El mercado británico presenta una dimensión especialmente relevante para el sector porcino español. Según la ficha de mercado elaborada por Interporc , Reino Unido importó en 2024 un total de 818.657 toneladas de carne y elaborados de porcino, de las que más del 55% del consumo británico procedió del exterior. La práctica totalidad de estas compras tuvo origen en países de la Unión Europea. Dinamarca fue el principal proveedor, con una cuota del 19,75% de las importaciones, seguida de Países Bajos (18,91%) y Alemania (17,30%). España se situó en cuarta posición, con una cuota del 8,31%. La ficha señala que las importaciones británicas presentan además una estructura favorable para los productos transformados: los jamones curados representan el 20,1% del volumen importado y los embutidos otro 19%. En este contexto, España tiene margen para incrementar su presencia. En 2024, según el documento de Interporc, las exportaciones españolas alcanzaron 65.071 toneladas y 318,61 millones de euros, con un precio medio de 4,9 euros por kilo. Las carnes congeladas concentraron el 65,3% del volumen, mientras que los embutidos representaron el 21,3%, las preparaciones y conservas el 6,1% y los jamones curados apenas el 3,3%. Precisamente en estos productos elaborados aparece una de las principales oportunidades. España fue el quinto proveedor de jamones y paletas curados y el tercero de embutidos curados y cocidos. La ficha destaca así una brecha entre el potencial productor español y su actual penetración en el mercado británico.