El CSIC envía semillas a la Estación Espacial Internacional
03/10/2017
En: La Rioja
Suplemento AGRO
Desarrollar estructuras rígidas que permitieran resistir la fuerza de la gravedad sin desmoronarse; además, las plantas terrestres «aprendieron» a utilizar el estímulo gravitatorio para establecer la dirección de su crecimiento, relata Medina.
Pero las plantas también crecen sin gravedad y ahora el objetivo es entender cómo, aunque los primeros experimentos realizados con 'Arabidopsis thaliana' ya apuntan a una posible explicación.
Existe un proceso de adaptación del que, si bien aún no se conocen sus mecanismos biológicos, hace que el estímulo de la gravedad se sustituya por otro «igual de potente».
«Nuestra hipótesis es que la luz y en particular la luz roja puede contribuir decisivamente a este proceso, pero necesitamos conocer cómo y cuándo se desencadena y ocurre la adaptación».
Lo que sí ya saben los investigadores es que las plantas crecidas en el espacio muestran importantes cambios a nivel celular y molecular en las primeras etapas de su desarrollo.
En un experimento realizado en la misión Cervantes en la ISS por el astronauta Pedro Duque se demostró, por ejemplo, que las células proliferantes de la raíz, sobre las que se basa el programa de desarrollo de la planta, se alteraban fuertemente en cuanto al tiempo que tardaban en completar cada ciclo de división celular.
Medina subraya que la ausencia de gravedad además representa para las plantas un estrés comparable al que provoca la sequía, salinidad, el frío o calor: el abordaje experimental de nuestra investigación tiene muchos puntos en contacto con los estudios sobre la respuesta de las plantas al cambio climático de la Tierra.