aceite de oliva , pero también de máxima incertidumbre . La pugna entre Dcoop y el grupo italiano Pietro Coricelli ha elevado la tensión en los últimos días , con una oferta italiana que habría alcanzado los 500 millones de euros frente a los alrededor de 470 millones planteados por la cooperativa andaluza . Sin embargo, todavía quedan por despejar las cuestiones fundamentales: qué se vende exactamente, si habrá un comprador único, si la compañía puede trocearse y, sobre todo, quién terminará controlando el mapa mundial del aceite. La propia Deoleo apenas ha arrojado luz sobre el proceso. La compañía comunicó a la CNMV que sus accionistas están analizando «posibles alternativas estratégicas» , entre ellas una eventual venta total o parcial de activos y negocios, pero dejó claro que no se ha tomado ninguna decisión definitiva . El silencio de la compañía que está en el centro de la operación contrasta con el ruido que se ha generado alrededor de una posible transacción que puede alterar el mapa del aceite de oliva envasado. España es el primer productor mundial de aceite de oliva, mientras que Italia ostenta la segunda posición. En este contexto, l as principales patronales del sector prefieren mantener la cautela. Tanto Asoliva como Anierac han evitado hacer declaraciones sobre la operación en este momento. No es un detalle menor. Deoleo formaba históricamente parte de Asoliva, pero salió de la patronal hace más de un año por discrepancias con la directiva. Actualmente es miembro y forma parte de los órganos de dirección de la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac). Desde el sector, sin embargo, reconocen que existen muchas incógnitas. «Es una negociación en curso. Aquí cada cual está jugando sus cartas y es muy complicado» , explican fuentes consultadas por THE OBJECTIVE . La sensación entre los operadores es que todavía hay demasiados elementos por concretar como para dar por hecho quién será el próximo propietario de Deoleo. ¿Troceada y española? Una de las principales dudas afecta al propio perímetro de la operación. No está claro si lo que está sobre la mesa es la venta de Deoleo en su conjunto o si los activos pueden terminar repartiéndose entre distintos compradores . Tampoco se conocen todavía con precisión las condiciones definitivas de las diferentes propuestas ni cuál será el criterio que utilizarán los accionistas para decidir entre ellas. La aparición de Coricelli ha añadido, además un nuevo elemento de incertidumbre. El grupo italiano habría elevado su oferta hasta los 500 millones de euros y habría pedido negociar en exclusiva . La española Acesur -participa activamente y ocupa cargos directivos en Anierac- también habría participado en el proceso. Pero, aunque Coricelli es una empresa italiana, opera en España a través de un holding con domicilio social principal en Sevilla y una filial mercantil en Baena. Por ello, su eventual adquisición de Deoleo no supondría necesariamente que el grupo pasase a operar como una compañía extranjera en España. Lo que hace difícil la aplicación del escudo antiopas del Gobierno. La compañía está radicada en España y se presenta como empresa española, un elemento que añade todavía más complejidad al debate sobre qué significa realmente que Deoleo cambie de manos. Fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) han trasladado a EFE Agro este miércoles que están siguiendo el proceso en la medida que afecta al sector agroalimentario español. «La posición del Gobierno sería favorable a que el posible adquirente fuera una entidad española en el marco del cuadro legal vigente y el cumplimiento de las condiciones de mercado », han señalado las fuentes. Lucha contra el fraude y calidad Dcoop, por su parte, no oculta su interés. Fuentes de la cooperativa señalan a THE OBJECTIVE que nunca han «negado el interés por nuevas adquisiciones» y defienden que el comprador de Deoleo . La cooperativa introduce además una cuestión de mayor calado. Si España está dispuesta a dejar de controlar una compañía de referencia en un sector que considera estratégico. «España tiene que plantearse si dejar de liderar un sector tan estratégico», sostienen estas fuentes, que aseguran que su propuesta contempla alternativas para los diferentes escenarios que puedan plantearse, incluidos los posibles problemas de competencia que pudiera generar la operación. La dimensión internacional explica buena parte del interés. Deoleo es uno de los grandes grupos mundiales de aceite de oliva envasado y sus marcas tienen una presencia consolidada en mercados como Estados Unidos y Europa . La batalla, por tanto, no se limita a una cuestión de nacionalidad, sino que incorpora precio, capacidad financiera, posibles problemas de competencia y el proyecto industrial que cada candidato plantea para Deoleo. Italia entra en juego En Italia, el proceso está siendo seguido con especial atención. La prensa especializada ha mostrado un creciente interés por la posible llegada de Deoleo a manos italianas. El interés italiano refleja hasta qué punto la operación se interpreta como una batalla por el control de activos estratégicos dentro del negocio oleícola. «Hay mucho runrún en Italia y están muy incómodos», señalan fuentes del sector, que consideran que el ruido generado alrededor de la operación no se corresponde con la información disponible públicamente y que el escenario tampoco está claro.