Los alimentos que nunca debes de lavar antes de cocinar

01/08/2018
En: eleconomista.es
Digital
En incontables ocasiones, el agua es la solución para prevenir todo tipo de problemas de salud; la utilizamos para ducharnos, lavarnos las manos antes de comer, para limpiar la ropa y para enjuagar alimentos antes de cocinarlos. El agua parece ser uno de los remedios definitivos para casi cualquier cosa, pero hay varias situaciones en las que no es tan efectiva, algunas de las cuales explicamos a continuación. ¿Alguna vez alguien te ha dicho que algunos alimentos son mejor dejarlos sin lavar? ¿Qué es lo primero que haces cuando llegas a casa desde la tienda de comestibles o del mercado? Si la respuesta es volcar todos los productos que lavarás en el fregadero, es muy probable que lo estés haciendo mal, siempre dependiendo del tipo de producto que estés a punto de dejar en remojo. Si bien puede parecer algo lógico lavar algunos alimentos antes de ingerirlos, no todos ellos requieren este tipo de cuidado. Limpiarlos cuando hay exceso de tierra u otros agentes externos es inevitable, pero ¿qué pasa con todo lo demás? Hay una serie de alimentos que nunca deben lavarse por una razón u otra. A medida que te desplazas por el supermercado, es posible que no sepas exactamente con qué alimentos entraron en contacto o quién los ha tocado, lo que puede resultar difícil saber qué lavar y qué no. Para ayudarte a descubrir lo que necesitas lavar y lo que no, hoy hablaremos de cinco alimentos que no deberías limpiar. 1. Huevos Utilizamos huevos en muchas cosas, y no hay cocina que no vaya equipada con este alimento. Si bien hay personas que tienen la costumbre de lavarlos por miedo a que cuando se rompa la cáscara se vierta alguna especie de materia, no hay que pasarlos por agua. La mayoría de las compañías productoras de huevos colocan sustancias que ayudan a reducir la producción y multiplicación de bacterias en la superficie. Entonces, lavarlos no es realmente una buena idea; esta sustancia proporciona protección contra bacterias y patógenos. 2. Pollo Si bien puedes pensar que lavar el pollo ayuda a eliminar las bacterias y evitar enfermedades transmitidas por los alimentos, no debes hacerlo. En el caso de las aves de corral, el agua que utilizas para enjuagar no es lo suficientemente caliente como para matar las bacterias, por lo que sólo estás distribuyendo cualquier tipo de organismos en la superficie de tu cocina. Cuando más tarde preparas otros alimentos en la misma área, la contaminación cruzada puede causar enfermedades. 3. Ensaladas en bolsa Muchas ensaladas que vienen en bolsa, así como productos precortados y envasados, se han preparado para que no tengas que lavarlos después de la compra; estos productos se etiquetan como listos para el consumo. De hecho, lavarlos una vez que llegas a casa puede aumentar las posibilidades de contaminarlos con bacterias que ya pueden estar en la superficie de tu cocina. 4. Pescado crudo Al igual que con las aves de corral, evita lavar pescado crudo para reducir el riesgo de esparcir bacterias por toda la cocina. En su lugar, compra pescado escamado de una pescadería. Lávate bien las manos y limpia las áreas donde vayas a trabajarlo lo más exhaustivamente posible. 5. Setas o champiñones Si le das a estos alimentos un lavado antes de guardarlos en la nevera, la humedad acelerará la rapidez con que comienzan a echarse a perder, especialmente si los mantienes en un recipiente sellado. Además, una vez que los lavas es más difícil conseguir esa textura crujiente que buscas cuando los cocinas. En su lugar, se recomienda limpiarlos con papel de cocina. Otras noticias
Fundación Bancaria Ibercaja C.I.F. G-50000652.
Inscrita en el Registro de Fundaciones del Mº de Educación, Cultura y Deporte con el nº 1689.
Domicilio social: Joaquín Costa, 13. 50001 Zaragoza.
Contacto Aviso legal Política de privacidad Política de Cookies