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José Manuel Roche, secretario general de UPA Aragón: El sector agrario vive una situación de crisis permanente y con...

20/01/2026
En: diariodeteruel.es
Digital
José Manuel Roche, secretario general de UPA Aragón: "El sector agrario vive una situación de crisis permanente y con problemas endémicos" Roche dice que "sin rentabilidad no hay agricultores" y se pierde el territorio y el equilibrio rural El turolense José Manuel Roche ocupa la secretaría general de UPA Aragón desde 2004, un cargo para el que ha sido reelegido el sucesivos congresos, el último celebrado el pasado mes de octubre. Además, compagina su labor con la secretaría de Relaciones Internacionales de la organización agraria. -¿Cómo afronta este nuevo mandato? -Con mucha humildad, responsabilidad y con ilusión. Llevo más de 20 años al frente de la UPA y eso te da experiencia, pero también la obligación de renovarte y de escuchar. Afrontamos un mandato complejo, con muchos frentes abiertos, PAC, acuerdos comerciales, costes, sanidad animal, relevo generacional..., pero también con la convicción de que la agricultura y la ganadería profesional siguen siendo estratégicas para Aragón y, muy especialmente, para el medio rural turolense. -¿Quiénes le acompañan en la junta, que aparece renovada? -Sí, y es una muy buena noticia. Hemos renovado la ejecutiva incorporando más jóvenes y más mujeres, que aportan una visión distinta y muy necesaria. El sector necesita ese relevo también en las organizaciones agrarias, y desde UPA estamos haciendo un esfuerzo consciente para que la dirección refleje la realidad del campo actual. -La situación del sector siempre ha sido convulsa, por uno u otro motivo, y no parece que vaya a cambiar... -Tenemos problemas que se han convertido en endémicos; el sector agrario vive en una situación de crisis permanente. A la climatología se suman los mercados, los costes de producción, la burocracia y ahora también la geopolítica. El problema es que cada vez asumimos más riesgos y tenemos menos herramientas para defendernos, y eso genera una enorme incertidumbre en los agricultores y ganaderos. -¿Cuáles son los principales retos del sector aragonés en general y turolense en particular? -En Aragón, el gran reto es la rentabilidad de las explotaciones y el relevo generacional. En Teruel, además, se suma el problema estructural de la despoblación, la falta de infraestructuras y el déficit histórico en regadíos. Sin rentabilidad no hay agricultores, y sin agricultores no hay territorio ni equilibrio rural. -En medio de la negociación de la nueva PAC, se ha colado el tratado con Mercosur... -Efectivamente, y nos preocupa mucho. No se puede exigir a los agricultores europeos unos estándares ambientales, sociales y sanitarios altísimos y, al mismo tiempo, abrir la puerta a productos de terceros países que no cumplen esas mismas normas. -¿Qué ha pedido UPA con respecto al mismo? -Desde UPA pedimos que no se ratifique ningún acuerdo comercial que perjudique a la agricultura y la ganadería familiar. Si se firma, exigimos cláusulas de salvaguarda reales, ágiles y rápidas que se puedan activar en el caso de que haya distorsiones de mercado en alguno de los sectores que puedan ser afectados, controles efectivos tanto en frontera como en origen así como un fondo de compensación que pueda hacer frente a las perdidas que se puedan ocasionar en determinados sectores. -¿En qué momento se encuentran las negociaciones de la PAC? -Estamos en una fase decisiva. Se están sentando las bases de lo que será la política agraria de los próximos años, y es fundamental que la PAC siga siendo común, fuerte y bien financiada, y que priorice a los agricultores y ganaderos profesionales. Ahora bien, en estos momentos la clave está en recuperar el recorte planteado de más del 20 % para la PAC, las negociaciones están siendo muy duras pero desde las organizaciones agrarias europeas estamos ejerciendo muchísima presión para revertir esa situación. -¿Qué le parece la propuesta? -Tiene aspectos positivos, pero también muchas sombras. Nos preocupa el exceso de burocracia, la condicionalidad ambiental mal planteada y la falta de instrumentos eficaces para regular los mercados. La PAC debe ayudar a producir alimentos, no poner trabas constantes. Estamos muy en contacto con el comisario y el Ministerio; se están cambiando aspectos negativos y reforzando la figura del agricultor profesional. Todavía queda mucho partido que jugar y la presión de los agricultores será clave para conseguir una PAC justa y bien financiada. -¿Cómo afectaría a Teruel, en concreto? -Teruel necesita una PAC adaptada a sus condiciones: clima duro, explotaciones extensivas y menor densidad productiva. Si no se tiene en cuenta esta realidad, muchas explotaciones quedarán fuera del sistema o verán reducidas sus ayudas. Por eso la PAC tiene que priorizar las zonas de montaña, desfavorecidas y al modelo de agricultura familiar, dejar a un lado a otros modelos más corporativos e industriales. -Como secretario de Relaciones Internacionales de UPA, ¿cuál es su labor en Bruselas? -Mi trabajo consiste en defender los intereses de la agricultura familiar española en el ámbito europeo, participar en reuniones con instituciones