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El 41% de las frutas y verduras contienen restos de plaguicidas

30/11/2022
En: lavanguardia.com
Digital
Directo El porcentaje de incumplimiento de la normativa europea fue bajo, pero los controles han descendido en 2020 En las frutas y verduras se han hallado 117 sustancias diferentes (de un total de 125), y de ellas, 52 son disruptores endocrinos Ingentes cantidades de plaguicidas (insecticidas, herbicidas y fungicidas...) son empleados en los campos agrícolas para combatir plagas (insectos, hongos, malas hierbas...). Los expertos alertan sobre la excesiva utilización de estos productos, capaces de contaminar los suelos, las aguas, la fauna silvestre y, en última instancia, llegar al consumidor al comprar los alimentos. Por eso la estrategia de la Unión Europea "de la granja a la mesa" se plantea reducir un 50% el uso y riesgo de los plaguicidas sintéticos para el año 2030. Actualmente en España, el 41% de las frutas, verduras y otros vegetales contienen restos de estos residuos de plaguicidas (insecticidas, herbicidas, fungicidas...), según el análisis de las muestras tomadas en el año 2020 por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) y recogido en un informe de Ecologistas en Acción. En términos absolutos, se hallaron estos residuos en 494 de las 1.195 muestras de frutas y verduras analizadas. Teniendo en cuenta el conjunto de alimentos consumidos en España (contando, por tanto, no solo frutas y verduras, sino la totalidad de productos), el 34% de las muestras (547 de 1.543) presentaban algún residuo de plaguicida, según el mismo informe. Estas cifras representan porcentajes muy similares a los del año anterior. Además se han hallado plaguicidas en el 13% de los alimentos de origen animal, pero no se han hallado estos restos contaminantes en los alimentos infantiles y fórmulas de crecimiento. A diferencia de lo ocurrido en 2019, en el que se detectaron residuos de plaguicidas en alimentos infantiles (potitos, papillas, fórmulas de crecimiento), en las 63 muestras analizadas en 2020 no se encontraron este tipo de tóxicos. El 2% de los alimentos incumplía la legalidad El riesgo de una combinación de tóxicos No obstante, sólo el 2% del conjunto de muestras de alimentos y el 1,75% de las verduras y hortalizas supera el límite máximo de residuos permitido en la normativa europea (una cifra menor a la media del incumplimiento en la Unión Europea que es es de 5,1%). Pero "más allá del cumplimiento de las normas europeas, nos encontramos con un problema de fondo, y es el elevado porcentaje de residuos de plaguicidas que se detectan, ya sea por debajo o por encima de esos límites", resalta Luis Ángel (Koldo) Hernández, autor de estudio. Este experto recalca que "este alto porcentaje de plaguicidas puede constituir un peligro porque en muchísimos casos no se detecta un único plaguicida en el alimento, sino varios". Además, pese al bajo porcentaje de incumplimientos legal detectados, ciertos plaguicidas hallados son disruptores endocrinos, de manera que "cualquier dosis de exposición, hasta la más baja, puede implicar un peligro". Este peligro "puede aumentar con la exposición a varias sustancias a la vez, lo que se conoce como efecto combinado o cóctel", expone el informe. La preocupación mayor nace del hecho de que estos pesticidas se quedan en los alimentos y llegan a los consumidores al ingerirlos. El impacto más temido es el plaguicidas que los disruptores endocrinos, contaminantes hormonales capaces de alterar el sistema hormonal. El informe lanza una alerta por la elevada presencia de disruptores hormonales El informe lanza en este sentido una alerta por la elevada presencia de disruptores hormonales, sustancias químicas, capaces de interferir la acción natural de las hormonas, lo que puede alterar el equilibrio y la fisiología de un individuo desde su desarrollo fetal. Estos contaminantes hormonales están asociados con enfermedades relacionadas con el sistema reproductor masculino y femenino, tumores en órganos hormonales enfermedades metabólicas o trastornos del sistema neuroinmunoló-gico, entre otras. "Los límites máximos de residuos no nos protegen frente a este tipo de plaguicidas. La literatura científica no es capaz de establecer un límite seguro. Frente a todo esto la única solución es prohibir su uso", recalca Koldo Hernández. "En los alimentos que nos estamos comiendo, nos tragamos múltiples plaguicidas. Y no olvidemos que han sido creadas de forma sintética para atentar contra la vida de una manera u otra", añade Hernández. Los dos alimentos con mayor número de plaguicidas con disruptores endocrinos fueron las naranjas y los pimientos dulces Las frutas y verduras son el grupo donde se han detectado el mayor número de residuos de plaguicidas, 117 sustancias diferentes, 52 de las cuales son disruptores endocrinos. Los dos alimentos con mayor número de plaguicidas con disruptores endocrinos fueron las naranjas (27) y los pimientos dulces (17). El número total de plaguicidas diferentes que se detectaron fue mucho más elevado: 36 en el caso de las naranjas y 27 en el de los pimientos dulces. En este ranking le seguía, a continuación, las uvas (15 disruptores y 27 plaguicidas en total), los limones (14 disruptores y 27 plaguicidas), peras (12 y 35 plaguicidas) y manzanas (12 y 18)). No obstante, cada año cambia el orden de este ranking de contaminación, hasta el punto de que los datos del 2019 los dos alimentos contaminados con disruptores endocrinos fueron fresas y manzanas. "Esto es debido a la discrecionalidad del muestreo y a que los plaguicidas aplicados pueden variar por diversas causas", señala Luis Ángel (Koldo) Hernández. Un exceso de autorizaciones excepcionales para los plaguicidas no autorizados Entre los residuos de plaguicidas detectados, hay un elevado número de sustancias no autorizadas por Europa. En concreto, en 2020, del total de los 125 plaguicidas detectados, 64 (el 51%) corresponden a sustancias no autorizados en la actualidad. Existen varias posibles causas para su presencia en los alimentos. Los plaguicidas no autorizados detectados pueden estar legitimados por las autorizaciones excepcionales de estas sustancias, concedidas por alguno de los Estados miembros de la Unión Europea. De hecho, el reglamento (1107/2009) de comercialización de productos fitosanitarios1 permite que los Estados miembros de la Unión Europea permitan el uso anual durante un máximo de 120 días de productos no autorizados, en el caso de que se den circunstancias especiales que requieran de su uso y no haya otras alternativas razonables- Ecologistas en Acción se ha venido quejando en los últimos años que el Ministerio de Agricultura está concediendo de manera rutinaria y sistemática permisos para un elevado número de plaguicidas no autorizados por la legislación europea. De los usos discutibles ilegales e Interpol De esta manera se permite el empleo de plaguicidas para usos distintos a los que preveía su autorización inicial, o que se comercialicen plaguicidas no autorizados para ningún tipo de uso (bien por su especial peligrosidad para la salud humana y el medio ambiente, o porque ni siquiera han sido sometidos a proceso de autorización). Una segunda causa de la presencia en los alimentos de sustancias no autorizadas podría ser el permiso a la importación de algún pesticida no autorizado en la Unión Europea pero procedente de terceros países. Y otra causa de la presencia de plaguicidas no autorizados es su uso ilegal. Desde 2012, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), en colaboración con la Europol, realiza operaciones de decomiso de plaguicidas ilegales en toda Europa. Estas operaciones tienen la denominación de "Silver Axe" y en la séptima realizada en 2022, se decomisaron 1.150 toneladas de plaguicidas ilegales, 23 de ellas en España
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