INFORMACIÓN ACERCA DE LAS COOKIES UTILIZADASLe informamos que en el transcurso de su navegación por los sitios web del grupo Ibercaja, se utilizan cookies propias y de terceros (ficheros de datos anónimos), las cuales se almacenan en el dispositivo del usuario, de manera no intrusiva. Estos datos se utilizan exclusivamente para habilitar y estudiar de forma anónima algunas interacciones de la navegación en un sitio Web, y acumulan datos que pueden ser actualizados y recuperados. En el caso de que usted siga navegando por nuestro sitio Web implica que acepta el uso de las cookies indicadas. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra sección Política de cookies


El nuevo acuerdo entre México y la Unión Europea redefine el tablero para empresarios e inversores internacionales

13/07/2026
En: estrelladigital.es
Digital
La aprobación por parte del Parlamento Europeo del Acuerdo Global Modernizado entre la Unión Europea y México representa uno de los avances más relevantes en la relación económica entre ambas regiones y marca una nueva etapa en los vínculos políticos, comerciales y de inversión entre ambos bloques. El texto fue respaldado por la Eurocámara el 8 de julio de 2026 , con 479 votos a favor, 119 en contra y 65 abstenciones . Con ello, el Parlamento Europeo dio luz verde a la modernización del marco jurídico que rige la relación bilateral desde el año 2000, cuando entró en vigor el Acuerdo Global entre México y la Unión Europea. La actualización no surge de forma aislada. El 11 de mayo de 2026 , el Consejo de la Unión Europea autorizó la firma del Acuerdo Global Modernizado y del Acuerdo Comercial Interino. Posteriormente, ambos textos fueron firmados durante la VIII Cumbre Unión Europea-México , celebrada en Ciudad de México el 22 de mayo de 2026, con la participación de António Costa, presidente del Consejo Europeo; Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; y Claudia Sheinbaum, presidenta de México. El nuevo acuerdo incorpora disposiciones sobre comercio digital, servicios, inversión, contratación pública, propiedad intelectual, desarrollo sostenible, cooperación regulatoria, derechos laborales, medio ambiente y lucha contra la corrupción . También prevé la eliminación de prácticamente todos los aranceles restantes entre ambas partes, así como una mayor protección para productos europeos tradicionales en el mercado mexicano. Según el Parlamento Europeo, en el escenario más ambicioso, las exportaciones totales de bienes y servicios de la Unión Europea hacia México podrían aumentar hasta un 75 % , mientras que las empresas europeas podrían ahorrar hasta 100 millones de euros anuales en aranceles . Además, el acuerdo protegerá en México 568 indicaciones geográficas europeas vinculadas a productos agroalimentarios tradicionales. El impacto potencial es significativo. México es actualmente el segundo mayor socio comercial de la Unión Europea en América Latina , mientras que la UE es el tercer mayor socio comercial de México y su segundo mercado de exportación, solo por detrás de Estados Unidos. En 2025, el comercio entre ambas partes superó los 86.000 millones de euros , con aproximadamente 53.000 millones de euros en exportaciones europeas a México y cerca de 34.000 millones de euros en importaciones procedentes de México. Sin embargo, reducir el alcance del acuerdo a una cuestión exclusivamente comercial sería una interpretación incompleta La economía internacional atraviesa un periodo de transformación marcado por la fragmentación geopolítica, la reconfiguración de las cadenas globales de suministro y la necesidad de diversificar mercados e inversiones . En este contexto, los acuerdos comerciales han dejado de ser únicamente instrumentos para facilitar el intercambio de mercancías; hoy constituyen herramientas de política económica y de posicionamiento estratégico. México se consolida como uno de los pocos países con acceso preferencial simultáneo a América del Norte, a través del T-MEC, y al mercado europeo , integrado por más de 450 millones de consumidores. Esa doble posición incrementa su atractivo para compañías internacionales y refuerza su papel como socio estratégico de la Unión Europea. España emerge, dentro de este escenario, como uno de los principales beneficiarios potenciales . La afinidad cultural, el idioma compartido, la estrecha relación empresarial entre ambos países y su pertenencia a la zona euro la convierten en una plataforma natural para la expansión de compañías mexicanas hacia el resto del continente. No resulta casual que numerosas empresas mexicanas hayan elegido España durante los últimos años como centro de operaciones para sus negocios europeos. A ello se suma un creciente interés por parte de familias empresarias e inversores que buscan diversificar riesgos, ampliar su presencia internacional y acceder a un entorno jurídico estable dentro de la Unión Europea Según el análisis de Spain Legacy Invest, firma especializada en estrategias de establecimiento para familias empresarias e inversores internacionales en España, este tipo de acuerdos suele acelerar decisiones que van más allá del comercio. Cuando dos grandes bloques económicos estrechan sus relaciones, no solo aumenta el intercambio de bienes y servicios; también crece el interés por estructurar inversiones, diversificar patrimonio y consolidar una presencia estable en mercados estratégicos Esta tendencia refleja un cambio profundo en la manera de entender la internacionalización Hace apenas unos años, la expansión internacional se asociaba principalmente a la apertura de filiales, la búsqueda de nuevos clientes o el incremento de las exportaciones. Hoy, las decisiones empresariales se encuentran cada vez más vinculadas a aspectos como la planificación patrimonial, la movilidad internacional del talento, la gestión del patrimonio familiar y la capacidad de operar desde diferentes jurisdicciones En otras palabras, cuando dos grandes bloques económicos estrechan su relación, no solo aumenta el comercio. También se incrementa la movilidad del capital, la creación de alianzas empresariales, las operaciones corporativas y el interés por establecer una presencia estable en mercados estratégicos Aunque el acuerdo todavía deberá completar los procedimientos de ratificación previstos antes de su plena entrada en vigor, la señal enviada desde Bruselas resulta inequívoca: la relación entre México y la Unión Europea entra en una fase de mayor integración económica y de cooperación institucional El Acuerdo Comercial Interino permitirá aplicar antes buena parte de las disposiciones comerciales, al tratarse de materias de competencia exclusiva de la Unión Europea. Según el Parlamento Europeo, este acuerdo entrará en vigor el primer día del segundo mes siguiente a la fecha en que la Unión Europea y México se notifiquen mutuamente la finalización de sus procedimientos internos Para los analistas, el verdadero impacto del acuerdo no se medirá únicamente en el crecimiento del comercio bilateral durante los próximos años. También se reflejará en la capacidad de ambas regiones para atraer inversión, generar proyectos empresariales conjuntos y consolidar un espacio económico más competitivo frente a un entorno internacional cada vez más complejo. Las grandes transformaciones económicas rara vez comienzan con un titular. Empiezan con decisiones estratégicas que, con el paso del tiempo, terminan redefiniendo el mapa de la inversión internacional . La modernización del acuerdo entre México y la Unión Europea puede ser una de ellas.
Fundación Bancaria Ibercaja C.I.F. G-50000652.
Inscrita en el Registro de Fundaciones del Mº de Educación, Cultura y Deporte con el nº 1689.
Domicilio social: Joaquín Costa, 13. 50001 Zaragoza.
Contacto Aviso legal Política de privacidad Política de Cookies