EN MIS PUEBLOS, en los dos, Higueruelas (La Serranía del Turia) L'Eliana (Camp de Tùria), como en el suyo, influye, y mucho, la Política Agraria Común.
Me consta que en el anterior Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente dirigido por Isabel García Tejerina se estaba trabajando mucho y bien en relación con la iniciativa de la Comisión Europea sobre «Modernización y simplificación de la Política Agrícola Común». No quiero dudar de que en el próximo ministerio del ramo, se llame como se llame, se seguirán las magníficas líneas trazadas con anterioridad. El sistema económico actual de la U.E. es el que es. En la medida de lo posible, tendiendo a lo deseable, soy contrario a las subvenciones, (sé que muchos se quedarán con estas últimas cinco palabras y obviaran las diez primeras, que son muy importantes en la afirmación). Y soy oponente a las subvenciones puesto que estas son euros que se otorgan en menor cantidad de los que previamente se detraen a los contribuyentes, pues evidentemente tanto la recaudación como el tramite del subsidio y sus propios impuestos, tienen un coste; pero en esta época, y atendiendo a la primera parte de mi aseveración, se ha de luchar particularmente por percibir de la UE el máximo de ayudas posibles. No obstante y a la par, es preciso, justo y digno cambiar la formación de los precios a lo largo de la cadena alimentaria, es inadmisible el precio de las frutas y verduras en origen, y las mejores sin manufactura alguna alcancen precios casi prohibitivos en el supermercado. También es perentorio actuar ya de forma eficaz contra el envejecimiento y la despoblación rurales. Y de igual manera, se debe relajar un tanto la responsabilidad que de forma de prohibiciones recae sobre el mundo rural en relación con preservación del medio ambiente, cuando además el máximo ataque al ecosistema se perpreta en las ciudades. Lo que corresponde, mientras haya subvenciones para mejorar el medio ambiente es que mayormente recaigan en el mundo rural, que es quien más lo mantiene, no en las ciudades como está sucediendo. Quizá en las urbes deberían caer las multas por agresión a la naturaleza, y generación de plásticos y gases de efecto invernadero.