"Andalucía tiene potencial para alcanzar los 250 hm3 anuales de agua regenerada y esperamos producir otros 200 hm3 anuales de agua desalada de aquí a 2030" Tras confirmarse su continuidad al frente de la cartera de Agricultura en el gobierno regional andaluz, Ramón Fernández-Pacheco repasa los principales retos que afronta el campo a corto y medio plazo en materia de sanidad vegetal, innovación, recursos hídricos, competencia creciente de terceros países, la PAC y el relevo generacional. La falta de herramientas fitosanitarias para la correcta gestión de las plagas es uno de los asuntos que más preocupa al sector hortofrutícola en particular y al agrícola en general. En ese sentido, desde la Consejería de Agricultura mantenemos una interlocución permanente con todos los sectores y llevamos a cabo un trabajo de análisis riguroso para detectar esos 'huecos' o falta de herramientas que los agricultores puedan tener. A partir de ahí, lo que pedimos al Gobierno de España es que, en aquellos casos en los que la situación sea verdaderamente excepcional, haga uso de los instrumentos legales en vigor. En paralelo, desde la administración andaluza realizamos una apuesta importante por la mejora del conocimiento sobre las plagas y la I+D+i a través del IFAPA. Solo con más investigación y transferencia podremos hacer frente a las nuevas plagas que nos amenazan. La interlocución permanente y la coordinación con el sector es uno de los pilares de nuestra política. Y esa interlocución está igualmente presente con las empresas tecnológicas andaluzas que trabajan por ofrecer soluciones a los agricultores. Fruto de ella, identificamos los posibles cuellos de botella que puedan darse y si es necesario aportamos información técnica y conocimiento que pueda ayudar a simplificar los trámites necesarios. Y les cito el caso del Thrips parvispinus, donde tanto los servicios oficiales de sanidad vegetal como los investigadores del Ifapa han aportado su conocimiento para conseguir el registro de un nuevo organismo de control biológico que ya está disponible para nuestros agricultores, como es el caso del Franklinothrips megalops, un depredador autóctono para el control biológico de Thrips parvispinus cuyo proceso de investigación se ha desarrollado en el Ifapa. El Ifapa está realizando un importante esfuerzo para que los avances científicos lleguen de forma rápida y eficaz al sector agrario, a través de jornadas técnicas, seminarios, colaboración con empresas de control biológico, organizaciones agrarias, cooperativas y universidades, además de la elaboración de protocolos y herramientas de aplicación directa para los agricultores. Paralelamente, continúa reforzando sus líneas de investigación para desarrollar soluciones sostenibles frente a plagas emergentes como Thrips parvispinus, avanzando tanto en la gestión integrada de plagas como en el control biológico basado en la biodiversidad funcional, con el objetivo de ofrecer al sector andaluz herramientas cada vez más eficaces, innovadoras y respetuosas con el medio ambiente. Para el control biológico, dentro de la lucha integrada, se destinan anualmente unos tres millones de euros anuales a través de las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH). El agua es una prioridad absoluta para este Gobierno y lo estamos demostrando con hechos. Estamos ejecutando el mayor esfuerzo inversor en materia hidráulica de la historia de la Junta, acelerando obras de interés autonómico, impulsando el uso de aguas regeneradas y mejorando las infraestructuras para aumentar la garantía hídrica de nuestros regantes. En relación con el coste energético, en estos momentos se está definiendo la I Estrategia Andaluza de Recursos Hídricos Complementarios, en la que se analizará el impacto del Reglamento de reutilización del agua aprobado en 2024. El Gobierno andaluz va a trabajar siempre para incrementar los recursos disponibles con el menor coste posible para los agricultores. Siempre hay margen de mejora. La Consejería está trabajando en simplificar procedimientos y acelerar inversiones. Lo importante es que hoy Andalucía invierte más que nunca en infraestructuras hidráulicas: más de 2.000 millones de euros desde 2019. Hemos impulsado también la mayor inversión de la historia en regadíos, con 317 millones de euros: 165 para construir terciarios y conducciones que lleven el agua a los regantes (Plan Parra), casi 140 del Plan Regadía (entre Gobierno, Junta de Andalucía y regantes) para modernización y 12 de una convocatoria para construcción de balsas de riego. Y todo ello, a través de un diálogo permanente con las comunidades de regantes para responder a sus necesidades. El recorte del trasvase va a afectar a miles de empleos asociados al sector primario, que es economía principal de toda una comarca. De hecho, se calcula que por cada hm3 de agua que deja de llegar al Levante almeriense, se pierden 4 millones de euros. Desde Andalucía vamos a ir de la mano con otras comunidades del sureste español también afectadas y vamos a utilizar todos los instrumentos institucionales y jurídicos necesarios para defender los intereses de Andalucía con una posición clara: que cualquier decisión se base en criterios técnicos y no políticos e ideológicos. No contemplamos otra opción que la rectificación por parte del Gobierno de España. El Gobierno andaluz apuesta por revisar y modernizar las normas de explotación del trasvase para optimizar los recursos hídricos y garantizar todas las demandas, tanto de la cuenca receptora como de la cuenca cedente, respetando siempre los derechos existentes y cumpliendo los objetivos medioambientales. Creemos que es posible compatibilizar la protección ambiental con la garantía de recursos para los regantes y defendemos el diálogo entre administraciones y una gestión solidaria del agua que tenga en cuenta las necesidades de todos los territorios. Los trasvases, la desalación y el agua regenerada son vitales para garantizar agua al campo y desde el Gobierno andaluz no renunciamos a ninguna de estas opciones. Todo