La puesta en marcha de plantas industriales cuya producción aumentará la retención local de valor añadido del sector porcino comienza a proliferar en la Llitera y el Baix Cinca, donde el complejo agroalimentario lleva unos años evolucionando para captar mayores tajadas del magro negocio que supone la producción de alimentos después de varias décadas en las el tejido productivo se centró en la fase inicial del proceso: producir animales (cerdo, básicamente, y ternero y pollo en menor medida), acarrearlos hacia otras zonas (vivos en la mayoría de los casos, y despiezados ahora en mayor medida) y elaborar parte del pienso que consumían en su engorde. Dos de los proyectos que ahora mismo tramita el Inaga (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental) a propuesta de la compañía eléctrica Endesa y de Biorig resultan sintomáticos de esa evolución: se trata de instalar líneas de alta tensión para alimentar a una planta de producción de biometano y biogás en Peñalba, que a su ver suministrará ese fluido al complejo energético de Andorra (Teruel), y a una factoría de producción de pizzas, hamburguesas y alimentos precocinados en San Esteban de Litera. Biorig, la empresa promotora de la planta de biogás y biometano de Peñalba, es una filial de la multinaiconal madrileña Solarig, que con el fondo Alantra y Banca March como aliados financieros impulsa el programa Turboleta, que prevé fabricar 81.700 toneladas anuales de SAF (fuel sostenible para aviación, por sus siglas en inglés) en Teruel. El proyecto incluye otras cinco plantas de biogás, dos de ellas en Alcolea de Cinca y en Saidí, y cuatro parques eólicos y fotovoltaicos en Teruel. La factoría de Peñalba, que prevé fabricar al cabo del año 14 millones de m3 de gas al año con 145.000 toneladas de materia orgánica, requiere una línea eléctrica de alta tensión de 11,1 km, que discurrirá soterrada por caminos ya existentes desde Candasnos en dos tramos de 4,9 y 6,2 km enlazados por otra línea aérea de 60 metros para salvar un barranco, y un transformador de 3.000 kV. El proyecto se encuentra en fase de consulta pública. Paralelamente, el Inaga ha sacado a información pública la autorización administrativa previa y de construcción de la variante de una línea de media tensión en Binéfar y San Esteban de Litera para suministrar energía a la planta de Precocinados Litera, un proyecto del grupo Pini, el propietario del matadero Litera Meat, para fabricar alimentos precocinados. El proyecto inicial de la planta, cuyas instalaciones llevan varios años construidan junto a la carretera A-133 sin haber llegado a entrar en funcionamiento, contemplaba la creación de más de un centenar de puestos de trabajo. "Nuestro objetivo es crear un grupo de referencia" "Nuestro objetivo es construir un grupo industrial de referencia que combine capacidad productiva, innovación y cercanía al consumidor. Healthy Food Solutons representa el primer paso de un proyecto a largo plazo con una clara vocación de crecimiento, y seguimos estudiando otras potenciales adquisiciones», señala Pere Mañé, director general de Montarto Foods. Amixalan Business Group, un grupo inversor navarro que hasta ahora operaba en los sectores del metal, la energía y la construcción modular, ha entrado en el ámbito de la alimentación con la toma del control de la compañía Montarto Foods, una plataforma empresarial fundada por Pere Mañé Arcos y la consultora Cornerstone Partners y especializada en la fabricación y comercialización de platos preparados refrigerados de cuarta gama (frescos troceados y envasados listos para comer) y de quinta (precocinados). A través de esta, se ha hecho con el 80% del capital de Healthy Food Solutions, la fábrica de precocinados del polígono Fondo Litera de Fraga, una firma de 53 empleados que trabaja con catálogo propio y elabora a la demanda, que factura más de 2,5 millones de euros al año y que destina parte de su producción a la exportación. "El objetivo es convertirse en uno de los principales operadores del mercado español" con "la adquisición e integración de empresas especializadas del sector", asegura Amixalan en un comunicado. Nuevo tendido para alimentar de electricidad a Ponentia El servicio provincial de la consejería de Economía del Gobierno de Aragón en Huesca ha sacado a información pública la solicitud de autorización administrativa previa y de construcción, y estudio de impacto ambiental, de una línea de alta tensión para abastecer de electricidad a la plataforma logística Ponentia, que se está construyendo en La Melusa, en Tamarit de Llitera. La línea, de alta tensión (132 kV) y de cuatro circuitos, tiene su origen en el tendido que va del pantano de Canelles a Alfarràs y "discurre por los municipios de Tamarit de Llitera, Altorricó, Alcampell, Albelda y Castillonroi", explica el anuncio; es decir, que su trazado es prácticamente paralelo al de la línea que ahora da el suministro a esas mismas localidades, cuyos fallos han provocado en los últimos años protestas de los ayuntamientos y de repersentantes del tejido productivo de la zona. El expediente permanecerá en fase de consulta pública hasta septiembre.