece, para escuchar unas demandas proporcionadas y jurídica y técnicamente justificadas que tienen por objetivo proteger la auténtica palanca de la economía de estas zonas", subraya. Para CROEM, se trata de un nuevo episodio de una forma de hacer política que el tejido empresarial regional "rechaza de plano", y que "poco tiene que ver con la salvaguarda de los intereses generales", tras lo que advierte de que no se ha tenido en cuenta lo que supondrá para los territorios afectados y, por extensión, para el conjunto de España. Según los empresarios murcianos, la decisión del Gobierno central "es reflejo del sectarismo irracional que domina el panorama político y que ha llegado a las instituciones en su peor versión posible". Asimismo, critican el "desconocimiento profundo de la realidad de la cuenca del Segura y de las necesidades del regadío" que tiene el Gobierno al afirmar que el agua del trasvase se suplirá con un incremento de la desalación, y aseguran que "ni la calidad del agua desalada ni el precio que se paga por ella permitirán la supervivencia de muchos cultivos". También opinan que "ni este Ejecutivo ni ningún otro con responsabilidades de gobierno en España en los últimos treinta años ha tenido el coraje de plantear soluciones reales a los problemas hídricos de este país, cuya solución pasa por una planificación con visión de Estado en la que prime el respeto a los principios de equilibrio y solidaridad entre territorios". Defienden que los gobiernos "velen por el interés general y trabajen aplicando criterios comunes que afecten a todas las regiones por igual y no con favoritismos, dilapidando a los que políticamente no son afines y dando la espalda a la ciudadanía y la actividad económica". Tras asegurar que seguirán defendiendo los intereses de agricultores, regantes y de la industria agroalimentaria en su conjunto, así como de todos los sectores de actividad directa e indirectamente relacionados con su futuro, los empresarios se comprometen también a actuar como "punta de lanza de cualquier reivindicación, movilización e iniciativa que se tome para proteger sus intereses". EFE cc/cc