comunitarias y coordinar posiciones con organizaciones agrarias de otros países. Bruselas es donde se decide gran parte de nuestro futuro y es clave estar presentes. -Teruel consiguió en 2025 una cosecha de cereal "normal", pero los altos costes de producción y los bajos precios ponen en riesgo al sector -Así es. Aunque la producción fue aceptable, los márgenes siguen siendo muy ajustados. Fertilizantes, energía, maquinaria... todo ha subido, mientras que los precios en origen no acompañan. Muchos cerealistas están trabajando prácticamente a pérdidas. -En cuanto a la ganadería, ¿cree que el porcino está teniendo un crecimiento adecuado? -El porcino es un motor económico importante, pero creemos que debe crecer de forma ordenada y sostenible. No se trata solo de producir más, sino de hacerlo bien y con retorno económico y social para el territorio. -¿Debería evolucionar hacia la diferenciación por la calidad y mejorar la rentabilidad con mayor transformación? -Sin duda. La clave está en transformar más aquí, generar valor añadido y apostar por la calidad y la diferenciación. No podemos limitarnos a producir materia prima barata. -El ovino ha conseguido estabilizarse y el vacuno crece ligeramente... -Son sectores muy ligados al territorio y fundamentales para el mantenimiento del medio rural. El ovino ha resistido gracias al esfuerzo de los ganaderos y el vacuno tiene potencial si se garantiza una rentabilidad mínima. -La ganadería terminó el año pasado con graves amenazas sanitarias. ¿Qué medidas deben añadirse a la estricta normativa ya existente para evitarlas? -Más medios para la prevención, mayor coordinación entre administraciones y apoyo económico a los ganaderos. No se les puede exigir más sin ofrecerles herramientas y compensaciones adecuadas. -La provincia se enfrenta también a un grave problema de relevo generacional. ¿Cuál es la causa y qué podría mitigarlo? -La falta de rentabilidad y de servicios. Los jóvenes no se incorporan si no ven un futuro claro. Ayudas suficientes, acceso a la tierra, financiación, menos burocracia y mejores condiciones de vida en el medio rural serían claves, por eso la solución no solamente viene de las políticas agrarias, necesitamos también que se involucren otras políticas tales con políticas de vivienda, comunicación, sanidad, educación... Al final, lo que quieren los jóvenes para quedarse en los pueblos es tener un medio rural atractivo para poder vivir dignamente. -En cuanto a la inversión en regadíos, Teruel sigue a la cola... -Es una deuda histórica al igual que las muchas concentraciones parcelarias prometidas y que están paradas, una cosa lleva a la otra ya que están relacionadas. Sin regadíos no hay competitividad ni estabilidad productiva. Necesitamos inversiones reales y planificación a largo plazo para que Teruel no siga quedándose atrás. El turolense José Manuel Roche ocupa la secretaría general de UPA Aragón desde 2004, un cargo para el que ha sido reelegido el sucesivos congresos, el último celebrado el pasado mes de octubre. Además, compagina su labor con la secretaría de Relaciones Internacionales de la organización agraria. -¿Cómo afronta este nuevo mandato? -Con mucha humildad, responsabilidad y con ilusión. Llevo más de 20 años al frente de la UPA y eso te da experiencia, pero también la obligación de renovarte y de escuchar. Afrontamos un mandato complejo, con muchos frentes abiertos, PAC, acuerdos comerciales, costes, sanidad animal, relevo generacional..., pero también con la convicción de que la agricultura y la ganadería profesional siguen siendo estratégicas para Aragón y, muy especialmente, para el medio rural turolense. -¿Quiénes le acompañan en la junta, que aparece renovada? -Sí, y es una muy buena noticia. Hemos renovado la ejecutiva incorporando más jóvenes y más mujeres, que aportan una visión distinta y muy necesaria. El sector necesita ese relevo también en las organizaciones agrarias, y desde UPA estamos haciendo un esfuerzo consciente para que la dirección refleje la realidad del campo actual. -La situación del sector siempre ha sido convulsa, por uno u otro motivo, y no parece que vaya a cambiar... -Tenemos problemas que se han convertido en endémicos; el sector agrario vive en una situación de crisis permanente. A la climatología se suman los mercados, los costes de producción, la burocracia y ahora también la geopolítica. El problema es que cada vez asumimos más riesgos y tenemos menos herramientas para defendernos, y eso genera una enorme incertidumbre en los agricultores y ganaderos. -¿Cuáles son los principales retos del sector aragonés en general y turolense en particular? -En Aragón, el gran reto es la rentabilidad de las explotaciones y el relevo generacional. En Teruel, además, se suma el problema estructural de la despoblación, la falta de infraestructuras y el déficit histórico en regadíos. Sin rentabilidad no hay agricultores, y sin agricultores no hay territorio ni equilibrio rural. -En medio de la negociación de la nueva PAC, se ha colado el tratado con Mercosur... -Efectivamente, y nos preocupa mucho. No se puede exigir a los agricultores europeos unos estándares ambientales, sociales y sanitarios altísimos y, al mismo tiempo, abrir la puerta a productos de terceros países que no cumplen