El presidente del gremio, José Félix Lafaurie, en declaraciones recogidas por el diario antioqueño El Colombiano, recalcó que las exportaciones de carne no explican el encarecimiento en el mercado local. En 2025 Colombia exportó 30.456 toneladas de carne de vacuno a 29 países, frente a 24.769 toneladas en 2024, mientras la producción nacional rondó el millón de toneladas en canal, por lo que la proporción exportada sigue siendo reducida. En animales vivos se enviaron 227.429 cabezas de ganado vacuno en 2025, incluso menos que las 238.600 de 2024, cifras que Fedegán considera insuficientes para presionar los precios.[icono] Según la organización ganadera, el principal factor detrás del alza fue el incremento de la demanda interna, reflejado en una inflación de la carne de res de 9,55% en 2025. El sacrificio de bovinos creció cerca de 7%, señal de mayor consumo impulsado por mejores ingresos nominales de los hogares durante buena parte del año. A esto se sumará en 2026 el aumento superior al 23% del salario mínimo, que ampliará la capacidad de compra y podría seguir tensionando los precios. Fedegán advirtió además que, cuando el consumidor percibe precios demasiado altos, reduce su compra, lo que termina afectando la demanda de novillos y la rentabilidad del productor.[icono] Otro elemento que estaría distorsionando la oferta formal es la salida irregular de animales y el posible contrabando hacia Venezuela, especialmente desde departamentos fronterizos como Arauca. Entre el primer y el segundo ciclo de vacunación del año la población bovina y bufalina cayó de 30.057.019 a 29.702.709 cabezas, es decir, 354.310 menos. Solo en Arauca el inventario se redujo en 31.453 bovinos en el segundo ciclo de 2025, parte de los cuales podrían haber cruzado al país vecino de manera ilegal. En este contexto, Fedegán insistió en que restringir las exportaciones no resolvería el problema de precios, dado su bajo peso relativo en la producción total.[icono] El gremio planteó que la respuesta debe centrarse en fortalecer la trazabilidad y el control a la movilización de ganado para combatir el contrabando y la clandestinidad. Un mejor registro permitiría que más animales ingresen al canal formal, aumente la oferta disponible y se estabilice el mercado interno.