Dentro de esos cambios, una de las áreas clave que afecta al sector ganadero y a la industria cárnica es el acuerdo para la protección del término "carne" además de otras denominaciones como " vacuno, ternera, cerdo, aves, pollo, pavo, pato, ganso, cordero, carnero, ovino, caprino, muslo, filete de lomo, solomillo, falda, lomo, filete, costillas, paleta, jarrete, chuleta, ala, pechuga, hígado, muslo, falda, chuletón, T-bone, rump y bacon La protección llega, según el Consejo, para "mejorar la transparencia en el mercado interior y permitir que los consumidores elijan con conocimiento de causa". A partir de la firma de este acuerdo, que por ahora es provisional, "estos términos se reservarán exclusivamente para productos cárnicos, por lo que no podrán utilizarse para productos que no contengan carne, como, por ejemplo, los de cultivo celular". El acuerdo provisional deberá ahora ser aprobado por el Consejo y el Parlamento antes de ser adoptado formalmente y entrar en vigor.