Los productores de almendra están inmersos en la cosecha, que este año se ha adelantado unos 10 días a causa de las oleadas de calor del verano. Los diferentes registros de temperaturas por encima de los 40 grados han afectado al desarrollo de las almendras que quedan en las partes más altas de los árboles aunque, en general, esta afectación no condicionará la producción, que se prevé similar a la del pasado año. De nuevo, los rendimientos varían en función del riego, con producciones en campos de secano de hasta 200 kilos de grano por hectárea de media, mientras que en los de regadío esta cifra se dispara hasta 1.500 o 2.000 kilos. También se mantienen los precios, en torno a los 5,30 euros por kilo de almendra sin cáscara. El sector de la almendra prevé una buena campaña similar a la del pasado año, si bien las olas de calor han rebajado a última hora las buenas expectativas que tenía después de un invierno lluvioso y sin heladas ni granizadas. Las altas temperaturas han hecho que la capota que cubre el caparazón de las almendras se abriera antes de que los frutos se acabaran de secar y esto ha hecho avanzar unos 10 días la cosecha respecto a lo habitual. La campaña comenzó a principios de agosto y se alargará hasta finales de septiembre. El calor también ha afectado al desarrollo de las almendras que han quedado más expuestas al sol, las de la parte alta de los árboles, que "no se han acabado de formar bien", según explicó el responsable de Frutos Secos de Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (Jarc-Coag), Xavier Cullerés. "Esto afectará ligeramente a la baja el rendimiento, si bien la calidad del fruto es "suficientemente buena", señaló. En Catalunya, las fincas de almendro de secano superan a las de regadío. Las de secano representan el 65 por ciento de la superficie, si bien los rendimientos de las de regadío pueden multiplicarse por 20 los de secano. Según Cullerés, la almendra es "un cultivo de futuro", pero solo en los campos de regadío, donde las producciones pueden alcanzar los 2.000 kilos de grano, puesto que, según afirma, "el secano está condenado". "Es un cultivo que aún te permite vivir y seguir apostando por él" Los datos provisionales del mes de junio del departamento de Agricultura apuntan a que Catalunya producirá 33.772 toneladas de almendra repartidas en 28.743 hectáreas productivas, unas 1.800 toneladas menos (-5,24%) respecto a la anterior campaña. La mayor parte de la producción se concentra en la provincia de Lleida (21.420 toneladas) y en la de Tarragona (12.000 t). En cuanto al precio, se mantiene en torno a los 5,20 y 5,35 euros por kilo de almendra sin cáscara, "es un precio que, al menos, te permite trabajar este cultivo, vivir de él y seguir apostando por él", expresó, Cullerés, que añadió que las políticas arancelarias de EEUU no han afectado a los precios.