Alemania es el motor industrial de la UE . Es el mayor exportador y tiene entre su tejido empresarial a grandes multinacionales, cuyo éxito internacional está basado en la innovación. Algunas de esas firmas, como ThyssenKrupp, Bosch, Siemens, Merck o T-Systems , compartieron experiencias y enseñanzas con grandes firmas españolas, como Indra, y startups como Bitbrain, con un relato común: el sistema español de I+D está infrafinanciado, la transferencia de tecnología entre la universidad y la empresa es deficitaria y el ecosistema para la innovación aún no incentiva a los emprendedores .
Esas fueron algunas de las conclusiones del Encuentro empresarial Hispano Alemán 2018 , organizado por la Cámara de Comercio Alemana para España , este jueves en el que las empresas reclamaron a las administraciones públicas que retomen el apoyo económico perdido durante los años de crisis. "Hay dos realidades en España: la innovación en las microempresas y en las grandes empresas. Y la prioridad tendría que ser generar medianas empresas. Mientras que las grandes tienen músculo para impulsar la investigación, el resto de compañías, que suponen el 95% del total, no dispone de fondos. Tenemos que hacer que los centros públicos hagan la transferencia de investigación a estas empresas para que crezcan y sean competentes", apuntó Antonio Abril, presidente de la Comisión Universidad-Empresa de la Cámará de Comercio de España y secretario general del Consejo de Inditex .
Otro de los puntos a mejorar es el impulso a la formación dual, que combina los estudios con las prácticas en centros de trabajo. "Los programas de financiación de la I+D deberían exigir para su concesión una cooperación entre administraciones, universidades y empresas. Uno de los ejemplos más claros es la FP dual, donde no hay tasa de paro. También deben poner facilidades para que la gente con curriculum científico se incorpore a la empresa", precisó Rikardo Bueno, director de internacionalización de Tecnalia , uno de los centros de I+D de referencia en el País Vasco.
Las necesidades de las grandes y medianas no casan en general con las de las pymes. Bitbrain es un ejemplo de manual . Nacida como una spin off en la Universidad de Zaragoza ha sido capaz de desarrollar productos tan disruptores como una silla de ruedas o un brazo robótico controlado por la mente. "Nuestro principal problema no es científico-técnico o de innovación. En mi caso, el principal reto fue pasar de ser una investigadora a ser empresaria que aporte valor al cliente. Además cuando trabajas con grandes corporaciones descubres que hay mucho miedo a las consecuencias de equivocarse", remarcó María López, consejera delegada de Bitbrain.
En el otro lado se encuentra el laboratorio farmacéutico germano Merck , que emplea a más de 1.000 personas solo en España, acumula una inversión de 40 millones de euros y tiene en marcha en torno a 60 ensayos clínicos ligados a la oncología y la inmunología. "El grupo gasta el 20% de la facturación en I+D. Lo que pedimos es más financiación pública, una fiscalidad más ventajosa y una menor brecha de genero entre hombres y mujeres".
En paralelo también hay grandes empresas que apuestan por el impulso de las más pequeñas. Es el caso de la germana Siemens, que creó la empresa Next 47 . "Invertimos en startups y les ayudamos a integrarse en Siemens. Invertimos en cosas que son relevantes para hoy o que no se conocen", indicó Susana Quintana, socia de la empresa.
Indra . "Hemos estudiado a 500 startups; hemos hecho un análisis detallado de 50 y hemos firmado acuerdos de colaboración con 10. Necesitamos cuestionarnos nuestros procesos", apuntó Manuel Ausaverri, director de Estrategia e Innovación de Indra.
Gestamp . "Tenemos que ser críticos con la falta de colaboración publico-privada y de financiación, pero el sector de componentes es un ejemplo de que España es capaz de competir en un entorno mundial", señaló Miguel López-Quesada, director de Comunicación de Gestamp.
Bosch. "Necesitamos formación, ingeniería, una buena formación profesional orientada a las tecnologías de la información", dijo Kathrin Hocke, directora técnica de la fábrica de sensores de Bosch en Madrid.