esas mismas normas. -¿Qué ha pedido UPA con respecto al mismo? -Desde UPA pedimos que no se ratifique ningún acuerdo comercial que perjudique a la agricultura y la ganadería familiar. Si se firma, exigimos cláusulas de salvaguarda reales, ágiles y rápidas que se puedan activar en el caso de que haya distorsiones de mercado en alguno de los sectores que puedan ser afectados, controles efectivos tanto en frontera como en origen así como un fondo de compensación que pueda hacer frente a las perdidas que se puedan ocasionar en determinados sectores. -¿En qué momento se encuentran las negociaciones de la PAC? -Estamos en una fase decisiva. Se están sentando las bases de lo que será la política agraria de los próximos años, y es fundamental que la PAC siga siendo común, fuerte y bien financiada, y que priorice a los agricultores y ganaderos profesionales. Ahora bien, en estos momentos la clave está en recuperar el recorte planteado de más del 20 % para la PAC, las negociaciones están siendo muy duras pero desde las organizaciones agrarias europeas estamos ejerciendo muchísima presión para revertir esa situación. -¿Qué le parece la propuesta? -Tiene aspectos positivos, pero también muchas sombras. Nos preocupa el exceso de burocracia, la condicionalidad ambiental mal planteada y la falta de instrumentos eficaces para regular los mercados. La PAC debe ayudar a producir alimentos, no poner trabas constantes. Estamos muy en contacto con el comisario y el Ministerio; se están cambiando aspectos negativos y reforzando la figura del agricultor profesional. Todavía queda mucho partido que jugar y la presión de los agricultores será clave para conseguir una PAC justa y bien financiada. -¿Cómo afectaría a Teruel, en concreto? -Teruel necesita una PAC adaptada a sus condiciones: clima duro, explotaciones extensivas y menor densidad productiva. Si no se tiene en cuenta esta realidad, muchas explotaciones quedarán fuera del sistema o verán reducidas sus ayudas. Por eso la PAC tiene que priorizar las zonas de montaña, desfavorecidas y al modelo de agricultura familiar, dejar a un lado a otros modelos más corporativos e industriales. -Como secretario de Relaciones Internacionales de UPA, ¿cuál es su labor en Bruselas? -Mi trabajo consiste en defender los intereses de la agricultura familiar española en el ámbito europeo, participar en reuniones con instituciones comunitarias y coordinar posiciones con organizaciones agrarias de otros países. Bruselas es donde se decide gran parte de nuestro futuro y es clave estar presentes. -Teruel consiguió en 2025 una cosecha de cereal "normal", pero los altos costes de producción y los bajos precios ponen en riesgo al sector -Así es. Aunque la producción fue aceptable, los márgenes siguen siendo muy ajustados. Fertilizantes, energía, maquinaria... todo ha subido, mientras que los precios en origen no acompañan. Muchos cerealistas están trabajando prácticamente a pérdidas. -En cuanto a la ganadería, ¿cree que el porcino está teniendo un crecimiento adecuado? -El porcino es un motor económico importante, pero creemos que debe crecer de forma ordenada y sostenible. No se trata solo de producir más, sino de hacerlo bien y con retorno económico y social para el territorio. -¿Debería evolucionar hacia la diferenciación por la calidad y mejorar la rentabilidad con mayor transformación? -Sin duda. La clave está en transformar más aquí, generar valor añadido y apostar por la calidad y la diferenciación. No podemos limitarnos a producir materia prima barata. -El ovino ha conseguido estabilizarse y el vacuno crece ligeramente... -Son sectores muy ligados al territorio y fundamentales para el mantenimiento del medio rural. El ovino ha resistido gracias al esfuerzo de los ganaderos y el vacuno tiene potencial si se garantiza una rentabilidad mínima. -La ganadería terminó el año pasado con graves amenazas sanitarias. ¿Qué medidas deben añadirse a la estricta normativa ya existente para evitarlas? -Más medios para la prevención, mayor coordinación entre administraciones y apoyo económico a los ganaderos. No se les puede exigir más sin ofrecerles herramientas y compensaciones adecuadas. -La provincia se enfrenta también a un grave problema de relevo generacional. ¿Cuál es la causa y qué podría mitigarlo? -La falta de rentabilidad y de servicios. Los jóvenes no se incorporan si no ven un futuro claro. Ayudas suficientes, acceso a la tierra, financiación, menos burocracia y mejores condiciones de vida en el medio rural serían claves, por eso la solución no solamente viene de las políticas agrarias, necesitamos también que se involucren otras políticas tales con políticas de vivienda, comunicación, sanidad, educación... Al final, lo que quieren los jóvenes para quedarse en los pueblos es tener un medio rural atractivo para poder vivir dignamente. -En cuanto a la inversión en regadíos, Teruel sigue a la cola... -Es una deuda histórica al igual que las muchas concentraciones parcelarias prometidas y que están paradas, una cosa lleva a la otra ya que están relacionadas. Sin regadíos no hay competitividad ni estabilidad productiva. Necesitamos inversiones reales y planificación a largo plazo para que Teruel no siga quedándose atrás.
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