lo contrario, las impulsamos. El agua regenerada es una solución complementaria y muy importante para los municipios costeros, al tener una agricultura muy productiva. Se ha estimado que Andalucía tiene un potencial para llegar a unos 250 hm3 al año de agua regenerada. Gracias al impulso de los decretos de sequía ya alcanza en estos momentos del 70 hm3 y se va a seguir creciendo con el objetivo de alcanzar esa cifra. Actualmente producimos al año 100 hm3 de agua desalada, que prevemos casi duplicar de aquí a 2030. Es fundamental que el Gobierno de España agilice la ejecución de las desaladoras que fueron declaradas de interés general del Estado. En cuanto al porcentaje del mix hídrico, dependerá de cada sistema de explotación. Las conducciones de Rules deben convertirse cuanto antes en una realidad para los agricultores y los municipios de la Costa Tropical. Se trata de una infraestructura largamente esperada y fundamental para garantizar el abastecimiento y asegurar el futuro de una de las zonas agrícolas más productivas de Andalucía. Desde la Junta de Andalucía siempre hemos mantenido una posición clara y de total colaboración. Estamos dispuestos a sentarnos y a ayudar a los agricultores en cuanto se ponga sobre la mesa el modelo de financiación, el proyecto definitivo, el calendario de ejecución y el presupuesto necesario. Y en este camino, el primer paso, dado que es una obra del Estado, tiene que darlo el Ministerio para la Transición Ecológica. Lo importante, desde luego, es que esta infraestructura deje de ser una promesa pendiente y pase a prestar el servicio para el que fue concebida, llevando agua a quienes la necesitan y aportando seguridad hídrica, desarrollo económico y oportunidades de futuro para la Costa Tropical.Las cláusulas espejo son una competencia que recae en la Comisión Europea. Desde la Consejería hacemos nuestra la justa reivindicación de las organizaciones profesionales agrarias y cooperativas en la que reclaman igualdad de condiciones para acceder al mercado común. En los últimos meses estamos asistiendo a ciertos guiños por parte de las autoridades comunitarias, que comienzan a plantear la necesidad de implantar un sistema de cláusulas espejo en aspectos relativos al medio ambiente o las condiciones laborales en los sistemas productivos de países terceros que quieran exportar a Europa. Ahora bien, necesitamos que ese cambio de tendencia se plasme en medidas concretas que efectivamente igualen las condiciones de producción en esos países terceros con las europeas y de ese modo todos juguemos con las mismas reglas de juego.La alianza entre Andalucía, Murcia y la Comunidad Valenciana no es una foto, es un compromiso para defender unidos al campo español ante las instituciones europeas. Vamos a seguir exigiendo reciprocidad, que los productos importados cumplan las mismas exigencias sanitarias, fitosanitarias, ambientales y laborales que se imponen a nuestros agricultores. También reclamamos más controles en frontera, la aplicación efectiva de cláusulas de salvaguarda cuando haya competencia desleal y una PAC fuerte. En esta defensa no caben ambigüedades. Esperamos que el Ministerio se sume con firmeza a una posición común porque proteger a nuestros agricultores debe ser una prioridad de Estado.La Junta de Andalucía acude a Fruit Attraction para apoyar, acompañar, asesorar y colaborar de forma activa con todas las empresas andaluzas que allí participan. Aprovecharemos esa cita para promocionar nuestros productos, abrir nuevos mercados y defender la excelente reputación de nuestra agricultura, basada en la calidad, la sostenibilidad y la innovación. Además, será una excelente ocasión para poner en valor el trabajo que estamos desarrollando con el Plan Estratégico para las Frutas y Hortalizas de Invernadero de Andalucía y para defender, con datos y con hechos, el modelo de nuestros invernaderos solares, un referente mundial en calidad, innovación, sostenibilidad y eficiencia.La Junta está demostrando con hechos su compromiso con la modernización del sector. Desde 2019 hemos movilizado más de 400 millones de euros en ayudas para la modernización de explotaciones agrarias, de las que también se benefician nuestros invernaderos. Además, en los últimos años hemos puesto en marcha una línea específica dotada con 20 millones de euros para la modernización de invernaderos, que ha permitido respaldar 311 proyectos. Nuestro objetivo es que los invernaderos andaluces sigan incorporando la mejor tecnología para ganar en competitividad, eficiencia y sostenibilidad, manteniendo el liderazgo de Andalucía en los mercados internacionales.En el ámbito autonómico, la Junta ha rebajado del 50% al 25% el porcentaje mínimo de superficie de tierra de cultivo que debe presentar un cultivo diferente al cultivo previo en la práctica de rotación de cultivos con especies mejorantes, como consecuencia de las graves condiciones climatológicas registradas a finales del pasado año y principios del presente, que han dificultado o impedido las labores de siembra y el acceso a las parcelas. Además, hemos solicitado el MAPA y a la Comisión Europea la reducción de la carga ganadera y de las exigencias de cubierta vegetal en cultivos leñosos, permitiéndose alternativas equivalentes en zonas áridas. También hemos reiterado al Ministerio la necesidad de que tanto la práctica de agricultura ecológica como producción integrada se consideren como un ecorrégimen.Emprender en la agricultura debe ser una oportunidad de futuro y una actividad rentable para las nuevas generaciones. Por eso, Andalucía es la comunidad autónoma que más fondos destina para incentivar la incorporación de jóvenes agricultores al campo andaluz. Desde 2019, la Consejería de Agricultura ha aprobado ayudas por valor de 343 millones de euros para facilitar la entrada en el sector agrario andaluz de un total de 5.641 jóvenes. Nuestra apuesta por el relevo generacional es tal que, por primera vez, la administración andaluza realiza un primer pago del 25% de las ayudas en el momento de la concesión.