del Vallès, plaza núm. 2, ordenó ayer nuevas diligencias judiciales en sus instalaciones del IRTA-CReSA , en el marco del proceso abierto para esclarecer el origen del brote de peste porcina africana (PPA) detectado en Cataluña. Según el IRTA , el instituto ha mantenido "una actitud de máxima transparencia y plena colaboración con las autoridades " desde el inicio de la investigación, compromiso que, according to la entidad, se mantendrá durante todo el proceso judicial, atendiendo cualquier requerimiento adicional que pueda formular la autoridad competente. El instituto señala, además, que de forma paralela a la causa judicial se han desarrollado diversas evaluaciones técnicas independientes orientadas a determinar el origen del brote y a verificar las condiciones de bioseguridad del centro de investigación. En este sentido, el IRTA explica que el Govern encargó una auditoría externa sobre los protocolos de bioseguridad y el funcionamiento del IRTA-CReSA , que revisó los sistemas de contención biológica, los controles de acceso, la trazabilidad de las muestras, la gestión de residuos biológicos y el cumplimiento de la normativa aplicable. Según el instituto, sus conclusiones avalaron la solidez de los protocolos y no detectaron incidencias que apuntaran a una posible salida del virus desde las instalaciones. Por otro lado, el IRTA indica que, a petición del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) realizó un análisis genómico comparativo entre el virus detectado en los jabalíes afectados y las cepas con las que trabaja el IRTA-CReSA . Los resultados, hechos públicos a finales de diciembre y recogidos por el propio IRTA, descartaron cualquier coincidencia genética entre dichas muestras y el virus causante del brote. Asimismo, el instituto informa de que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación impulsó una tercera investigación independiente , con el respaldo del laboratorio nacional de referencia y de los expertos veterinarios de la Comisión Europea (Euvet). Según el IRTA, este trabajo incluyó nuevas secuenciaciones genómicas y una inspección técnica de las instalaciones, y el informe oficial, presentado el 9 de febrero, confirmó que las cepas utilizadas en el IRTA-CReSA no coinciden con la responsable del brote y que no se identificaron deficiencias estructurales ni fallos en los protocolos de bioseguridad que permitan vincular el origen del brote al centro.