Las proteínas son macronutrientes esenciales formados por aminoácidos que desempeñan funciones clave en el organismo, desde el mantenimiento de la masa muscular hasta la reparación de tejidos y la producción de hormonas y enzimas. Por ello, garantizar una ingesta adecuada resulta imprescindible para mantener una buena salud y un estilo de vida saludable. En los últimos años, además, ha crecido el interés por adoptar hábitos alimentarios más saludables y recurrir, en algunos casos, a suplementos nutricionales para alcanzar las cantidades diarias recomendadas de proteínas. Frente a las animales, las proteínas vegetales han ganado protagonismo en los últimos años por sus beneficios nutricionales y su menor impacto ambiental. Entre ellas, la proteína de guisante se ha consolidado como una de las opciones más prometedoras gracias a su elevado valor nutricional, su bajo potencial alergénico y su versatilidad en la industria alimentaria. Según una revisión liderada por la investigadora Parvathy Shanthakumar y publicada en la revista científica Molecules , la proteína de guisante destaca por sus excelentes propiedades funcionales, entre las que se encuentran su capacidad de retener agua y grasa , su poder emulsionante, su capacidad de gelificación y su elevada solubilidad. Estas características la convierten en un ingrediente cada vez más utilizado en productos alimentarios de origen vegetal. Además de ser una alternativa habitual para personas veganas y vegetarianas, la proteína de guisante podría aportar beneficios específicos a quienes padecen enfermedad inflamatoria intestinal (EII) Menor inflamación intestinal Una nueva investigación, que será publicada en la revista Cellular and Molecular Gastroenterology , ha analizado cómo diferentes fuentes de proteínas influyen en la inflamación intestinal. Los investigadores compararon dietas basadas en carne de vacuno, huevos, lácteos, soja y guisantes en distintos modelos animales de enfermedad inflamatoria intestinal. Los resultados mostraron que los ratones alimentados con proteínas procedentes de carne de vacuno desarrollaron la inflamación intestinal más severa . Por el contrario, aquellos cuya dieta incluía proteína de guisante presentaron únicamente síntomas leves. Los autores sugieren que la fuente de proteína desempeña un papel clave en la salud intestinal. En concreto, las diferencias observadas parecen estar relacionadas con la interacción entre la microbiota intestinal, la barrera intestinal y el metabolismo de los ácidos biliares, mecanismos que pueden favorecer o reducir la inflamación. Beneficios potenciales para la salud La proteína de guisante presenta además otras propiedades beneficiosas para la salud. Diversos estudios le atribuyen efectos antioxidantes, antiinflamatorios, antihipertensivos y reductores del colesterol. Asimismo, constituye una fuente importante de péptidos bioactivos capaces de inhibir la enzima convertidora de angiotensina (ECA), un mecanismo relacionado con el control de la presión arterial. Otro de sus posibles beneficios es su capacidad para favorecer la saciedad. Su elevado contenido proteico puede retrasar el vaciamiento gástrico, ralentizar la absorción de glucosa y estimular la liberación de hormonas implicadas en la regulación del apetito. Gracias a sus propiedades tecnológicas, la proteína de guisante se emplea cada vez más en la elaboración de bebidas vegetales, productos de panadería, cereales, alternativas a los lácteos y sustitutos cárnicos. Cantidad de proteína al día Como norma general la Ingesta Diaria Recomendada (IDR) es de 0,8 gramos de proteínas por kilo de peso corporal, esto se traduce en que, en el caso de un adulto que pesa 75 kilos, necesitará unos 60 gramos de proteínas diarias. Esta cantidad de proteínas se alcanza con 1-2 raciones de alimentos ricos en proteínas, según nuestro peso. No obstante, la ingesta de proteína diaria dependerá de variables como la edad, el sexo y el nivel de actividad.