La tasa anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) general en el mes de junio fue del 2,3%, tres décimas superior a la registrada el mes anterior. Entre los grupos que más influyeron en el incremento de la tasa anual estuvieron el transporte, por el encarecimiento de los carburantes así como la vivienda y la categoría de alimentación y bebidas no alcohólicas. En este último caso la subida anual es del 2,8 %. El INE atribuye esta subida al aumento de los precios de la carne o e pescado. Específicamente en el caso de las carnes, la subida para el último año en cuanto a la carne de vacuno ha sido del 14, 5% y en los seis primeros meses de 2025 acumula ya un incremento de precios del 8 %. Otra con una gran subida anual es la carne de ovino y caprino, que ha subido un 12,2 % pese a que su valor es hoy en día un 0,7 % inferior al de comienzos de año, fechas en la que los precios suelen estar altos tras las fiestas navideñas. Para la carne de aves y la de cerdo, ligadas a los vaivenes de los precios de los cereales, para la de pollo fundamentalmente, la subida en el último año ha sido del 2,9 % y en lo que va de 2025 ha visto incrementado su valor en un 1,9 %. La de cerdo ha sido más moderada y en este último medio año sólo ha visto una subida del 0,5 %. En cuanto al resto de categorías, la de otras carnes subió en el último año un 4 % y un 1 % desde comienzos de 2025 y la de despojos también ha tenido fuertes subidas: 7 % en el último año y 3,2 % desde enero. En el caso de los elaborados cárnicos (carne seca, salada o en salmuera), la subida ronda el 4 % desde finales de junio de 2024, y en este 2025 ha subido ya un 3 %. Por último estaría la categoría de otros preparados de carne, en los que podríamos algunos tipos de platos preparados, cuyas subidas rondan el 4,7 % en el último año y el 3,1 % en lo que va de 2025.