Las organizaciones agrarias refieren que se está alcanzando una cosecha "normal" en el caso de las cebadas y algo por debajo de la media en el de los trigos. Las bajas temperaturas de mediados de mayo, coincidiendo con los denominados Santos del Hielo, afectaron sobre todo al trigo que empezaba a granar. Después se registró un episodio de calor sofocante, que comenzó a intensificarse a partir del 22 de mayo y alcanzó su punto crítico entre los días 28 y 31 del mes, lo que también dificultó que cuajara. En buena parte de la provincia ya se ha terminado de cosechar mientras que en otras están ahora en plena campaña. En las más tardías, las faenas se prolongarán hasta principios de agosto; todavía falta por recolectar parte del Jiloca, desde Monreal del Campo hacia Bañón, el Campo de Romanos, la sierra de Cucalón con Ferreruela, así como la sierra de Albarracín y los altiplanos. El hecho de que no se pudiera cosechar en toda la comunidad autónoma del 26 al 28 de junio porque el Gobierno de Aragón decretó la alerta roja plus, así como las limitaciones impuestas este fin de semana por la alerta roja, han retrasado los trabajos y enfadado a los agricultores, sobre todo a aquellos de las localidades donde el granizo ha arrasado las plantas antes de recoger el grano. El secretario de UPA Aragón, el turolense José Manuel Roche, afirmó que, en general, está siendo una cosecha normal y que los agricultores estaban más preocupados por los bajos precios de los cereales -que están estancados en 195 euros la tonelada de cebada y 210 la de trigo- y por los altos costes del gasóleo y de los fertilizantes para la próxima siembra que por las producciones. Roche valoró positivamente que el Gobierno de España haya mantenido las bonificaciones al gasóleo, así como la apertura de la línea de crédito ICO-MAPA-Saeca diseñada específicamente para que agricultores, ganaderos y cooperativas del sector primario obtengan liquidez frente a las pérdidas por sequía, heladas o crisis de costes. El secretario de UPA solicitó al Gobierno de Aragón que complemente estas ayudas con fondos propios. "Los agricultores necesitan músculo para comprar abonos y semillas porque esta primavera ya ha caída la siembra en cultivos como el maíz", dijo. El secretario provincial de UAGA en Teruel, Alberto Escura, concluyó que los bajos precios de los cereales y los altos costes de producción hacen "inviable" continuar con la siembra en la provincia de Teruel. Por otro lado, Roche solicitó a la consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Arancha Simón, compensaciones para los agricultores a los que prohibieron cosechar por la alerta roja plus y que vieron como el pedrisco arrasaba sus campos. Alberto Escura comentó que se ha alcanzado una cosecha media en el caso de las cebadas y que los trigos "están fallando más" por las heladas de mayo. "Esos hielos hicieron más mal que los calores que vinieron después porque impidieron que el trigo granara, con independencia de las condiciones que se dieron después", argumentó. Escura incidió en el malestar de los agricultores turolenses por la prohibiciones y limitaciones de cosechar vinculadas a los riesgos de incendio. Desde este fin de semana, las labores agrícolas esenciales quedaron prohibidas y suspendidas entre las 14:00 y las 18:00 horas si el campo se encuentra a menos de 400 metros de una superficie continua de monte arbolado o arbustivo superior a 100 hectáreas. "Esto retrasa muchísimo la cosecha porque la humedad impide hacerlo por la mañana, con lo que se reduce mucho la jornada", dijo.