El Jamón de Monesterio, el producto estrella local, ha vuelto a estar presente un año más en el Salón del Ibérico de Jerez de los Caballeros.
Lo hizo desde el jueves y hasta ayer, domingo en la que ha sido su 29ª edición, apostando una vez más por la promoción hacia el exterior del jamón ibérico y todo su potencial comercial e industrial, sirviendo como punto de encuentro de elaboradores y productores de este manjar.
En el stand que el consistorio jerezano ha cedido un año más al de Monesterio, han estado representadas todas las empresas que participan en la marca Jamón de Monesterio: Embutidos Hermanos Quintero; Era El Peñasco, Victoriano Barragán Contreras e Hijos; Sierra de Monesterio; Arte y Corte; Ibermonesterio; e Ibéricos el Culebrín. Además, algunos industriales locales, como es el caso de Victoriano Barragán Contreras e Hijos, también han decidido instalar sus propios stands.
Por otro lado, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que el jueves inauguró este encuentro, se acercó hasta la caseta de Monesterio y disfrutar un buen plato de Jamón junto al alcalde, Antonio Garrote.
'Momento dulce del porcino'El primer edil indicó que el Salón del Ibérico de Jerez «es un lugar donde Monesterio debe estar para que se visualice la importancia que la localidad y la dehesa tienen para el jamón y viceversa, siendo éste su principal potencial y un importante motor de turismo».
Por su parte, Fernández Vara destacó el «momento dulce» que atraviesa el porcino ibérico, tras echar la vista atrás y recordar la crisis que vivió y que junto a la posterior crisis económica, destrozaron este sector. Ha pedido «reflexión» y prudencia a los profesionales, indicando que si siguen haciendo las cosas bien, este sector tendrá muchos años de éxitos.
En el Salón del Jamón han participado más de un centenar de empresas del sector del cerdo Ibérico las que una vez más han estado representadas. La alcaldesa de Jerez, Virginia Borrallo, se refirió a él durante su inauguración como «un escaparate único» en torno a un producto de máxima calidad y excelencia, como el el ibérico.